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martes, 24 de febrero de 2026

Cuba ante el abismo de una crisis estructural y posibles vías de transición

 


Cuba ante el abismo de una crisis estructural y posibles vías de transición

Por Bruno Perera.

Crisis económica y energética. La situación actual en Cuba es una de las más graves desde el llamado “Período Especial” de los años noventa. La escasez de combustible ha provocado apagones prolongados, paralización del transporte público y dificultades severas en la cadena de suministro de alimentos. La inseguridad alimentaria afecta a una parte significativa de la población, mientras la inflación erosiona salarios y pensiones.

La isla depende de importaciones para más del 70 % de sus alimentos y de petróleo extranjero para sostener su sistema eléctrico. Sin divisas suficientes, el sistema entra en un círculo de deterioro: menos energía implica menos producción; menos producción implica menos ingresos; menos ingresos implican menos importaciones.

A ello se suman las sanciones y restricciones impuestas por Estados Unidos, que dificultan transacciones financieras y suministro energético, así como problemas estructurales internos de planificación, baja productividad agrícola e infraestructura obsoleta.

¿Puede Cuba salir adelante en dos años?

Una recuperación acelerada requeriría simultáneamente:

A: Apertura económica real que incentive producción privada y cooperativa.

B: Reforma agrícola profunda para reducir dependencia externa.

C: Acuerdos energéticos inmediatos.

D: Acceso a crédito internacional.

E: Estabilización monetaria.

F: Garantías jurídicas para inversión extranjera.

Sin cambios estructurales, la ayuda humanitaria solo aliviaría síntomas, pero no resolvería la raíz del problema.

Escenarios de transición política. Si se plantea un cambio de modelo político, la experiencia histórica muestra que los procesos más estables no son los abruptos ni violentos, sino los que siguen alguna de estas vías:

1️. Reforma interna gradual

Sectores del propio aparato estatal impulsan transformaciones económicas y luego políticas para evitar colapso total.

2. Transición negociada

Acuerdo entre gobierno y oposición con garantías para todas las partes, similar a procesos ocurridos en Europa del Este tras 1989.

3️. Presión social sostenida y no violenta

Movilización amplia que fuerza reformas sin ruptura institucional completa.

4️. Colapso económico seguido de reestructuración

Cuando el deterioro obliga a cambios para preservar el Estado.

Los cambios violentos o desorganizados suelen generar inestabilidad prolongada y retrasan la recuperación económica.

Papel de la comunidad internacional. En caso de una transición reconocida internacionalmente, el apoyo externo podría activarse rápidamente.

Organismos como Naciones Unidas y la Unión Europea podrían facilitar:

A: Observación y acompañamiento electoral.

B: Programas de emergencia alimentaria.

C: Fondos para reconstrucción institucional.

Países con capacidad de ayuda significativa:

A: Estados Unidos (levantamiento progresivo de sanciones, inversión privada, acceso a mercados).

B: Canadá (turismo, minería, energía).

D: México y otros países latinoamericanos (suministros energéticos y cooperación técnica).

C: España y la Unión Europea (infraestructura y apoyo financiero).

Qué necesitaría un nuevo gobierno para recibir ayuda masiva. Para que la ayuda internacional fluya de forma amplia y sostenida, normalmente se requieren:

1.    Reconocimiento diplomático pleno.

2.    Garantías de pluralismo político y derechos civiles.

3.    Seguridad jurídica para inversión.

4.    Reformas económicas verificables.

5.    Transparencia institucional.

Sin estos elementos, ningún país o banco internacional comprometerá inversiones de gran escala.

Conclusión

Cuba no “desaparecerá” como Estado en dos años, pero sí puede profundizar en una crisis humanitaria severa si no se producen cambios estructurales.

La salida no depende únicamente de factores externos ni únicamente del sistema interno, sino de una combinación de:

A: Reformas profundas.

B: Apertura económica.

C: Reconfiguración de relaciones internacionales.

D: Estabilidad institucional.

