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viernes, 6 de febrero de 2026

La verídica historia vulcanológica de la Macaronesia

 


La verídica historia vulcanológica de la Macaronesia

Por Bruno Perera.

Los archipiélagos de la Macaronesia es el resultado de un proceso geológico largo, complejo y aún objeto de debate científico. Su origen no puede entenderse sin tener en cuenta la dinámica de las placas tectónicas, la evolución del océano Atlántico y una intensa actividad volcánica prolongada después de que Pangea estuviese activa desde hace unos 175 millones de años que ha dado lugar a que durante los últimos aproximadamente 20-25 millones de años se hayan creado los archipiélagos que en presente componen la Macaronesia.

El contexto geológico general

La historia comienza con la fragmentación del supercontinente Pangea, iniciada hace unos 200 millones de años. Este proceso dio lugar a la separación progresiva de las placas tectónicas americanas, africanas y euroasiáticas. Como consecuencia, el océano Atlántico fue ensanchándose lentamente, a un ritmo medio de unos 2 centímetros por año, mediante procesos de expansión del fondo oceánico y estiramiento de la litosfera oceánica.

Este estiramiento provocó la formación de grandes cuencas oceánicas, con profundidades que en el Atlántico alcanzan cerca de 7.000 metros, así como la aparición de dorsales submarinas y zonas de debilidad cortical. En estos contextos geodinámicos se formaron distintos archipiélagos volcánicos, como los de la Macaronesia: Cabo Verde, Canarias, Madeira y Azores, además de otros sistemas insulares del Atlántico y el Caribe.

Nacimiento de las primeras islas canarias

Desde un punto de vista cronológico, Lanzarote y Fuerteventura son las islas más antiguas del archipiélago. Las dataciones radiométricas sitúan el inicio de su actividad volcánica hace aproximadamente 19–20 millones de años, durante el Mioceno inferior.

Ambas islas parecen haber surgido de forma casi simultánea y muy próximas entre sí, a partir de una misma estructura volcánica profunda. Los estudios geológicos y batimétricos indican que comparten un basamento común, lo que explica sus similitudes litológicas y geomorfológicas.

La formación del resto de las islas se produjo de manera progresiva hacia el oeste: Gran CanariaTenerifeLa GomeraLa Palma y, finalmente, El Hierro, la más joven, cuya actividad volcánica comenzó hace apenas 1,1 millones de años. Este patrón responde a una migración del volcanismo asociada al desplazamiento de la placa africana, que se mueve en dirección general sur-suroeste, mientras el Atlántico continúa su apertura hacia el oeste a partir de la Dorsal Atlántica.

Fases de fracturación y separación

Durante una primera gran etapa volcánica, cuando Lanzarote y Fuerteventura aún formaban una unidad estructural más compacta, se produjo una intensa actividad en la zona norte de Lanzarote. En ese contexto tuvo lugar el fracturamiento del macizo de Famara, lo que dio origen a la separación de La Graciosa y del archipiélago Chinijo, actualmente individualizados pero claramente vinculados al edificio volcánico original, con una alineación heredada de la antigua zona volcánica del Sóo.

En una fase posterior, conforme continuaban los procesos de estiramiento cortical y episodios eruptivos, especialmente en el sur de Lanzarote y el norte de Fuerteventura, se produjo la separación definitiva entre ambas islas. Como resultado, se formó el actual canal submarino que las separa, marcado por una quebrada submarina cuya profundidad máxima ronda los 30–35 metros entre Lanzarote, la Isla de Lobos y Fuerteventura. Fuera de esta zona, las profundidades aumentan de forma abrupta tanto hacia el este como hacia el oeste.

Cambios costeros recientes y el caso del Islote del Francés

Los procesos geológicos no se limitan a escalas de millones de años. En épocas históricas y subhistóricas también se han producido modificaciones costeras significativas, especialmente en zonas volcánicas jóvenes y litorales sedimentarios inestables.

En este contexto, no puede descartarse que el Islote del Francés, en Arrecife, hubiera formado parte del antiguo Charco de San Ginés o estuviera integrado en su estructura natural. La física terrestre del islote —tipo de materiales, morfología y relación con el entorno volcánico inmediato— es muy similar a la que presentaba el Charco hace aproximadamente un siglo, antes de las profundas transformaciones urbanas y portuarias.

Más que un islote aislado, el Islote del Francés pudo haber sido un fragmento emergente o semiemergente de una misma unidad litoral, posteriormente separado y artificialmente individualizado por rellenos, dragados y otras modificaciones humanas del litoral, frecuentes en enclaves portuarios de Canarias.

A ello se suma un elemento estructural relevante: Lanzarote presenta una quiebra física longitudinal que discurre aproximadamente desde la zona del Sóo hasta el barrio de El Lomo en Arrecife. Esta fractura se habría originado durante distintos episodios eruptivos de la isla y pudo influir en la redistribución de materiales y bloques volcánicos. Es plausible que, conforme la isla se desplazaba gradualmente hacia el sur-suroeste, algunos fragmentos quedaran rezagados, lo que ayudaría a explicar la posición actual del Islote del Francés respecto al antiguo trazado del Charco de San Ginés.

Sobre la supuesta unión reciente de Lanzarote y Fuerteventura

No resulta verosímil la afirmación de que Lanzarote y Fuerteventura estuvieran unidas hace apenas 11.000 años, durante el último máximo glacial. Aunque en ese periodo el nivel del mar descendió de forma notable, no existen evidencias geológicas sólidas que indiquen una conexión terrestre reciente entre ambas islas.

Lo más probable es que su separación se deba fundamentalmente a procesos volcanotectónicos antiguos, y no a una simple subida posterior del nivel del mar. El análisis de las costas y volcanes del norte de Fuerteventura y del sur de Lanzarote muestra un encaje morfológico notable, como si ambas partes hubieran formado una misma estructura que fue fragmentada por fallas y actividad volcánica, más que por la erosión marina reciente.

Conclusión

Las Islas Canarias no nacieron como entidades aisladas, sino como el resultado de un proceso continuo de fracturación, volcanismo y desplazamiento tectónico ligado a la evolución del Atlántico. Lanzarote y Fuerteventura constituyen el núcleo más antiguo del archipiélago y conservan las claves fundamentales para entender su origen común.

Incluso a escalas locales, como en el caso del Charco de San Ginés y el Islote del Francés, la historia geológica y geomorfológica demuestra que el territorio canario ha estado —y sigue estando— en permanente transformación.

Datos y fuentes contrastadas

1.    Ancochea, E., et al. (1990–2006)
Estudios sobre la evolución volcánica de las Islas Canarias. Journal of Volcanology and Geothermal Research.

