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martes, 3 de noviembre de 2026

España cuenta las pateras, zodiacs y cayucos, pero ¿cuántos inmigrantes entran por los aeropuertos y permanecen ilegalmente en el país?

 


España cuenta las pateras, zodiacs y cayucos, pero ¿cuántos inmigrantes entran por los aeropuertos y permanecen ilegalmente en el país?

Por Bruno Perera

Cuando hablamos de inmigración ilegal en España, casi siempre aparecen las mismas imágenes: pateras, zodiacs y cayucos abarrotados de inmigrantes ilegales magrebíes y/o subsaharianos que llegan a las costas canarias, andaluzas o baleares con solo lo puesto sobre ellos. Las cámaras de televisión muestran los desembarcos, las autoridades contabilizan las llegadas, la Policía y Cruz Roja participan y los medios de comunicación publican las cifras de los que llegan sanos, enfermos, los que mueren en alta mar, las mujeres preñadas, los nacimientos a bordo y los problemas graves que a veces ocurren a bordo de las embarcaciones, como han sido asesinatos de hombres y violaciones a mujeres.

Sin embargo, hay otra cuestión que merece una investigación mucho más profunda: ¿cuántos inmigrantes procedentes de países extracomunitarios llegan a España por los aeropuertos, inicialmente como turistas o visitantes, y después permanecen en el país sin disponer de autorización para hacerlo?

No se trata de afirmar que todos los extranjeros que llegan en avión incumplen la legislación. La inmensa mayoría de los viajeros entra legalmente y regresa a su país o continúa su viaje. Se trata de averiguar si estamos prestando suficiente atención a una vía de entrada y permanencia ilegal que resulta mucho menos visible que las llegadas en pateras, zodiacs y cayucos.

6,9 millones de extranjeros residentes en España

Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), a 1 de enero de 2025 España tenía 49.128.297 habitantes, de los cuales 6.911.971 poseían nacionalidad extranjera. Esto representaba el 14,1 % de la población.

Pero existe otro dato todavía más significativo: 9.464.210 residentes habían nacido fuera de España, lo que representaba el 19,3 % de la población.

La diferencia entre ambas cifras se explica, entre otras razones, porque muchas personas nacidas en otros países han adquirido posteriormente la nacionalidad española.

Entre las principales nacionalidades extranjeras encontramos ciudadanos de Marruecos, Colombia, Rumanía, Venezuela, Italia, Reino Unido, China, Ucrania, Perú, Honduras, Argentina, Ecuador, Paraguay, Pakistán y Brasil.

Son millones de personas que forman parte de la población residente en España. Ahora bien, estas cifras no permiten determinar por qué vía llegaron ni si su entrada fue legal o ilegal.

Las cifras oficiales de las llegadas por mar

El Ministerio del Interior contabilizó en 2024 un total de 64.019 entradas ilegales en España, de las cuales 61.372 se produjeron por vía marítima y 2.647 por vía terrestre, principalmente a través de Ceuta y Melilla.

En 2025 las cifras descendieron considerablemente.

Según el balance oficial publicado por el Departamento de Seguridad Nacional, llegaron ilegalmente a España 36.775 personas: 32.925 por vía marítima y 3.850 por vía terrestre.

En Canarias, las llegadas marítimas pasaron de 46.843 en 2024 a 17.788 en 2025.

Nota especial: El 30 y 31 de julio de 2026 se produjo una entrada masiva en Ceuta que fue organizada por Marruecos. El Gobierno español llegó a estimar unas 80.000 entradas, aunque alrededor de 70.000 personas habrían regresado posteriormente a Marruecos. Aún quedan en Ceuta unos 3.000 Menas y unos 7.000 adultos. Y en Canarias no ha dejado de llegar pateras, zodiacs y cayucos en los últimos dos meses, a veces hasta 4 pateras en un solo día con cientos de inmigrantes ilegales.

Estas cifras demuestran que las llegadas por mar están perfectamente identificadas como una categoría estadística de la inmigración ilegal.

Pero ¿qué sucede con quienes entran por los aeropuertos?

Los aeropuertos españoles: millones de pasajeros y una pregunta pendiente

Según AENA, durante 2024 los aeropuertos españoles registraron 309.332.069 pasajeros.

Naturalmente, esta cifra incluye españoles, ciudadanos comunitarios, turistas, viajeros de negocios y pasajeros de otros países. No significa que todos sean inmigrantes ni que todos procedan de fuera de la Unión Europea.

Sin embargo, permite comprender la enorme dimensión del tráfico aéreo internacional que recibe España.

