Rancho Texas - Puerto del Carmen - Lanzarote

sábado, 5 de septiembre de 2026

En Marruecos no vuela una mosca sin que su rey se entere

 


En Marruecos no vuela una mosca sin que su rey se entere

Por Bruno Perera

Lo ocurrido en Ceuta los días 30 y 31 de julio ya no puede explicarse simplemente como una avalancha migratoria espontánea. Los nuevos datos conocidos sobre la investigación policial dibujan un escenario mucho más preocupante: una entrada masiva que habría sido planificada, organizada en varias oleadas y facilitada desde el lado marroquí de la frontera.

Y aquí surge una pregunta inevitable: ¿de verdad alguien puede creer que una operación de semejante magnitud pudo desarrollarse en Marruecos sin conocimiento de las autoridades de ese país?

Un informe elaborado por el Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF) de la Policía Nacional y remitido a la Audiencia Nacional describe la entrada como un proceso planificado y no espontáneo. Según el documento, agentes marroquíes, tanto uniformados como de paisano, habrían guiado a grupos de personas hacia los puntos de entrada a Ceuta. El informe habla incluso de un «guiado activo» y de una «total permisividad» de las fuerzas de seguridad marroquíes. (EFE Noticias)

Estamos hablando de decenas de miles de personas. El propio informe considera que una operación de semejante magnitud requería un nivel de planificación muy superior a la capacidad de las mafias dedicadas habitualmente a la inmigración ilegal. Además, alrededor del 90% de quienes entraron no permanecieron en Ceuta, algo que dificulta considerablemente interpretar lo ocurrido como una simple operación migratoria destinada a buscar una nueva vida en España. (EFE Noticias)

¿Una invasión migratoria o una operación de presión?

La Policía considera que la finalidad migratoria pudo utilizarse como cobertura formal para provocar el colapso de los mecanismos españoles de control fronterizo. (Y que quizás la invasión la produjo Marruecos en respuesta a esos 200.000 saharauis que España quiere dar nacionalidad española).

La primera oleada estuvo formada principalmente por jóvenes, muchos de ellos preparados para atravesar el agua. Posteriormente llegaron familias, mujeres y niños, aumentando todavía más la dificultad de respuesta de las fuerzas españolas. El informe interpreta esta secuencia como una estrategia destinada a saturar progresivamente la capacidad española de control y asistencia. (EFE Noticias)

Si esta interpretación acaba siendo confirmada judicialmente, estaríamos ante algo mucho más serio que una crisis migratoria: estaríamos ante una utilización deliberada de grandes masas humanas como instrumento de presión contra un Estado europeo.

¿Y qué papel desempeñó Marruecos?

Aquí está la cuestión fundamental.

El informe policial señala la actuación de miembros de las fuerzas de seguridad marroquíes y describe comportamientos que van desde la permisividad hasta el supuesto guiado de personas hacia los puntos de entrada.

Pero existe una diferencia que conviene mantener: una cosa es acreditar la actuación de agentes marroquíes y otra demostrar documentalmente que Mohamed VI ordenó personalmente la operación. ¿Porque el rey marroquí siempre se esconde de los chantajes que le hace a España con la inmigración ilegal).

Hasta hoy el Gobierno español no  ha hecho pública una prueba directa de una orden del rey de Marruecos porque el presidente Sánchez no tiene las suficientes agallas como para acusarlo. ( Quién sabe lo que tendrá Mohamed VI guardado del teléfono de Sánchez como para que este sienta tanto temor).

Sin embargo, desde una perspectiva política resulta difícil ignorar la estructura del Estado marroquí. Marruecos es una monarquía en la que el rey Mohamed VI ocupa una posición extraordinariamente poderosa dentro del sistema político y de seguridad del país.

Por eso resulta legítimo plantear una pregunta:

¿Es razonable pensar que una movilización de decenas de miles de personas hacia la frontera de Ceuta, acompañada —según el informe policial— por actuaciones de agentes marroquíes, pudiera desarrollarse sin que las más altas instancias del Estado marroquí tuvieran conocimiento de ello?