2.    Carracedo, J. C.
Los volcanes de las Islas Canarias. Editorial Rueda / CSIC.
Referencia fundamental sobre cronología volcánica y migración del volcanismo.

3.    Instituto Geológico y Minero de España (IGME)
Mapas geológicos y memorias explicativas de Lanzarote y Fuerteventura.

4.    US Geological Survey (USGS)
Datos sobre expansión del fondo oceánico y tasas de deriva continental.

5.    NOAA – National Oceanic and Atmospheric Administration
Batimetría del Atlántico Norte y profundidades oceánicas máximas.

6.    Cartografía histórica y fotografías aéreas de Arrecife (siglo XX)
Cambios morfológicos del Charco de San Ginés y su entorno litoral.

..................................

Apostilla aclaratoria del autor

Este texto desarrolla algunas observaciones geológicas y geomorfológicas que no se incluyen en el artículo principal para no romper su fluidez, pero que explican el marco físico y territorial desde el que se realizan determinadas afirmaciones.

1. Canarias no nace de África, nace del océano

Las Islas Canarias no son fragmentos continentales africanos, ni una prolongación rígida del continente. Se asientan sobre corteza oceánica, generada durante la apertura del Atlántico, cuando África y América comenzaron a separarse.

En ese proceso de separación continental, la litosfera oceánica sufrió:

·                 adelgazamiento progresivo,

·                 tensiones extensivas,

·                 fracturación profunda y persistente,

·                 y la creación de zonas de debilidad estructural en las entrañas del lecho marino.

Es en este contexto donde deben entenderse las Canarias: como el resultado del ascenso magmático a través de fisuras volcánicas profundas, activadas y reactivadas durante millones de años, y no como volcanes “nacidos” directamente de una placa continental.

2. El volcanismo necesita fisuras: el límite del relato del “hotspot”

El modelo del hotspot, presentado a menudo como explicación única, resulta insuficiente si no se acompaña de la tectónica real del terreno. El magma no asciende de forma abstracta: necesita caminos, y esos caminos son:

·                 fracturas,

·                 fallas,

·                 sistemas de diques,

·                 y zonas litosféricas debilitadas.

Las alineaciones volcánicas repetidas, la orientación constante de conos y la distribución ordenada de los centros eruptivos indican claramente la existencia de estructuras profundas que controlan el volcanismo.

3. La fractura estructural de Lanzarote: una hipótesis basada en la física del terreno

En Lanzarote se observa una franja estructural claramente identificable, perceptible incluso mediante teledetección (Google Earth), caracterizada por:

·                 alineaciones volcánicas coherentes,

·                 repetición direccional de conos,

·                 continuidad geomorfológica,

·                 y contraste físico a ambos lados de la estructura.

Esta franja estructural, localizada entre Sóo y el barrio de El Lomo (Arrecife), no puede explicarse como una simple acumulación aleatoria de volcanes. Todo apunta a la existencia de una fractura volcánica profunda o sistema estructural longitudinal, que ha condicionado la salida del magma y la evolución de la isla.

Esta interpretación no se presenta como dogma, sino como hipótesis razonada, basada en la observación directa del territorio y en la lógica de los procesos geodinámicos conocidos. Se trata además de una franja claramente apreciable mediante Google Earth, coincidente con la zona por donde históricamente ha circulado el jable de la isla.

4. La Graciosa: continuidad física, no isla aislada

La Graciosa no encaja bien en la definición de “isla volcánica independiente” cuando se analiza desde la geomorfología:

·                 existe continuidad de plataformas,

·                 similitud de materiales,

·                 ausencia de una ruptura tectónica profunda clara,

·                 y una relación física directa con el norte de Lanzarote, en la zona de Sóo.

Todo ello sugiere que su separación responde mejor a procesos de fractura, hundimiento o reconfiguración costera, más que a un origen volcánico aislado y autónomo.

5. El Islote del Francés y la evolución del Charco de San Ginés

El Islote del Francés presenta una morfología y una física terrestre coherente con el entorno inmediato de Arrecife. Su posición actual resulta difícil de explicar sin considerar:

·                 una configuración costera distinta en el pasado,

·                 un Charco de San Ginés más amplio,

·                 o una antigua continuidad terrestre hoy fragmentada.

Esta hipótesis se apoya en la reconstrucción paleogeográfica, una herramienta habitual en geología histórica, y no en suposiciones arbitrarias.

6. Separación de islas: procesos lentos, no rupturas recientes

Las separaciones entre islas como Lanzarote y Fuerteventura no responden a eventos recientes, ni a simples variaciones del nivel del mar. Son el resultado de:

·                 fracturación antigua,

·                 subsidencias,

·                 volcanismo prolongado,

·                 y reajustes estructurales a gran escala.

Reducir estos procesos a explicaciones simplistas desvirtúa la verdadera dimensión temporal y física del archipiélago.

7. Orientación de los cráteres y sentido de deriva del archipiélago

Una observación física repetida en prácticamente todas las islas del archipiélago refuerza la idea de un crecimiento y desplazamiento progresivo de este a oeste: la ruptura predominante de los cráteres volcánicos hacia el este, hacia el sur y hacia el norte.

En volcanología, los cráteres abiertos o colapsados en una dirección concreta no son un fenómeno casual. Suelen indicar:

·                 la dirección de menor resistencia estructural,

·                 el sentido preferente de desplazamiento del edificio volcánico,

·                 o la influencia de tensiones tectónicas dominantes durante y después de la erupción.

El hecho de que volcanes de distintas edades y en diferentes islas muestren sistemáticamente sus cráteres rotos hacia el este, sur y norte, sugiere un patrón regional coherente, no explicable por procesos locales aislados.

Esta orientación es compatible con un desplazamiento progresivo del sistema volcánico hacia el oeste, mientras las estructuras más antiguas quedan rezagadas hacia el este, marcando así el sentido de deriva y crecimiento del archipiélago.

Lejos de ser un detalle menor, esta observación geomorfológica aporta un indicador físico visible del movimiento relativo y de la evolución temporal de las islas, reforzando la idea de que Canarias se ha ido construyendo de este a oeste a lo largo de millones de años.

Conclusión

Las Islas Canarias son el resultado de millones de años de fracturación litosférica, adelgazamiento oceánico y volcanismo canalizado por estructuras profundas. No nacen de África como extensión continental, sino del océano, en un contexto dinámico y prolongado.

(Un proceso similar puede extenderse al conjunto de la Macaronesia).

Las hipótesis aquí expuestas —sobre la fractura de Lanzarote, la relación con La Graciosa y la evolución del Islote del Francés— no pretenden cerrar el debate, sino abrir nuevas vías de interpretación basadas en la observación física del territorio.

La geología avanza cuando alguien se atreve a mirar el suelo con ojos propios.