Además, durante 2024 España expidió 1.327.298 visados Schengen uniformes de corta duración.

Estos visados permiten permanecer en el espacio Schengen un máximo de 90 días dentro de cualquier periodo de 180 días, siempre que se cumplan las condiciones legales.

Pero hay otra circunstancia que debemos considerar: ciudadanos de numerosos países latinoamericanos, entre ellos Colombia, Venezuela, Argentina, Brasil y Chile, pueden viajar a España sin necesidad de obtener previamente un visado para estancias cortas.

Por tanto, estudiar solamente los visados expedidos no permite conocer el número total de ciudadanos extracomunitarios que entran por vía aérea.

Un dato de Eurostat que merece atención

La oficina estadística de la Unión Europea, Eurostat, contabilizó en España durante 2024 un total de 84.690 nacionales de terceros países detectados en situación de estancia ilegal.

Esta cifra debe interpretarse correctamente: son personas detectadas por las autoridades por encontrarse ilegalmente en el territorio. No significa que todas hubieran llegado ese mismo año, ni que todas hubieran entrado por avión.

Podían haber llegado por mar, por tierra o mediante una entrada inicialmente legal que posteriormente dio lugar a una situación ilegal.

No obstante, existe una comparación que merece ser investigada:

  • Personas detectadas en situación ilegal en 2024: 84.690.
  • Llegadas ilegales por mar durante 2024: 61.372.
  • Diferencia numérica: 23.318 personas.

No podemos afirmar que esas 23.318 personas entraran por los aeropuertos. Las dos estadísticas miden fenómenos diferentes. Pero sí podemos preguntar por qué no se publica de forma suficientemente detallada el origen y la vía de entrada de las personas detectadas en situación ilegal.

Las fronteras aéreas también rechazan entradas

Eurostat ofrece otro dato interesante.

En 2024 España denegó la entrada a 6.415 ciudadanos de terceros países. De ellos, 5.650 fueron rechazados en las fronteras aéreas, 420 en las terrestres y 345 en las marítimas.

Esto significa que el 88,1 % de las denegaciones de entrada contabilizadas se produjo en las fronteras aéreas.

No quiere decir que esas personas consiguieran entrar ilegalmente. Precisamente fueron rechazadas. Pero demuestra que los controles aeroportuarios constituyen una parte muy importante de la vigilancia de las fronteras españolas.

¿Cuántas personas entran legalmente y después se quedan ilegalmente?

Esta es la pregunta principal de esta investigación.

Imaginemos a un ciudadano de un país extracomunitario que llega a Madrid con un visado turístico o con autorización para viajar sin visado. Entra legalmente, se aloja en España y, cuando vence el periodo autorizado, decide permanecer en el país.

A partir de ese momento puede encontrarse en situación administrativa ilegal, salvo que haya obtenido otra autorización o se encuentre amparado por algún procedimiento legal.

Su entrada inicial no fue ilegal. Lo que pasa a ser ilegal es su permanencia posterior.

Por eso, las estadísticas de llegadas en pateras, zodiacs y cayucos no pueden utilizarse como si representaran toda la inmigración ilegal existente en España.

Para conocer la dimensión real del fenómeno necesitamos distinguir entre las entradas ilegales desde el primer momento y las estancias que se convierten en ilegales después de una entrada legal.

La población africana y subsahariana que reside en España

Para completar esta investigación también debemos examinar la procedencia de los ciudadanos africanos que residen actualmente en España.

Según las cifras del INE a 1 de enero de 2025, España tenía 1.367.584 residentes de nacionalidad africana. Sin embargo, esta cantidad incluye tanto a ciudadanos del norte de África como del África subsahariana.

Es importante establecer esa diferencia porque no todos los inmigrantes africanos proceden de los países desde los que parten habitualmente las embarcaciones que llegan a Canarias.

Entre las nacionalidades subsaharianas con cifras individualizadas encontramos las siguientes:

País de procedencia

Residentes en España

Senegal

101.432

Mali

38.517

Nigeria

32.223

Gambia

26.953

Ghana

21.133

Guinea Ecuatorial

14.281

Guinea

11.594

Mauritania

10.500

Total, de estos ocho países

256.633

Estas ocho nacionalidades representan una parte de la población subsahariana residente en España, pero no su totalidad. Existen también residentes de Camerún, Costa de Marfil, Burkina Faso, Guinea-Bisáu, Cabo Verde, Angola, República Democrática del Congo, Etiopía, Kenia, Sudáfrica y otros países de la región.

La categoría estadística «otro país africano» agrupa 52.359 personas, pero no permite separar con precisión las nacionalidades subsaharianas de las norteafricanas.

