Marruecos
carece de legitimidad en Ceuta y Melilla por las siguientes causas históricas
Por Bruno
Perera.
La cuestión
de Ceuta y Melilla sigue siendo un tema recurrente en debates políticos y
mediáticos. Sin embargo, cuando se analizan los hechos desde una perspectiva
histórica, jurídica y geopolítica, queda claro que Marruecos carece de
legitimidad para reclamar estas ciudades españolas. Las razones son múltiples y
se apoyan tanto en la historia como en el derecho internacional.
1. Soberanía histórica española
Ceuta y
Melilla han estado bajo control europeo y posteriormente español durante más de
500 años. Ceuta fue tomada por Portugal en 1415 y pasó a la Corona española en
1580, mientras que Melilla fue incorporada en 1497.
Estos
enclaves existían como posiciones estratégicas mucho antes de la configuración
del Marruecos contemporáneo, lo que refuerza la continuidad histórica de la
presencia española.
2. Configuración del Estado marroquí
El actual
Estado marroquí se configura en su forma contemporánea tras la independencia de
1956. Si bien anteriormente existieron estructuras políticas como el sultanato,
estas no presentan una continuidad institucional equiparable a la presencia
española estable en Ceuta y Melilla.
3. Realidad histórica del territorio: de la Antigüedad al
mundo islámico
Antes de la
existencia de cualquier entidad política denominada Marruecos, el territorio
formó parte de la Mauritania Tingitana, provincia del Imperio romano.
En esa etapa
destacaron figuras como el rey bereber Juba II, que gobernó bajo la órbita
romana entre finales del siglo I a.C. y comienzos del siglo I d.C.
Posteriormente,
no fue hasta el siglo VII, en torno al año 680, cuando la región se integró en
el mundo islámico tras la expansión sirio-árabe de la familia real Omeya de Damasco,
quien incorporó nuevas estructuras políticas, religiosas y culturales a través de
la costa norte de África y la conquista de España en el 711 d.C.
Este
recorrido histórico evidencia que el territorio del actual Marruecos ha sido
una sucesión de dominios y civilizaciones, sin una continuidad estatal directa
hasta época contemporánea.
4. La cuestión bereber
Los pueblos
bereberes o amazigh constituyen la base histórica y autóctona del norte de
África. Han mantenido su identidad a lo largo de siglos de dominación externa.
Su
existencia y persistencia reflejan que el territorio no ha sido históricamente
homogéneo ni ha respondido a una única identidad estatal continua, lo que
debilita cualquier argumento nacional homogéneo retroactivo.
5. Tácticas coercitivas del gobierno marroquí
El régimen
marroquí ha demostrado en varias ocasiones que utiliza a su propia población
como carne de cañón para ejercer presión política sobre España y la Unión
Europea.
Estas
actuaciones salvajes, aunque eficaces desde el punto de vista estratégico
marroquí, carecen de legitimidad moral y jurídica.
Ejemplos
claros de ello son:
·
La
Marcha Verde, donde se movilizó a cientos de miles de civiles para forzar una
situación de hecho frente a España.
·
La
crisis migratoria de Ceuta en 2021, cuando miles de personas, incluidos menores
fueron obligados a cruzar la frontera con la permisividad de las autoridades
marroquíes en un contexto de tensión diplomática tras la acogida en España, por
razones médicas, del líder del Frente Polisario, Brahim Ghali.
Estos hechos
evidencian una estrategia de presión que instrumentaliza a la población civil
en situaciones de riesgo, algo difícilmente compatible con el derecho
internacional y los derechos humanos.
6. Consideraciones legales y geopolíticas
Salvo los
territorios de Canarias y Baleares, que sí están reconocidos dentro del ámbito
de defensa del artículo 5 de la Organización del Tratado del Atlántico Norte,
Ceuta y Melilla, aunque son ciudades españolas plenamente integradas en el orden
constitucional, no están explícitamente incluidas en dicho marco de protección.
No obstante,
España cuenta con medios militares modernos y con un respaldo político
internacional suficiente para garantizar la defensa y la soberanía sobre estos
enclaves africanos.
7. Analogías internacionales
Si la
proximidad geográfica o reinterpretaciones históricas fueran suficientes para
reclamar territorios, el orden internacional colapsaría.
Un ejemplo
significativo es Turquía, que posee territorio en Europa, concretamente en
Tracia Oriental, donde se encuentra Estambul. Esta presencia se remonta al
siglo XIV y se consolidó tras la toma de Constantinopla en 1453.
Es decir,
lleva más de 600 años asentada en territorio europeo con reconocimiento
internacional.
Este hecho
demuestra que la cercanía geográfica no es un criterio válido para cuestionar
soberanías consolidadas.
8. Reconocimiento jurídico internacional
Ceuta y
Melilla no figuran en la lista de territorios pendientes de descolonización de
la Organización de las Naciones Unidas, lo que implica que no son consideradas
colonias por la comunidad internacional.
Además, sus
habitantes son ciudadanos españoles con plenos derechos y participan en las
instituciones democráticas, lo que refuerza su integración política y jurídica
dentro de España.
Conclusión
Ceuta y
Melilla forman parte de España desde hace más de cinco siglos. Marruecos, en su
configuración actual, no posee continuidad histórica, jurídica ni política
sobre estas ciudades.
El análisis
histórico —desde la Antigüedad hasta la actualidad— demuestra que las
reclamaciones marroquíes responden más a chantajes y planteamientos políticos
contemporáneos que a fundamentos sólidos.
En
consecuencia, la soberanía española sobre Ceuta y Melilla se sustenta en la
continuidad histórica, el reconocimiento jurídico internacional, el principio
de integridad territorial y la voluntad democrática de sus ciudadanos, pilares
esenciales del orden internacional vigente.
Apéndice y
referencias
1.
Fernández
Duro, Cesáreo. Historia de
Ceuta y Melilla. Editorial CSIC, Madrid, 1982.
2.
Enciclopedia
Britannica. “Ceuta and Melilla”. britannica.com.
3.
ONU.
“Lista de territorios pendientes de descolonización”. un.org.
4.
Tratado
del Atlántico Norte (OTAN), Artículo 5. nato.int.
5.
“Marcha
Verde”, Archivo Histórico del Sahara Occidental, 1975.
6.
Informe
del Ministerio del Interior de España sobre la crisis migratoria de Ceuta,
2021.
7.
López,
Antonio. Historia de Marruecos
y los sultanatos premodernos. Editorial Complutense, 1999.
8.
D.
Mommsen, “Mauritania Tingitana y provincias romanas del norte de África”, Journal of Roman Studies,
1965.
Nota: En mi opinión, la
única situación en la que Marruecos podría plantearse invadir Ceuta o Melilla
sería extremadamente excepcional: si España se viera debilitada por un
conflicto interno, como una guerra civil provocada por tensiones
independentistas en Cataluña o el País Vasco.
Aclaración: Ceuta y Melilla
forman parte de España no solo por su cercanía geográfica a África, sino
también por la composición étnica de sus habitantes y como garantía de
seguridad, evitando invasiones similares a la que los pueblos sirio-árabes y
bereberes llevaron a cabo a partir del año 711 d.C.