…………………………..

 Nota: Creación de la Dorsal Atlántica y de las islas de la Macaronesia

La historia geológica del Atlántico y de los archipiélagos de la Macaronesia está íntimamente ligada a la ruptura del supercontinente Pangea y a la intensa actividad volcánica que desde entonces ha modelado el fondo oceánico.

1. Dorsal Atlántica submarina
La Dorsal Atlántica comenzó a formarse hace aproximadamente
180–200 millones de años, cuando Pangea empezó a fragmentarse. Esta enorme cordillera submarina nació como una gran fisura que, de forma progresiva, fue separando los continentes a ambos lados del Atlántico, siguiendo aproximadamente el actual meridiano 50º, y continúa activa en la actualidad.

2. Cabo Verde
El archipiélago de Cabo Verde comenzó a formarse hace unos
20–25 millones de años. Su origen se debe a potentes fisuras volcánicas que permitieron el ascenso del magma desde el interior del manto a través del lecho marino, dando lugar a la aparición de las islas.

3. Canarias
Las Islas Canarias iniciaron su formación hace alrededor de
19–20 millones de años, mediante un proceso muy similar al de Cabo Verde. El magma ascendió por fracturas profundas del fondo oceánico, acumulándose y emergiendo hasta crear el archipiélago que conocemos hoy.

4. Azores
Las Azores son más jóvenes. Su formación comenzó hace unos
10–12 millones de años y está directamente relacionada con las cúspides emergidas de la Dorsal Atlántica submarina, en una zona de intensa interacción tectónica.

5. Madeira
El archipiélago de Madeira se formó hace aproximadamente
5–7 millones de años, también a partir de fisuras volcánicas en el lecho marino, por donde el magma fue ascendiendo hasta emerger sobre la superficie del océano.

Resumen

Los archipiélagos de Canarias, Cabo Verde y Madeira comparten un origen geológico similar, vinculado al volcanismo intraplaca generado por fisuras profundas del fondo oceánico, mientras que las Azores están directamente asociadas a la Dorsal Atlántica.

Final

Las erupciones volcánicas, terremotos y maremotos que todavía se producen tanto en tierra como en el entorno marítimo de Canarias y de toda la Macaronesia, se deben a que las placas tectónicas continúan separándose, especialmente hacia el oeste. En este contexto, el continente africano ha frenado en gran medida su desplazamiento hacia el este, aunque no por completo: una parte de África comienza a separarse del resto del continente a la altura de Somalia, del mismo modo que Madagascar se apartó del continente africano hace millones de años.

Un detalle importante que conviene tener en cuenta es que Lanzarote y Fuerteventura tienen una altitud mucho menor que el resto de las Islas Canarias.

Esto se debe a que ambas islas se formaron en una zona donde las placas tectónicas apenas se habían estirado. En cambio, hacia el oeste, a medida que los continentes se iban separando, las placas se fueron adelgazando progresivamente.

Ese mayor adelgazamiento facilitó que el magma ascendiera con más fuerza y alcanzara mayores alturas, lo que dio lugar a islas más elevadas como Gran Canaria, Tenerife, La Palma, La Gomera y El Hierro.

jueves, 5 de febrero de 2026

No se engorda del aire: comida, cerebro, estrés y el mito del ejercicio salvador

 


No se engorda del aire: comida, cerebro, estrés y el mito del ejercicio salvador

Por Bruno Perera.

Existe una frase popular que resume una verdad incómoda: nadie engorda del aire. El aumento de peso no es un fenómeno mágico ni misterioso, sino la consecuencia directa —aunque no siempre simple— de lo que comemos, cuánto comemos y en qué contexto físico y mental lo hacemos.

Comer es necesario; comer de más, no

El cuerpo humano necesita energía para funcionar, y esa energía proviene de los alimentos. Cuando la ingesta supera de forma habitual el gasto energético, el exceso se almacena, principalmente en forma de grasa. Esto no es una opinión: es fisiología básica.

Ahora bien, no todo es tan lineal como “comer mucho = engordar siempre”. Existen factores que alteran ese equilibrio, y uno de los más importantes es el cerebro.

El cerebro: un órgano que devora energía

Aunque representa apenas un 2 % del peso corporal, el cerebro consume entre un 20 y un 25 % de la energía total del organismo en reposo. En situaciones de estrés, concentración intensa, ansiedad o tensión emocional prolongada, ese consumo puede aumentar de forma significativa.

Por eso ocurre algo aparentemente contradictorio:
hay personas que comen más y no engordan, y otras que comen menos y sí lo hacen. El estrés crónico, la falta de sueño, la ansiedad y los conflictos emocionales alteran el metabolismo, las hormonas (cortisol, insulina, leptina) y la forma en que el cuerpo gestiona la energía.

Dicho de otro modo: no todo el exceso calórico se comporta igual, ni en todos los cuerpos ni en todas las circunstancias.

El estrés engorda… y también puede hacer lo contrario

El estrés prolongado puede provocar dos efectos opuestos:

  • En algunas personas aumenta el apetito y favorece la acumulación de grasa.
  • En otras eleva el gasto energético cerebral y reduce el peso corporal.

Ambas respuestas son biológicamente posibles. El problema no es solo la comida, sino el estado mental en el que se come.

El verdadero vicio no es la comida, sino el exceso

Comer no es un vicio; lo es comer más de lo que el cuerpo necesita de forma habitual. La solución no pasa por dietas extremas ni por castigos físicos, sino por algo mucho más simple y difícil a la vez: moderación constante.

No comer de más, aprender a parar, respetar las señales reales de hambre y saciedad y evitar el picoteo emocional son hábitos más eficaces que cualquier dieta milagro.

Ejercicio sí, pero con sentido

Aquí aparece otro mito moderno: que correr mucho es sinónimo de salud. El ser humano no fue diseñado para correr de forma continua y compulsiva, sino para caminar largas distancias, moverse con regularidad y correr solo en situaciones puntuales: huida, caza o emergencia.

En la naturaleza:

  • Los animales no salen a correr por placer.
  • Corren cuando huyen o persiguen algo.
  • El resto del tiempo caminan, descansan o se mueven de forma eficiente.

El exceso de carrera prolongada puede provocar:

  • Lesiones articulares
  • Estrés cardiovascular
  • Sobrecarga muscular
  • Aumento del cortisol

Moverse despacio también es salud

Caminar, estirarse, trabajar el cuerpo de forma regular y constante es mucho más acorde con nuestra biología que someterlo a esfuerzos extremos diarios. El cuerpo humano está hecho para la constancia, no para la violencia física repetida.

Ejercicio continuo, moderado y sostenible es mejor que picos de esfuerzo que luego obligan al abandono.