Por otra parte, Marruecos, con 968.999 ciudadanos residentes, constituye la principal nacionalidad africana extranjera en España.

Estos datos permiten observar que la población africana residente en nuestro país no es homogénea y que resulta necesario diferenciar entre el norte y el sur del continente.

Una comparación entre los continentes

Si agrupamos a los extranjeros residentes por grandes regiones geográficas, encontramos una presencia muy importante de ciudadanos procedentes de América, África y Asia.

Según los datos del INE a 1 de enero de 2025, las cifras correspondientes a las principales agrupaciones eran:

  • América: 2.522.072 residentes.
  • África: 1.367.584 residentes.
  • Asia: 563.293 residentes.

Estas cantidades permiten comprobar que la población extranjera procedente de América supera ampliamente a la procedente de África, mientras que la población asiática también representa una parte significativa.

Pero debemos recordar que estas cifras corresponden a nacionalidades extranjeras, no a personas nacidas en cada continente, y tampoco indican si su entrada fue legal o ilegal.

La distribución geográfica de los residentes plantea una pregunta interesante: ¿qué proporción de la inmigración procedente de América y Asia llegó por vía aérea y qué proporción de la procedente de África lo hizo por vía marítima?

Es una comparación que merece disponer de estadísticas específicas.

Una petición de transparencia al Ministerio del Interior

Considero que el Ministerio del Interior debería facilitar una estadística detallada que permita responder a cinco preguntas:

1.    ¿Cuántos ciudadanos extracomunitarios han sido detectados cada año por permanecer en España después de vencer su visado o autorización de estancia?

2.    ¿Cuántos de ellos habían entrado inicialmente por un aeropuerto español?

3.    ¿Cuántos habían llegado por las fronteras terrestres?

4.    ¿Cuántos procedían de llegadas marítimas?

5.    ¿Se dispone de un desglose por nacionalidades y por años que permita comparar las distintas vías de entrada?

También sería conveniente conocer cuántas personas detectadas en situación ilegal habían entrado sin necesidad de visado y cuántas lo habían hecho con un visado de corta duración.

No estoy solicitando información sobre la identidad de ningún inmigrante, sino estadísticas generales que permitan conocer mejor la realidad migratoria de España.

Conclusión: no podemos medir un fenómeno mirando solamente las pateras, zodiacs y cayucos

El pueblo español tiene derecho a conocer con precisión cuántos inmigrantes entran ilegalmente en nuestro territorio y cuántos permanecen en él sin autorización.

Las llegadas por mar son visibles, se contabilizan y aparecen periódicamente en los balances oficiales. Sin embargo, la inmigración ilegal también puede producirse después de una entrada aérea inicialmente legal.

La cuestión no es enfrentar a quienes llegan por mar con quienes llegan por avión. La cuestión es que las estadísticas deben medir todas las vías de entrada y permanencia con el mismo rigor.

Si el Estado contabiliza a quienes llegan en una patera, zodiac o cayuco, también debería poder explicar cuántos inmigrantes entran por los aeropuertos y terminan permaneciendo ilegalmente en España.

Porque una política migratoria seria necesita información completa, no solamente imágenes de desembarcos.

Fuentes documentales

  • Instituto Nacional de Estadística (INE): Censo Anual de Población 2025.
  • Ministerio del Interior: Balances de inmigración irregular de 2024 y 2025.
  • Departamento de Seguridad Nacional: Flujos migratorios irregulares.
  • Eurostat: Enforcement of immigration legislation statistics, 2024.
  • Comisión Europea: EMN Country Factsheet Spain 2024.
  • AENA: Estadísticas de tráfico aeroportuario de 2024.
  • Funcas: La población extranjera en situación irregular en España, enero de 2026.

Fuentes oficiales para consultar:

Nota.

Un ejemplo a nivel nacional sobre las entradas de inmigrantes en situación ilegal.

Si observamos las cifras del INE correspondientes al 1 de enero de 2025, comprobamos que la población extranjera residente en España, procedente de estos tres grandes grupos continentales, se distribuía de la siguiente manera:

·        América: 2.522.072 residentes.

·        África: 1.367.584 residentes.

·        Asia: 563.293 residentes.

En estas tres cifras, dejando al margen a quienes realmente han entrado en España con un visado legal y han respetado las condiciones de su estancia, encontramos una cuestión que merece ser investigada: una gran parte de los inmigrantes residentes en España procede de países de América Latina y Asia. Como suele ocurrir, muchos de ellos podrían haber entrado por los aeropuertos con un visado o una autorización de estancia legal como turistas y, posteriormente, haber permanecido en el país una vez superado el plazo permitido, pasando así a encontrarse en situación ilegal.