Sin estabilidad política y reglas claras, la ayuda externa será limitada. Con un marco reformado y reconocido internacionalmente, el flujo de capital, energía y alimentos podría cambiar el rumbo del país en un plazo relativamente corto.

Ver vídeos de los problemas que tiene Cuba con el transporte y la hambruna: https://www.youtube.com/watch?v=lJ4Vt7TuJ0U

https://www.youtube.com/watch?v=HMq1y-Soe4A

 

 

lunes, 23 de febrero de 2026

El Gran Sueño Cuántico en la cosmología del Cosmo-Poder

 


El Gran Sueño Cuántico en la cosmología del Cosmo-Poder

Por Bruno Perera.

La existencia del universo plantea preguntas profundas sobre el origen de la energía, la vida y la conciencia. Aunque la ciencia establece que la energía no se crea ni se destruye, surge la pregunta última: ¿cómo comenzó todo lo que existe?

Según mi hipotética teoría, el universo nació de la Nada Huérfana, un estado absoluto de ausencia que dio paso a la Nada Cuántica, un vacío activo y vibrante de potencialidades. De este estado emergió el Cosmo-Poder, el principio creador que muchos reconocerían como equivalente a Dios, aunque sin religiones ni mandatos escritos. Con la ayuda de la partícula de Higgs, este principio comenzó a generar materia y energía, dando lugar finalmente al Big Bang y al despliegue de todo el universo observable.

La chispa de la conciencia. En este esquema, la conciencia no surge únicamente de la complejidad material, ni es un subproducto accidental de la evolución. Es una pequeña chispa que el Cosmo-Poder injerta en los seres inteligentes, permitiéndoles ser testigos de la existencia. Esta chispa no otorga inmortalidad ni memoria eterna: al morir, la experiencia individual se extingue, de manera similar a cómo se olvida todo antes de nacer.

El valor de la existencia no depende de su duración ni de su permanencia. La vida es plena mientras dura la chispa, y la realidad puede concebirse como un Gran Sueño Cuántico, donde cada testigo participa en la contemplación de la existencia.

Un universo en continuidad. Aunque los actuales testigos desaparezcan, el universo puede generar nuevos observadores, incluso radicalmente distintos a los humanos. La función del Cosmo-Poder como principio creador y sustentador permanece: la existencia continúa, y la chispa de la conciencia se manifiesta en nuevas formas.

Esta perspectiva integra ciencia y filosofía:

A: Cosmología física: Big Bang, evolución del universo y leyes de la naturaleza.

B: Principio ontológico: Cosmo-Poder como causa primera y sustentadora del ser.

C: Conciencia temporal: chispa que permite la experiencia subjetiva pero que no perdura.

D: Metafísica existencial: la existencia misma es un Gran Sueño Cuántico que se despliega y se contempla a sí misma.

El sentido del testigo. El sentido de la existencia no reside en la permanencia individual, sino en el hecho de ser testigo mientras dura la chispa. La muerte no representa un fracaso ni una pérdida definitiva; es simplemente el fin de la experiencia de cada ser, mientras que el Gran Sueño Cuántico sigue su curso abierto a nuevas chispas de conciencia.

Así, el universo no necesita inmortalidad de individuos ni recompensa eterna. La conciencia cumple su función como testigo de la realidad, y la existencia se despliega como un proceso continuo de contemplación y presencia.

Final

El Cosmo-Poder es la energía que emergió tras la Nada Huérfana y la Nada Cuántica y que puso en marcha el Big Bang con la estructuración de los campos fundamentales, entre ellos el campo de Higgs y su partícula que es el fundamento que permite que el universo exista y se observe, sin necesidad de intención humana ni normas religiosas. Cada vida constituye un fragmento fugaz de un Gran Sueño Cuántico, donde el sentido se encuentra en la capacidad de ser testigo de lo habido. La conciencia emerge como chispa temporal, y la realidad sigue su curso, abierta a la aparición de nuevos testigos y nuevas formas de existencia.