Vivir despacio no es vivir peor

La obsesión moderna por la velocidad —comer rápido, correr rápido, producir rápido— va en contra de nuestra naturaleza. El cuerpo y el cerebro funcionan mejor cuando los ritmos son estables.

Comer con calma, moverse a diario sin obsesión y respetar los tiempos biológicos no solo ayuda a mantener el peso, sino también la salud mental y emocional.

Final

No se engorda del aire.
Se engorda, por lo general, de comer más de la cuenta, de vivir bajo estrés constante y de creer que el ejercicio extremo puede compensar hábitos desequilibrados.

La verdadera salud no está en correr sin parar ni en castigarse, sino en comer con cabeza, moverse con sentido y vivir con un ritmo compatible con la naturaleza humana.

 

martes, 3 de febrero de 2026

CLASIFICACIÓN DE LAS PRECIPITACIONES ANUALES Y ESTACIONALES MEDIAS ACUMULADAS EN EL PERIODO 2005 a 2025

 


CLASIFICACIÓN DE LAS PRECIPITACIONES ANUALES Y ESTACIONALES MEDIAS

Por Luis Manuel Santana Pérez.

ACUMULADAS EN EL PERIODO 2005 a 2025

Presentación del orden de precipitaciones anuales acumuladas obtenidas del cómputo medio de las

precipitaciones diarias recogidas en 41 estaciones automáticas cada año en un mismo periodo de

observaciones. La estimación de las precipitaciones anuales medias de Tenerife oscila entre 531 mm (2010) a

188 mm (2017), siendo 354 mm (coeficiente de variación 25.9 %) la precipitación acumulada media estimada,

cuantía no excesiva correspondiente a una precipitación media destacable.

2005 Año moderadamente lluvioso, 419 mm, el sexto más lluvioso

2006 Año moderadamente lluvioso, 463 mm, el tercero más lluvioso

2007 Año moderadamente seco, 350 mm, el décimo primero más lluvioso mm, el más lluvioso

2008 Año seco, 275 mm, el décimo séptimo más lluvioso, el quinto más seco

2009 Año moderadamente lluvioso, 416 mm, el séptimo más lluvioso

2010 Año notablemente lluvioso, 531 mm, el primero más lluvioso

2011 Año moderadamente lluvioso, 375 mm, el noveno más lluvioso

2012 Año moderadamente seco, 346 mm, el décimo segundo más lluvioso

2013 Año moderadamente seco, 305 mm, el décimo cuarto más lluvioso

2014 Año notablemente lluvioso, 486 mm, el segundo más lluvioso

2015 Año moderadamente seco, 337 mm, el décimo tercero más lluvioso

2016 Año moderadamente lluvioso, 372 mm, el décimo más lluvioso

2017 Año muy seco, 188 mm, el vigésimo primero, el más seco

2018 Año lluvioso, 422 mm, el quinto más lluvioso

2019 Año seco, 270 mm, el décimo octavo más lluvioso, el cuarto más seco

2020 Año seco, 259 mm, el décimo noveno más lluvioso, el tercero más seco

2021 Año seco, 290 mm, el décimo sexto más lluvioso, el sexto más seco

2022 Año lluvioso, 430 mm, el cuarto más lluvioso

2023 Año seco, 295 mm, el décimo quinto más lluvioso


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2024 Año muy seco, 196 mm, el vigésimo más lluvioso, el segundo más seco

2025 Año lluvioso, 409 mm, el octavo más lluvioso


 Orden de las precipitaciones estacionales y anuales acumuladas medias

ORDEN INVIERNO PRIMAVERA VERANO OTOÑO ANUAL

---------------------------------------------------------------------

1o 2006 2025 2022 2014 2010

2o 2010 2011 2015 2012 2014

3o 2009 2018 2010 2010 2006

4o 2005 2012 2005 2013 2022

5o 2011 2007 2011 2021 2018

6o 2018 2020 2023 2015 2005

7o 2016 2019 2006 2014 2009

8o 2021 2006 2012 2008 2025

9o 2022 2016 2025 2009 2011

10o 2014 2010 2017 2005 2016

11o 2007 2023 2008 2006 2007

12o 2025 2022 2024 2016 2012

13o 2023 2014 2019 2020 2015

14o 2019 2021 2009 2007 2013

15o 2015 2009 2014 2023 2023

16o 2017 2017 2021 2019 2021

17o 2013 2008 2007 2022 2008

18o 2024 2024 2013 2018 2019

19o 2008 2015 2018 2021 2020

20o 2020 2005 2020 2011 2024

21o 2012 2013 2016 2017 2017


Orden decreciente de las series de precipitaciones anuales y estacionales acumuladas. El orden de

sucesión decreciente en cada lapso de tiempo es diferente, una clasificación caprichosa de la naturaleza. Es

importante considerar que el año 2014 fue el más lluvioso y el año 2017 el más seco y su justificación se

encuentra en la cantidad de situaciones barométricas favorables a desencadenar precipitaciones copiosas a muy

intensas: desplazamientos de frentes nubosos activos, bajas presiones de orígenes subtropicales o polares e

infrecuentes DANA, situación barométrica que cubre superficie atmosférica amplia, no obstante vez, no excesiva

extensa.


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PRECIPITACIONES ANUALES Y ESTACIONALES ACUMULADAS MEDIAS ENTRE 2005 A