Por tanto, no debemos centrar el análisis de la inmigración ilegal únicamente en las personas que llegan por mar en pateras, zodiacs y cayucos. También es necesario conocer cuántas entran por los aeropuertos y terminan permaneciendo en España sin autorización.

Teniendo en cuenta que la mayor parte de la población inmigrante residente en España procede de países de América Latina, resulta razonable pensar que la vía aérea podría ser una de las principales puertas de entrada de la inmigración ilegal. Muchas personas llegan inicialmente como turistas, pero posteriormente permanecen en el país una vez superado el tiempo autorizado de estancia, pasando así a encontrarse en situación ilegal. Por este motivo, cabe plantear que la mayor parte de la inmigración ilegal que residía en España antes de la última regularización inmigratoria procedía de países latinoamericanos. Con la regularización extraordinaria que el Gobierno español aprobó el 14 de abril 2026 con el plazo hasta el 30 de junio de este mismo año y que afectaba a 1.174.97 inmigrantes que se encontraban en situación ilegal, se aprobaron 609.737 solicitudes. Por lo tanto, en España quedan todavía en situación ilegal casi la mitad de los que presentaron la su solicitud inmigratoria, y también todas las decenas de miles de inmigrantes ilegales que han entrado después de haber finalizado la fecha de la regularización, -vía de aeropuertos, pateras, zodiacs y cayucos-.

Dato importante que explica que la mayor parte de la inmigración ilegal habida en España antes de la regularización era de estos países.

 ¿De dónde procedían los solicitantes?

 

Procedencia

Porcentaje

Colombia

25,9 %

Marruecos

13,3 %

Venezuela

11,8 %

Perú

8,8 %

Honduras

4,9 %

Una conclusión importante: aproximadamente dos de cada tres solicitudes correspondían a personas procedentes de América Central y Sudamérica. Esto aporta un dato oficial muy relevante para el análisis sobre el peso de la inmigración latinoamericana en España.

Dato especial y final.

Los inmigrantes que llegan a España por avión de países latinos americanos y asiáticos, rara vez son socorridos socialmente por los entes sociales españoles. Esta gente viene a través de familiares o bien por su cuenta, pero con algo de dinero para procurarse una estabilidad económica a través de un trabajo, sea por sí mismo o familiar. Pero la gran mayoría de los inmigrantes que llegan a España desde África en pateras, zodiacs y cayucos malamente traen lo puesto, y los entes sociales españoles deben procurarles a los adultos por un tiempo de una o dos semanas, asistencia médica, albergue, alimentos, ropa y calzado. Y para mujeres que vienen preñadas, lo mismo, pero por años de asistencia. Y a los menores los llamados MENAs, también lo mismo por varios años a razón de un gasto de unos 2.500-3.000 euros por mes por individuo. Esa es la diferencia económica que hay entre una inmigración hispana latina, la asiática y la africana.

domingo, 1 de noviembre de 2026

EL COSMO-PODER ETERNO: EL PINTOR DEL UNIVERSO Y EL MISTERIO DE LA CREACIÓN

 


EL COSMO-PODER ETERNO: EL PINTOR DEL UNIVERSO Y EL MISTERIO DE LA CREACIÓN

Por Bruno Perera

¿Y si el universo no fuera más que una obra que todavía está pintando su creador?

Desde que el ser humano comenzó a preguntarse de dónde procede el universo, han surgido innumerables explicaciones religiosas, filosóficas y científicas. Sin embargo, hay una pregunta que continúa despertando nuestra curiosidad: ¿qué había antes del Big Bang y qué pudo dar origen a todo cuanto existe?

A partir de esta interrogante quiero desarrollar una concepción filosófica a la que denomino Cosmo-Poder Eterno.

No pretendo presentar una teoría científica demostrada, sino exponer una hipótesis filosófica sobre la naturaleza del universo, su procedencia y aquello que podría encontrarse en el fundamento de su existencia.

1. El Cosmo-Poder: una existencia eterna

Según mi concepción, el Cosmo-Poder es un ente eterno, infinito y carente de dimensiones espaciales. No tiene longitud, anchura ni altura, tampoco un diámetro que podamos medir. No tiene principio ni tendrá final.

El Cosmo-Poder no habría necesitado que alguien lo creara, porque su propia naturaleza sería la eternidad.

Desde esta perspectiva, el Cosmo-Poder existía antes del Big Bang y continúa existiendo después de este.