Esta cosmología propone un marco coherente para comprender la existencia desde la Nada Huérfana hasta la expansión del universo, pasando por la aparición de la conciencia y el destino final de los seres inteligentes, en un equilibrio armonioso entre ciencia, filosofía y metafísica.

 

viernes, 20 de febrero de 2026

El Sol es un balón de fútbol y la Tierra un grano de pimienta

 


El Sol es un balón de fútbol y la Tierra un grano de pimienta

Por Bruno Perera.

Si reducimos el Sol al tamaño de un balón de fútbol de 22 cm de diámetro, la Tierra quedaría representada como un diminuto grano de pimienta de apenas 0,2 cm a su lado. Ese simple cálculo nos da una idea de la escala gigantesca del universo y de lo pequeños que somos en comparación con las estrellas que nos rodean.

El diámetro real del Sol es de aproximadamente 1.392.680 km, mientras que el de la Tierra es de 12.742 km. Eso significa que dentro del Sol podrían caber más de 1,3 millones de planetas Tierra, llenando su volumen sin que apenas se notase. Una comparación que, llevada a escala, nos recuerda lo diminutos que somos en el cosmos.

Y sin embargo, en ese grano de pimienta que es la Tierra, ocurren todas nuestras historias: los humanos y los animales luchando por sobrevivir, explorando, aprendiendo, amando, equivocándose y soñando. Todo sucede en un planeta que apenas empezamos a comprender, mientras viajamos en un universo inmenso y todavía desconocido, con galaxias, estrellas y mundos que nunca veremos con nuestros propios ojos.

Esa imagen, simple pero poderosa, nos invita a mirar nuestro mundo con humildad y asombro, y a reconocer que, aunque somos pequeños, nuestra curiosidad, creatividad y capacidad de asombro nos permiten entender y transformar nuestro entorno. En un grano de pimienta flotando al lado de un balón de fútbol, seguimos explorando la vida y el cosmos, buscando respuestas en un universo que apenas empezamos a conocer.

 

lunes, 16 de febrero de 2026

África: colonización, independencia y desafíos estructurales del desarrollo

 


África: colonización, independencia y desafíos estructurales del desarrollo

Por Bruno Perera.

El debate sobre las causas del retraso económico relativo de muchos países africanos es amplio y multidimensional. Algunos líderes africanos han señalado la explotación colonial como causa principal del subdesarrollo. Otros analistas destacan factores internos como la corrupción, la debilidad institucional o la mala gestión posterior a la independencia. La realidad histórica muestra que ambos factores —externos e internos— han influido de manera significativa.

1. El impacto de la colonización europea. Durante los siglos XIX y XX, gran parte del continente africano fue colonizado por potencias como Reino Unido, Francia, Bélgica, Portugal, Alemania y también España.

España tuvo presencia colonial en territorios como Guinea Ecuatorial, el antiguo Sahara Occidental y el Protectorado en el norte de Marruecos.

Las economías coloniales fueron estructuradas principalmente para la extracción de materias primas destinadas a la metrópoli. La infraestructura se diseñó para exportar recursos, no para fomentar mercados internos diversificados.

En varios territorios, la inversión en educación superior fue limitada. Por ejemplo, en el momento de la independencia de la República Democrática del Congo en 1960, el número de graduados universitarios locales era extremadamente bajo, lo que generó un déficit inmediato de cuadros administrativos y técnicos.

2. El reto de las independencias. Entre las décadas de 1950 y 1970, la mayoría de los países africanos alcanzaron la independencia. Muchos heredaron fronteras artificiales que agrupaban múltiples grupos étnicos distintos, lo que dificultó la cohesión política.

En varios casos surgieron regímenes autoritarios, golpes de Estado y sistemas de partido único. La Guerra Fría también influyó: tanto Estados Unidos como la Unión Soviética respaldaron gobiernos aliados, incluso cuando estos no respetaban estándares democráticos.