2025. TENDENCIAS PLUVIOMÉTRICAS

ESTACIONES METEOROLÓGICAS CON ORIENTACIÓN NORTE Y SUR


ALTITUD PERIODO ESTACIÓN AUTOMÁTICA

----------------------------------------------------------

90 m 2005 a 2025 LAGUNA 90 m 2005 a 2025 LAGUNA - TEJINA TEJINA

400 m 2005 a 2025 TEGUESTE - LA PADILLA

550 m 2005 a 2025 SANTA URSULA - LA CORUJERA

632 m 2005 a 2025 LA LAGUNA - AEROPUERTO DE LOS RODEOS

650 m 2005 a 2025 MATANZA - CRUZ DEL CAMINO

695 m 2005 a 2025 TACORONTE - AGUA GARCIA

922 m 2005 a 2025 EL SAUZAL - RAVELO

25 m 2005 a 2025 PUERTO DE LA CRUZ

216 m 2005 a 2025 LA OROTAVA - EL RINCON

380 m 2005 a 2025 LA OROTAVA - LA PERDOMA EL RATINO

550 m 2005 a 2025 LA OROTAVA - LA PERDOMA LA SUERTE

595 m 2005 a 2025 LOS REALEJOS - PALO BLANCO

770 m 2005 a 2025 LOS REALEJOS - ICOD EL ALTO

906 m 2005 a 2025 LA OROTAVA - BENIJOS

2369 m 2005 a 2025 LA OROTAVA - IZAÑA

60 m 2005 a 2025 LA GUANCHA - CHARCO DEL VIENTO

66 m 2005 a 2025 BUENAVISTA DEL NORTE

475 m 2005 a 2025 ICOD DE LOS VINOS - SANTA BARBARA

450 m 2005 a 2025 LOS SILOS - TIERRA del TRIGO

525 m 2005 a 2025 ICOD DE LOS VINOS 525 m 2005 a 2025 ICOD DE LOS VINOS - REDONDO REDONDO

555 m 2005 a 2025 BUENAVISTA DEL NORTE - PALMAR

880 m 2005 a 2025 EL TANQUE - RUIGOMEZ

73 m 2005 a 2025 ARONA - LAS GALLETAS

476 m 2005 a 2025 GUIA DE ISORA

700 m 2005 a 2025 GUIA DE ISORA - EL POZO

735 m 2005 a 2025 GUIA DE ISORA - CHIO

990 m 2005 a 2025 SANTIAGO DEL TEIDE - VALLE ARRIBA

1258 m 2005 a 2025 VILAFLOR - EL FRONTON

2150 m 2005 a 2025 LA OROTAVA - CAÑADAS - PARADOR

64 m 2005 a 2025 GRANADILLA - AEROPUERTO DEL SUR

135 m 2005 a 2025 ARICO - LLANOS de SAN JUAN

410 m 2005 a 2025 ARICO - TEGUEDITE - EL VISO

500 m 2005 a 2025 GUIMAR - LOMO MENA

505 m 2005 a 2025 GRANADILLA - CHARCO DEL PINO

850 m 2005 a 2025 GRANADILLA - EL PINALETE

930 m 2005 a 2025 ARICO - EL BUENO

156 m 2005 a 2025 GUIMAR - LA PLANTA

290 m 2005 a 2025 GUIMAR - TOPO NEGRO

340 m 2005 a 2025 GUIMAR 340 m 2005 a 2025 GUIMAR - BARRANCO DE BADAJOZ BARRANCO DE BADAJOZ

700 m 2005 a 2025 ARAFO - ANAVINGO

36 m 2005 a 2025 SANTA CRUZ DE TENERIFE


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PRECIPITACIONES ESTACIONALES Y ANUALES MEDIAS EN EL PERIODO 2005 - 2025

ORDEN ANO INVIERNO PRIMAVERA VERANO OTONO ANUAL

--------------------------------------------------------------

1 2005 217.5 21.2 44.0 149.6 432.4

2 2006 252.1 53.6 19.8 139.2 464.7

3 2007 160.4 58.2 8.5 122.9 350.0

4 2008 71.2 31.3 15.1 157.5 275.1

5 2009 217.3 34.6 12.3 152.0 416.2

6 2010 236.6 44.8 49.2 200.8 531.3

7 2011 198.5 101.3 23.2 51.7 374.6

8 2012 14.3 63.6 18.7 249.8 346.4

9 2013 87.6 20.6 8.1 188.3 304.7

10 2014 162.6 38.5 11.9 273.6 486.4

11 2015 91.7 23.8 57.1 163.9 336.6

12 2016 178.9 47.0 4.7 140.9 371.5

13 2017 90.5 34.2 15.9 47.6 188.1

14 2018 185.2 70.5 5.1 160.8 421.6

15 2019 98.8 51.6 12.6 107.3 270.3

16 2020 64.9 56.8 4.8 132.7 259.2

17 2021 174.2 37.2 9.0 70.1 290.4

18 2022 172.8 38.6 131.1 87.6 430.1

19 2023 111.0 43.0 23.2 117.5 294.7

20 2024 74.4 30.9 14.1 76.5 195.9

21 2025 115.1 111.9 18.2 164.1 409.4

--------------------------------------------------------------

141.7 48.2 24.1 140.7 354.7

COEF VAR 46.0 % 49.1 % 117.9 % 41.4 % 26.0 %


Precipitaciones invernales, primaverales, estivales, otoñales y anuales acumuladas medias son las

siguientes: 141.3 mm, 48.1 mm, 24.1 mm, 140.5 mm. y 354 mm Las precipitaciones medias no adquieren

valores notables, más bien corresponden a precipitaciones destacables, lejos de considerarse copiosas. Las

precipitaciones invernales son similares a las otoñales. Las precipitaciones primaverales son escasas y las

estivales apreciables. La precipitación estival 2022 corresponde a una situación meteorológica concreta

debido al desplazamiento de la tormenta tropical Hermine por el archipiélago canario, un suceso

excepcional en el lapso de veinte y un años. Además, s on notables las precipitaciones acaecidas en 2014,

tras el desplazamiento de una borrasca atlántica entre el 22 a 24 de noviembre e irrupciones de frentes

nubosos activos el 18 y 19 de octubre; también son notables las precipitaciones acaecidas en 2006, tras la

irrupción de un frente nuboso activo el 8 de febrero de 2006.


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AÑOS LLUVIOSOS Y SECOS. ISOYETAS HÚMEDAS 2025, 2014 y 2010. ISOYETAS

MUY SECAS 2024 y 2017


Mapa esquemático de isoyetas 2014


El año hidrológico 2014 es el año más lluvioso en el intervalo 2013 a 2024. Principalmente destacan los

contrastes las precipitaciones diarias acumuladas entre las vertientes septentrionales y meridionales.

Precipitaciones torrenciales en dos superficies alargadas de extensiones limitadas en zonas de monte verde,

precipitaciones superiores a 1300 mm. Precipitaciones de carácter torrencial en dos superficies alargadas de

extensiones moderadas en las medianías altas y monte verde en las vertientes septentrionales, entre 1100 mm a

1300 mm. Las precipitaciones muy intensas, esporádicas lluvias torrenciales en superficies longitudinales

continuas de medianías en las vertientes norte noroeste a norte noreste, entre 900 mm a superiores a 1100 mm.

Por el contrario, precipitaciones destacables, franjas amplias continuas de medianías bajas en las vertientes

sureste a oeste y extensiones alargadas limitadas en alta montaña, precipitaciones entre 100 mm a 200 mm.

Precipitaciones escasas en el litoral meridional, zona continua estrechade precipitaciones inferiores a 100 mm.