Mi respuesta es que esa posibilidad merece ser investigada hasta el final.

Y de ahí nace el título de este artículo:

En Marruecos no vuela una mosca sin que su rey se entere.

No es una prueba judicial de que Mohamed VI diera personalmente la orden. Es una manera de expresar una cuestión política que España no debería pasar por alto.

Y ahora aparece el 20 de septiembre

Cuando todavía no se han cerrado las heridas de la crisis de julio, aparece una nueva convocatoria difundida desde Marruecos para el 20 de septiembre, con llamamientos a una marcha para «liberar» Ceuta, Melilla y otros territorios españoles.

La convocatoria está siendo vigilada por el CNI, la Policía Nacional y la Guardia Civil ante el temor de que pueda generar una nueva situación de tensión. (Antena3)

Y aquí es donde aparece otra pregunta política.

¿Se trata simplemente de una movilización nacionalista promovida por determinados grupos marroquíes? ¿O estamos ante una nueva maniobra destinada a modificar el relato de lo sucedido durante la crisis de julio?

No tenemos pruebas para afirmar que la convocatoria del 20 de septiembre haya sido ordenada por Mohamed VI. Pero tampoco sería prudente ignorarla.

Más aún porque la fecha elegida se sitúa apenas tres días antes de las elecciones legislativas marroquíes, lo que añade un componente político evidente al episodio. (Libertad Digital)

España necesita saber toda la verdad

Hay otro aspecto especialmente preocupante: el enfrentamiento que se ha producido en España alrededor del propio informe policial.

La jueza de la Audiencia Nacional que investiga los hechos ordenó mantener la máxima reserva sobre el documento. El Gobierno ha cuestionado esa decisión, mientras que la Audiencia Nacional ha respaldado la actuación de la magistrada. (El País)

¿Por qué tanta controversia alrededor de un informe policial?

Precisamente porque lo ocurrido en Ceuta puede tener consecuencias que van mucho más allá de la inmigración.

Si finalmente se demuestra que hubo una operación planificada desde Marruecos y que agentes de ese país participaron activamente en el guiado de las personas hacia territorio español, España tendría que preguntarse si estuvo ante una simple crisis migratoria o ante una estrategia de presión sobre la frontera española.

Y si además se demostrara que las autoridades superiores marroquíes conocían y permitieron la operación, la cuestión adquiriría una dimensión diplomática completamente distinta.

No podemos adelantarnos a la investigación

Conviene ser claros: todavía no existe una sentencia que establezca que el Gobierno de Marruecos ordenó la entrada masiva ni una prueba pública que demuestre que Mohamed VI impartió personalmente la orden.

Pero tampoco estamos ya donde estábamos hace unas semanas.

Ahora existe un informe policial de 55 páginas que describe una entrada planificada, habla de participación y guiado por agentes marroquíes y considera que la magnitud y organización de los acontecimientos excedían ampliamente las capacidades normales de las redes criminales. (EFE Noticias)

Y existe una nueva convocatoria para el 20 de septiembre que vuelve a colocar a Ceuta y Melilla en el centro del discurso nacionalista marroquí.

Por eso España tiene derecho a exigir respuestas.

Porque una frontera europea no puede convertirse en un tablero donde se muevan miles de personas como piezas de una partida política.

Y porque, si alguien utilizó deliberadamente a decenas de miles de personas para poner en jaque a Ceuta, España necesita saber quién dio las órdenes, quién las ejecutó y quién permitió que ocurriera.

Hasta que esas preguntas tengan una respuesta convincente, seguirá flotando en el aire una pregunta mucho más grande:

¿Quién estaba realmente detrás de lo ocurrido en Ceuta?

Y mientras tanto, una frase seguirá resonando:

En Marruecos no vuela una mosca sin que su rey se entere.

 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.