3. Corrupción y debilidad institucional. La corrupción es un factor ampliamente documentado en parte del continente africano. Organizaciones como Transparency International, a través de su Índice de Percepción de la Corrupción, muestran que varios países africanos obtienen puntuaciones bajas en transparencia pública. Sin embargo, existen diferencias importantes entre países.

Algunos Estados africanos han logrado avances significativos en gobernanza y control institucional. Por ejemplo, Botsuana suele figurar entre los países africanos mejor posicionados en índices de transparencia y estabilidad institucional. Ruanda también ha sido citado por organismos internacionales por sus reformas administrativas y control de la corrupción, aunque su modelo político genera debates en materia de libertades civiles.

No existe evidencia que permita afirmar que los dirigentes africanos sean, en general, menos formados académicamente que los de otras regiones. El problema señalado por numerosos estudios suele estar relacionado con la debilidad institucional, la concentración de poder y la falta de mecanismos sólidos de rendición de cuentas.

4. Capital humano y desarrollo. El desarrollo económico está estrechamente vinculado al capital humano. Tras la independencia, muchos países partían de tasas de alfabetización bajas. Sin embargo, en las últimas décadas se han producido mejoras significativas en acceso a educación primaria y secundaria en buena parte del continente.

5. Factores económicos globales y deuda. Muchos países africanos también han enfrentado altos niveles de endeudamiento externo desde los años 80, lo que limitó su capacidad de inversión pública. Programas de ajuste estructural impulsados por organismos como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial exigieron reformas fiscales y reducción del gasto público que, aunque buscaban estabilización macroeconómica, en algunos casos tuvieron costes sociales significativos.

6. Comparaciones internacionales. Se suele comparar el desarrollo africano con el crecimiento acelerado de China tras las reformas impulsadas por Deng Xiaoping en 1978. Sin embargo, el contexto histórico y político de China es distinto: una tradición estatal milenaria, una estructura administrativa consolidada y una fuerte centralización política facilitaron la implementación de reformas económicas coordinadas.

África, en cambio, está compuesta por 54 Estados con trayectorias históricas y realidades sociales diversas.

7. Otros factores estructurales. Entre los factores que influyen en el desarrollo africano se encuentran:

1.    Dependencia de materias primas.

2.    Volatilidad de precios internacionales.

3.    Conflictos armados en determinados países.

4.    Crecimiento demográfico rápido.

5.    Problemas sanitarios históricos.

6.    Débil integración comercial intraafricana.

8. Conclusión. El desarrollo desigual de muchos países africanos no puede atribuirse a una sola causa. La colonización dejó estructuras económicas extractivas y, en algunos casos, escasa formación administrativa local. Tras la independencia, la debilidad institucional, la corrupción y la inestabilidad política agravaron las dificultades en varios Estados.

Sin embargo, no es correcto generalizar sobre todo el continente. Existen diferencias notables entre países y también ejemplos de crecimiento sostenido, modernización institucional y reformas exitosas.

África es hoy uno de los continentes con mayor dinamismo demográfico y urbano del mundo. Su evolución futura dependerá del fortalecimiento del Estado de derecho, la inversión en educación, la diversificación productiva, la integración regional y la consolidación de instituciones transparentes y responsables.

Fuentes

1.    Acemoglu, Daron & Robinson, James A. Why Nations Fail (2012).

2.    Herbst, Jeffrey. States and Power in Africa (2000).

3.    Banco Mundial – World Development Indicators.

4.    Fondo Monetario Internacional – IMF Data Portal.

5.    Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo – Informes de Desarrollo Humano.

6.    Transparency International – Corruption Perceptions Index.

7.    Nunn, Nathan (2008). “The Long-Term Effects of Africa’s Slave Trades”, Quarterly Journal of Economics.

Ver video sobre la política de África. https://www.youtube.com/watch?v=-5N7BnR7Th4&t=9s

sábado, 14 de febrero de 2026

¿Tienen “lenguaje” los hongos? Una mirada científica al reino Fungi

 




¿Tienen “lenguaje” los hongos? Una mirada científica al reino Fungi

Por Bruno Perera

A primera vista, los hongos pueden parecer organismos callados y sencillos, pero la ciencia moderna está descubriendo que esconden complejidades sorprendentes. Investigaciones recientes sugieren que los hongos podrían comunicarse entre sí a través de señales eléctricas internas, con patrones que incluso algunos científicos han descrito con analogías a palabras humanas. (Nature World News)

Comunicación: ¿como “palabras”?