Días de precipitaciones anuales acumuladas. Vertientes noreste a noroeste : Tejina 363 mm; Tegueste 674

mm; La Padilla 718 mm; Garimba 713 mm; Los Rodeos 755 mm; Agua García 986 mm: La Victoria 748 mm,

La Matanza 825 mm; Santa Úrsula 853 mm; Ravelo 1204 mm; El Gaitero 847 mm; Puerto Cruz 510 mm; El

Rincón 678 mm; Palo Blanco 783 mm; Benijos 734 mm; Aguamansa 1033 mm; Izaña 401 mm; La Guancha -

Charco del Viento 450 mm; Icod - El Drago 415 mm; Redondo 816 mm; Buenavista del Norte 317 mm; Los


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Silos 341 mm; Buenavista - El Palmar 453 mm; Los Silos - Tierra del Trigo 766 mm; El Tanque - Ruigómez

821 mm. Vertiente oeste : Santiago Teide - Valle Arriba 575 mm; Guía - Playa Alcalá 118 mm; Guía – Hoya

Grande 126 mm; Chío 142 mm; Guía Isora 155 mm; Guía – El Pozo 262 mm; Aripe 293 mm; Vilaflor – Los

Topos 336 mm; Guía - Chavao 300 mm; Vertiente sureste a oeste : Arona - Las Galletas 101 mm; Aeropuerto

Sur 110 mm; Granadilla - Charco del Pino 157 mm; Pinalete 178 mm; Vilaflor 186 mm; Arico - El Bueno 305

mm; Arico – Los Picachos 197 mm; Arico - Llanos San Juan 79 mm; Arico - Teguedite 104 mm; Güimar -

Lomo Mena 267 mm; Güimar – Topo Negro 244 mm; Candelaria .Araya 404 mm; Añavingo 479 mm.

Vertiente este a sureste : Santa Cruz Tenerife 286 mm; El Rosario – Los Baldíos 1179 mm; Igueste de San

Andrés 525 mm; Taganana 821 mm; Las Mercedes mm 1356 mm; El Bailadero 821 mm; Cañadas del Teide ,

centro insular Parador 272 mm.

El escrutinio de días lluviosos muestran superficies muy mojadas a veces con carácter torrencial poco

extensas, alargadas en medianía alta norte a norte noreste y crestería alta del macizo de Anaga; superficies muy

mojadas extensas, alargadas en medianías altas noroeste a noreste; superficies mojadas notables en una extensa

superficie cerrada o cinturón constituido por medianías bajas noroeste a noreste, medianía alta noreste a sureste

y en la vertiente septentrional , medianía alta sureste a noroeste; superficies mojadas en el cinturón constituido

con la costa norte a este noreste, medianía baja este noreste a sureste; en vertiente septentrional, medianías

altas y montaña sureste a noroeste; superficies mojadas copiosas no extensa, costas este noreste a sureste y

noroeste, en la vertiente septentrional, medianías altas y franja de montaña sureste a noroeste; superficies

mojadas destacadas extensas, amplia franja transversal este a oeste, desde costa a alta montaña; lo contrario,

superficies mojadas apreciables extensas, amplia franja transversal, desde costa a montaña en las vertientes

sureste a suroeste.

La precipitación anual media es 512.8 mm, siendo en invierno 173.9 mm, el 33.9 % de la precipitación

total insular; en primavera 38.1 mm, el 7.4 %; en verano 14.1 mm, el 2.8 %, y en otoño 286.7 mm., el 55.9 %.

Estimación de la media de precipitación sobre la vertiente norte es 76.8 % del total insular; la estimación media

sobre vertiente sureste es 13 %; la estimación media sobre la vertiente sur es 6.2 % y la estimación media sobre

la vertiente oeste es 4 %.

Las precipitaciones invernales y otoñales son abundantes, las otoñales son notablemente superiores a

las invernales. Las precipitaciones primaverales destacan, notablemente inferiores a las precipitaciones

invernales. Las precipitaciones estivales son escasas.

Son notables las precipitaciones acaecidas en cuatro episodios lluviosos distintos: desplazamiento del

núcleo de una borrasca atlántica entre el 22 a 24 de noviembre e irrupciones de frentes nubosos activos el 18 y

19 de octubre, el 9 de enero y 15 de febrero.

El año 2014 fue lluvioso notable.


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- Precipitaciones en el año hidrológico 2010. El año más lluvioso del primer cuarto del siglo XXI


Mapa esquemático de isoyetas 2010


El año hidrológico 2010 es el más lluvioso en el periodo 2005 a 2018. Isoyetas trazadas a partir de

observaciones en estaciones automáticas. En general, destaca la homogeneidad de las precipitaciones

acumuladas en las vertientes septentrional, meridional y occidental. Las precipitaciones torrenciales en

superficie oval de extensión moderada, zona de carácter torrencial en la medianía alta, zona de cultivos

colindante a pinares en la vertiente sur, superiores a 1100 mm. Las precipitaciones muy intensas , esporádicas

lluvias torrenciales en superficie extensa, longitudinal, estrecha, en la montaña y medianía alta, zonas de

cultivos, pinares , y ya colindante a retamares en las vertientes sur sureste a sur; superficie alargada, estrecha,

extensión moderada, pinares, entre 900 mm a superiores a 1100 mm. Por el contrario, precipitaciones copiosas

en franjas costeras estrechas, discontinuas, norte noroeste a noroeste, noreste a este sureste y sur sureste a sur

suroeste en las vertientes este sureste, entre 200 mm a 300 mm.

Además, precipitaciones muy intensas en una franja estrecha cerrada o cinturón, medianía alta en las

vertientes oeste a noreste, zonas de cultivos y monte verde; medianía alta en las vertientes este a oeste, zonas

de cultivos y pinares; medianías altas, zonas de crestería de monte verde en el macizo de Anaga, entre 700 mm


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a 900 mm. Precipitaciones notables en la franja extensa estrecha cerrada o cinturón , en la costa norte noroeste,

medianía baja en las vertientes norte a noroeste a noreste, y medianías altas en las vertientes este a norte a

noroeste; cinturón ancho de montaña, pinares y retamares en el centro insular, entre 500 mm y 700 mm.

Precipitaciones copiosas en franjas costeras discontinuas en las vertientes norte, este sureste a sur sureste y sur

suroeste a norte noroeste, y cinturón estrecho de medianías baja; zonas de alta montaña, volcán Teide y

aledaños, entre 300 mm a 500 mm.

Días de precipitaciones independientes de las intensidades, días de precipitaciones intensas y

precipitación anual acumulada. Vertiente norte: Tejina 14, 0, 225 mm; Padilla 56, 1, 263 mm; Rodeos 616 mm;

Agua García 35, 2, 684 mm; Victoria - Lomo 33, 1, 650 mm; Ravelo 39, 2, 771 mm; Palo Blanco 31, 3, 622

mm; Benijos 24, 3, 737 mm; Aguamansa 560 mm; Icod Alto 32, 3, 734 mm; Izaña 559 mm; Charco del Viento

15, 0, 261 mm; Buenavista Norte 22, 2, 390 mm; Ruigómez 38, 6, 1051 mm. Vertiente oeste: Santiago Teide -

Valle Arriba 33, 3, 860 mm; Chío 20, 3, 546 mm; Guía Isora 16, 3, 416 mm; Aripe 34, 7, 865 mm; Bco Ortíz

19, 6, 756 mm. Vertiente sureste a oeste: Las Galletas 17, 2, 328 mm; Aeropuerto Sur 252 mm; Charco Pino

26, 4, 539 mm; Pinalete 32, 6, 1032 mm; Vilaflor 34, 10, 1289 mm; El Bueno 20, 5, 792 mm; Llanos San Juan

18, 2, 362 mm; Añavingo 22, 4, 646 mm; Güimar - Planta 10, 2, 338 mm; Santa Cruz de Tenerife 206 mm.

Nota: La zona central de la isla, cotas superiores a 2400 m, carece de estaciones pluviométricas, en las

cuales estimamos precipitaciones entre 300 mm a 400 mm.

El escrutinio de días lluviosos muestran superficies “muy mojadas” en una extensa superficie cerrada

o cinturón de medianías, e incluso zonas de montaña; superficies “mojadas notables” en una extensa

superficie cerrada o cinturón de medianías bajas en las vertientes norte noroeste a este y medianías altas en las

vertientes este a norte noroeste; superficies “mojadas” en fragmentos costeros y medianía baja en una amplio

superficie cerrada o cinturón; lo contrario, superficies “mojadas destacadas” en tres franjas costeras estrechas

discontinuas en las vertientes norte, este y sur.


Las precipitaciones invernales son abundantes, ligeramente superiores a las precipitaciones otoñales.

Las precipitaciones primaverales, ligeramente superiores a las precipitaciones otoñales; precipitaciones

notables en las vertientes norte noroeste a este y copiosas en el resto de la superficie insular.

Son notables las precipitaciones acaecidas en tres episodios lluviosos distintos: borrasca atlántica a

mitad de invierno e irrupciones de frentes nubosos de intensidades distintas a finales y mitad de otoño.

El año 2010 fue notablemente lluvioso.


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- Precipitaciones en los años hidrológicos 2024 y 2010. Los años más secos del primer cuarto del siglo

XXI


Mapa esquemático de isoyetas con el conjunto de todas las observaciones pluviométricas 2024

El año hidrológico 2024 es seco, onceavo en el intervalo 2013 a 2024. Destacan los contrastes y

heterogeneidades de las precipitaciones escasas acumuladas en franjas amplias en las vertientes este a norte

noroeste, volcán Teide y Las Cañadas del Teide. Precipitaciones notables en franjas fragmentadas, superficies

alargadas reducidas en la crestería occidental del macizo de Anaga, macizo de Teno, montes verdes de los

municipios de Tacoronte, El Sauzal, precipitaciones entre 500 mm a 600 mm. Precipitaciones copiosas en la

franja longitudinal alargada amplia en pinares y medianías norte noroeste a noreste, vertientes a barlovento;

también, medianías altas de las vertientes noreste a sureste, vertientes a sotavento, precipitaciones entre 300

mm a 500 mm. Por el contrario, precipitaciones testimoniales, superficie amplia, litoral sureste a oeste

noroeste, medianías sur sureste a oeste noroeste, pinares oeste y volcán Teide, precipitaciones inferiores a 50

mm; precipitaciones escasas en el litoral alargado, casi c ircundante, oeste noroeste a sur sureste, medianías

altas y pinares sureste a noroeste, vertientes a barlovento, medianías, pinares sureste a sur sureste y Las

Cañadas del Teide, precipitaciones entre 50 mm a 200 mm. Además, precipitaciones destacadas en el litoral

norte noreste a noreste, franja constituida de medianía alta noroeste a norte, medianía baja norte a noreste,


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vertientes a barlovento, medianía alta y cordillera Dorsal noreste a sureste, vertientes a sotavento.

precipitaciones entre 200 mm a 300 mm.

Días de precipitaciones anuales acumuladas. Vertientes noreste a noroeste : Tejina 165 mm; Tejina – Pico

98 mm; Tegueste 315 mm; La Padilla 230 mm; Garimba 319 mm; Los Rodeos 269 mm; Agua García 369 mm:

La Victoria 338 mm, La Matanza 419 mm; Santa Úrsula 365 mm; Ravelo 535 mm; El Gaitero 299 mm; Puerto

Cruz 154 mm; Botánico 193 mm; El Rincón 217 mm; Palo Blanco 384 mm; Benijos 424 mm; Icod el Alto

538 mm; Aguamansa 356 mm; Izaña 115 mm; Charco del Viento 129 mm; Drago 174 mm; Redondo 388 mm;

Buenavista del Norte 97 mm; Los Silos 110 mm; Garachico – La Quinta 116 mm; El Palmar 279 mm; Tierra

del Trigo 305 mm; Ruigómez 256 mm. Vertiente oeste : Valle Arriba 185 mm; Playa Alcalá 20 mm; Hoya

Grande 22 mm; Chío 48 mm; Guía Isora 37 mm; El Pozo 66 mm; Aripe 56 mm; Vilaflor – Los Topos 37 mm;

Chavao 48 mm; Vertiente sureste a oeste : Las Galletas 19 mm; Aeropuerto Sur 62 mm; Charco del Pino 86

mm; Pinalete 100 mm; Vilaflor 59 mm; Vilaflor – Trevejos 47 mm; El Bueno 164 mm; Los Picachos 86 mm;

Llanos de San Juan 46 mm; Las Eras 76 mm; Icor 122 mm; Teguedite 119 mm; Lomo Mena 179 mm; La

Planta 98 mm; El Socorro 61 mm; Topo Negro 143 mm; Araya 171 mm; Arafo – Los Charcos 122 mm;

Añavingo 222 mm. Vertiente este a sureste : Santa Cruz Tenerife 92 mm; San Andrés 147 mm; Los Baldíos 334

mm; Igueste de San Andrés 192 mm; Taganana 203 mm; Las Mercedes 562 mm; El Bailadero 385 mm;

Cañadas del Teide , centro insular Parador 59 mm.

El escrutinio de días lluviosos muestra superficie mojada notables , muy poco extensa, fragmentadas en

la medianía alta a barlovento y cresterías de Anaga, comarca Acentejo, Valle de la Orotava; superficie mojada,

poco extensa, litoral norte noreste a noreste, medianía altas norte noroeste a norte, medianía baja norte a

noreste, vertientes a barlovento, medianías altas noreste a sureste y crestería cordillera Dorsal, vertientes a

sotavento; Lo contrario, superficies mojadas apreciables, extensas, alargadas, litoral casi circundante oeste

noroeste a sureste, medianías altas, pinares, noroeste a norte, vertientes a barlovento, medianías, pinares sur

sureste a sur, vertientes a sotavento y Las Cañadas del Teide; superficies mojadas testimoniales , litoral sureste

a oeste a noroeste, medianías sur sureste a oeste noroeste, pinares oeste, fragmento oeste de Las Cañadas y

volcán Teide.