En un estudio publicado en Royal Society Open Science, el investigador Andrew Adamatzky y su equipo analizaron la actividad eléctrica de varias especies de hongos conectando microelectrodos a sus hifas (las estructuras en forma de hilos que forman el micelio). (Smithsonian Magazine)

·        Los hongos generan impulsos eléctricos que se agrupan en patrones.

·        Cuando estos patrones se agrupan de forma repetida, los investigadores los compararon con combinaciones similares a “palabras”.

·        Según este análisis, algunas especies pueden producir hasta unas 50 combinaciones distintas de patrones —lo que popularmente se tradujo como “50 palabras”, aunque no significa que piensen o hablen como los humanos. (Smithsonian Magazine)

Es importante destacar que no hay evidencia de que los hongos tengan un lenguaje consciente como el humano. Más bien, estas señales eléctricas probablemente les permiten transmitir información interna sobre el estado del organismo, recursos, estrés o daños, algo crucial en una red micelial extensa. (Sci.News: Breaking Science News)

Además, aparte de señales eléctricas, existen evidencias bien establecidas de que los hongos usan señales químicas y compuestos volátiles para comunicarse entre hifas y con otras especies (como plantas o bacterias). (Ladera Sur)

El papel ecológico de los hongos

Los hongos no solo tienen una posible forma de comunicación interna, sino que desempeñan papeles esenciales en los ecosistemas:

Degradadores naturales y restauradores del suelo

Los hongos son conocidos desde hace décadas por su papel como descomponedores de la materia orgánica. El micelio —la red subterránea de hifas— libera enzimas que rompen compuestos complejos como lignina y celulosa, reciclando nutrientes y mejorando la estructura del suelo. (Wikipedia)

Micorremediación: hongos limpiando contaminantes

El concepto de micorremediación describe el uso de hongos para eliminar o transformar contaminantes ambientales, desde compuestos tóxicos hasta residuos complejos. (Wikipedia)

·        Algunos hongos pueden absorber metales pesados o degradar compuestos tóxicos presentes en suelos contaminados. (Wikipedia)

·        Hongos decididos como Pestalotiopsis microspora han demostrado en laboratorio la capacidad para degradar polímeros sintéticos, como ciertos tipos de plástico (por ejemplo, poliuretano), incluso en condiciones sin oxígeno, lo que abre puertas a aplicaciones ambientales innovadoras. (Wikipedia)

·        Otros estudios muestran que distintas especies de hongos pueden colonizar y romper plásticos comunes como el polipropileno y el polietileno, aunque el proceso es lento y se investiga aún cómo aplicarlo a gran escala. (Residuos Profesional)

Un reino sorprendente y prometedor

El reino Fungi comprende más de 144 000 especies descritas, y posiblemente mucho más si se consideran las aún no estudiadas. Los hongos no solo “comunican señales bioquímicas entre sí”, sino que además son clave para la salud del suelo, la simbiosis con plantas y la regulación de ecosistemas enteros. (Futuro 360 | CNN Chile)

Su potencial para ser utilizados en soluciones ecológicas y sostenibles —desde restaurar suelos degradados hasta ayudar a mitigar la contaminación plástica— hace que estos organismos, muchas veces ocultos bajo tierra o en materia en descomposición, sean protagonistas silenciosos de la vida en la Tierra,  y quizás sirvan como ayuda fertilizante en otros planetas.

 

 

viernes, 13 de febrero de 2026

La isla La Palma y el mito del megatsunami: sensacionalismo frente a la realidad geológica

 


La isla La Palma y el mito del megatsunami: sensacionalismo frente a la realidad geológica

Por Bruno Perera.