La precipitación anual media es 201.9 mm, siendo en invierno 70.8 mm, el 35.1 % de la precipitación

total insular; en primavera 50.6 mm, el 15.2 %; en verano 13.7 mm, el 6.8 %, y en otoño 86.8 mm., el 43 %.

Estimación de la media de precipitación sobre la vertiente norte es 74.4 % del total insular; la estimación media

sobre vertiente sureste es 12.6 %; la estimación media sobre la vertiente sur es 5.9 % y la estimación media

sobre la vertiente oeste es 2.7 %.

Las precipitaciones invernales y otoñales son destacadas y similares. Las precipitaciones primaverales y

estivales son escasas.


Son notables las precipitaciones acaecidas en tres episodios barométricos diferentes: desplazamientos

lento de los extremos frentes nubosos el 7 de marzo, 18 y 19 de mayo; movimientos convectivos que

desencadenan precipitaciones copiosas líquidas y sólidas, comportamiento anemométrico de una DANA

localizada en la cumbre y alta montaña de la parte central insular el 21 y 22 de diciembre.

El año 2024 fue seco.


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Mapa esquemático de isoyetas 2017


El año hidrológico 2017 es el más seco, doceavo en el intervalo 2013 a 2024, año muy seco. Destacan la

homogeneidad de las precipitaciones escasas acumuladas en la extensa superficie insular, vertientes este

sureste a oeste noroeste y P.N. del Teide. Las precipitaciones intensas en una limitada superficie alargada,

estrecha de crestería en el macizo de Anaga, monte verde, precipitaciones entre 500 mm a 700 mm. Por el

contrario, precipitaciones testimoniales en el litoral sur sureste a oeste noroeste, zonas de alta montaña, volcán

Teide, aledaños y circo de Las Cañadas, precipitaciones inferiores a 50 mm; precipitaciones escasas en

superficie extensa constituida en medianías bajas en las vertientes sureste a oeste noroeste, medianía alta

sureste a sur y las Cañadas del Teide. Además, precipitaciones notables en la franja de medianías altas,

alargada en las vertientes norte noreste a noreste, muy estrecha en la crestería del macizo de Anaga,

precipitaciones entre 400 mm a 500 mm. Precipitaciones copiosas en la superficie alargada, estrecha, continua

en la medianía alta en las vertientes noroeste a noreste, precipitaciones entre 300 mm a 400 mm.

Precipitaciones destacadas en el litoral norte noreste a este sureste; medianías bajas en las vertientes noroeste a

noreste y este sureste a sureste; medianías altas y zona de montaña en las vertientes septentrionales sureste a

noroeste; superficie cerrada poco extensa en la medianía alta sur, precipitaciones entre 200 mm a 300 mm.


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Días de precipitaciones anuales acumuladas. Vertientes noreste a noroeste : Tejina 144 mm; Tejina – Pico

204 mm; Tegueste 361 mm; La Padilla 301 mm; Garimba 261 mm; Los Rodeos 261 mm; Agua García 357

mm: La Victoria 308 mm, La Matanza 354 mm; Santa Úrsula 281 mm; Ravelo 449 mm; El Gaitero 378 mm;

Puerto Cruz 86 mm; Botánico 146 mm; El Rincón 173 mm; Palo Blanco 370 mm; Benijos 270 mm; Icod el

Alto 318 mm; Aguamansa 337 mm; Izaña 92 mm; La Guancha - Charco del Viento 116 mm; Drago 200 mm;

Redondo 336 mm; Buenavista del Norte 88 mm; Los Silos 99 mm; El Palmar 310 mm; Tierra del Trigo 342

mm; El Tanque - Ruigómez 293 mm. Vertiente oeste : Santiago Teide - Valle Arriba 200 mm; Guía - Playa

Alcalá 28 mm; Hoya Grande 43 mm; Chío 73 mm; Guía Isora 53 mm; El Pozo 180 mm; Aripe 138 mm;

Vilaflor – Los Topos 166 mm; Chavao 183 mm; Vertiente sureste a oeste : Las Galletas 56 mm; Aeropuerto Sur

33 mm; Charco del Pino 139 mm; Pinalete 202 mm; Vilaflor 154 mm; El Bueno 98 mm; Los Picachos 34 mm;

Llanos San Juan 67 mm; Icor 75 mm; Teguedite 70 mm; Lomo Mena 159 mm; La Planta 83 mm; Topo Negro

84 mm; Araya 118 mm; Añavingo 137 mm. Vertiente este a sureste : Santa Cruz Tenerife 97 mm; San Andrés

mm; Los Baldíos 415 mm; Igueste de San Andrés 172 mm; Taganana 231 mm; Las Mercedes 722 mm; El

Bailadero 501 mm; Cañadas del Teide , centro insular Parador 98 mm.

El escrutinio de días lluviosos muestran superficie mojada notables , muy poco extensa, en la

medianía alta y crestería del macizo de Anaga; superficie mojada, poco extensa, en las medianías altas norte

noreste a noreste; superficies mojadas destacadas, extensas, alargadas, en las medianías noroeste a noreste y

medianía alta noreste a sureste; lo contrario, superficies mojadas apreciables , extensas, costa macizo Anaga,

medianía baja noroeste a noreste, medianías noreste a sureste, en la vertiente septentrional medianía alta

sureste a noroeste y una superficie poco extensa en la medianía alta sur sureste; superficies mojadas

testimoniales , muy extensas, dos tercios de la superficie, resto del territorio insular.


La precipitación anual media es 201.5 mm, siendo en invierno 98.7 mm, el 49 % de la

precipitación total insular; en primavera 32.9 mm, el 16.3 %; en verano 19.1 mm, el 9.5 %, y en otoño 50.7

mm., el 25.2 %. Estimación de la media de precipitación sobre la vertiente norte es 76.6 % del total insular; la

estimación media sobre vertiente sureste es 10.6 %; la estimación media sobre la vertiente sur es 9.3 % y la

estimación media sobre la vertiente oeste es 3.5 %.


Las precipitaciones invernales son copiosas, las precipitaciones otoñales destacan, las invernales

son ligeramente superiores a las otoñales. Las precipitaciones primaverales y estivales son escasas.

Son notables las precipitaciones acaecidas en dos episodios, borrasca atlántica e irrupción de un


frente nuboso activo a mitad del invierno y final del año: 11 y 12 de febrero, 11 y 12 de diciembre.

El año 2017 fue muy seco.