Desde hace años circulan por Internet “alertas científicas” y artículos alarmistas que aseguran que un colapso del flanco occidental de la isla de La Palma podría generar un megatsunami capaz de cruzar el Atlántico y arrasar la costa este de Estados Unidos, llegando incluso a cubrir Nueva York en pocas horas. La realidad es otra: buena parte de esos titulares se basan en hipótesis extremas, ignorando elementos geográficos y geológicos cruciales.

1. La fantasía del colapso instantáneo. Es cierto que los volcanes pueden sufrir deslizamientos de sus flancos. Sin embargo, afirmar que el volcán  Cumbre Vieja en La Palma está a punto de “desplomarse” en bloque hacia el océano es más alarmismo que ciencia.

  • Los colapsos volcánicos masivos en Canarias ocurrieron hace cientos de miles de años, no hoy.
  • La mayoría de expertos coinciden: cualquier deslizamiento sería gradual, no instantáneo.
  • Un deslizamiento progresivo reduce enormemente la energía transferida al océano y, por tanto, la altura de las olas.

Quienes insisten en el “megatsunami” ignoran décadas de observaciones sobre la estabilidad actual de La Palma.

2. La Dorsal Meso Atlántica: la “muralla olvidada”. Muchos estudios que alimentan el mito ignoran un detalle fundamental: la Dorsal Meso Atlántica. Esta elevación submarina, que alcanza más de 1.000 metros sobre el fondo oceánico profundo, no es una mera curiosidad geográfica. En física de tsunamis, la topografía del lecho marino condiciona la propagación de la energía.

  • La dorsal no detendría un tsunami, pero dispersa y reduce la fuerza de las olas a medida que cruzan el Atlántico.
  • Modelos modernos que incluyen la batimetría real muestran que la energía que alcanzaría la costa estadounidense sería muy inferior a la que los titulares catastrofistas prometen.

Ignorar este factor es un error científico de bulto.

3. Deriva continental y estabilidad volcánica. Aquí entra un detalle que pocos consideran: el desplazamiento de los continentes sí afecta a la actividad volcánica, porque al estirar las placas tectónicas se generan fisuras en la litosfera submarina y en el lecho marino. Estas fisuras facilitan la movilidad del magma y pueden contribuir a la inestabilidad de los flancos volcánicos.

Por lo tanto, para que una gran parte de La Palma pudiera quebrarse y deslizarse hacia el oeste de manera catastrófica, los continentes americanos tendrían que desplazarse de forma brusca a más de 2 cm por año. Algo que simplemente no ocurre en la realidad: los movimientos tectónicos son mucho más lentos y estables.

En otras palabras, el escenario extremo que plantean algunos artículos no tiene respaldo geológico actual.

4. ¿Nueva York bajo el agua? No, gracias. La combinación de un colapso gradual, la influencia de la Dorsal Meso Atlántica y la imposibilidad práctica de un desplazamiento continental acelerado convierte los escenarios apocalípticos en ciencia ficción:

  • Olas peligrosas podrían afectar a Canarias o Marruecos, pero no arrasarían Estados Unidos.
  • La probabilidad de un megatsunami transatlántico devastador es extremadamente baja.

Quienes difunden lo contrario buscan el impacto mediático, no informar con rigor.

5. Sensacionalismo versus evidencia. El problema no es la ciencia, sino la forma en que se comunica:

“La Palma podría destruir Nueva York”

es un titular que vende miedo, no evidencia. La ciencia trabaja con probabilidades, modelos y escenarios condicionados. Internet amplifica extremos sin contexto. Este es un ejemplo de cómo la ignorancia se viste de alarma científica.

Conclusión. Los megatsunamis de La Palma son más un mito mediático que un riesgo real. Ignorar la Dorsal Meso Atlántica, la gradualidad de los deslizamientos y la realidad tectónica conduce a alarmismo injustificado. La evidencia geológica indica que Nueva York no está a merced de La Palma, y quienes aseguran lo contrario lo hacen más por titulares sensacionalistas que por ciencia.