Pero ¿cómo pudo surgir nuestro universo?

2. El Big Bang: una transformación del propio Cosmo-Poder

Mi planteamiento sostiene que el Cosmo-Poder transformó una parte de su propia esencia para dar origen al Big Bang.

Es decir, no utilizó una materia externa ni necesitó un elemento ajeno a sí mismo. El universo habría surgido de una transformación de aquello que ya formaba parte del Cosmo-Poder.

La porción transformada continúa perteneciendo a él y permanece sometida a sus comandos.

Esta idea plantea una diferencia fundamental respecto a la interpretación habitual de la creación: el universo no sería una realidad independiente de su origen, sino una parte transformada de la propia esencia creadora.

La cosmología científica describe la evolución del universo observable desde un estado extremadamente caliente y denso. Sin embargo, todavía no dispone de una respuesta definitiva sobre el origen último del Big Bang ni sobre si tiene sentido hablar de un estado anterior.

Mi propuesta filosófica intenta explorar precisamente ese interrogante.

3. El universo es el cuadro y el Cosmo-Poder es el pintor

Para explicar mejor mi pensamiento, utilizaré una comparación sencilla.

Imaginemos a un pintor que dispone de un lienzo infinito. Ese pintor crea su obra utilizando su propia esencia y comienza a dibujar, mezclar colores y extender pinceladas.

El pintor es el Cosmo-Poder y el cuadro es el universo.

Las estrellas, las galaxias, los planetas, los océanos, los animales, las plantas y los seres humanos forman parte de esa pintura.

Pero hay algo que diferencia esta obra de un cuadro convencional: todavía no está terminada.

El Cosmo-Poder continúa pintando, mezclando colores y limpiando pinceles. La creación sigue desarrollándose.

Desde esta perspectiva, el universo no es una obra concluida, sino una creación permanente que permanece bajo la autoridad de su creador.

4. El universo está sujeto a los comandos del Cosmo-Poder

En mi concepción, el universo no tiene autonomía absoluta.

Todo cuanto sucede en él permanece sujeto a los comandos del Cosmo-Poder.

La materia, la energía, el movimiento de los cuerpos celestes y la evolución del universo formarían parte de esa obra universal.

Esto no significa que la ciencia haya demostrado la existencia de un ente que dirija los acontecimientos cósmicos. Es un postulado central de mi hipótesis filosófica.

La pregunta que surge es inevitable: ¿cómo ejerce el Cosmo-Poder esa autoridad sobre su creación?

¿Mediante leyes establecidas desde el nacimiento del universo o mediante una intervención permanente?

Por ahora, esa cuestión forma parte de los misterios que mi planteamiento intenta explorar.

5. El misterio del proyecto final

Llegamos quizá a la pregunta más difícil de todas.

¿Tiene el Cosmo-Poder un proyecto final para el universo?

¿Sabe cómo quiere que termine su obra?

¿Existe un propósito último detrás de la formación de las galaxias, la aparición de la vida y la evolución de las especies?

Mi respuesta es que no lo sé.

Y considero que reconocerlo es importante.

Si yo conociera las intenciones finales del Cosmo-Poder, si supiera exactamente qué pretende conseguir con su creación y cuál será el desenlace de su obra, estaría atribuyéndome un conocimiento que, según mi propia concepción, pertenece exclusivamente al Cosmo-Poder.

En otras palabras, conocer completamente sus propósitos equivaldría a conocer la propia voluntad del creador.

Y si yo pudiera conocer todo eso, estaría ocupando intelectualmente el lugar del propio Cosmo-Poder.

6. La vida como parte de una creación inacabada

Los seres humanos contemplamos el universo y tratamos de comprenderlo mediante la ciencia, la filosofía y la observación.

Hemos descubierto galaxias, estudiado las estrellas, identificado planetas y comenzado a comprender los mecanismos que permiten la existencia de la vida.

Sin embargo, seguimos sin conocer la respuesta definitiva a la pregunta fundamental: ¿por qué existe algo en lugar de no existir absolutamente nada?

Quizá nuestra capacidad de investigar y hacernos preguntas forme parte de esa misma obra universal.

No sabemos cuál es el propósito final del universo, pero podemos continuar investigando, aprendiendo y tratando de comprender nuestra existencia.

Conclusión: el pintor que nunca termina su obra

El Cosmo-Poder Eterno, según mi concepción filosófica, es el origen, la esencia y la autoridad suprema del universo.

Transformó una parte de sí mismo para dar lugar al Big Bang, y la parte transformada continúa sometida a su naturaleza y a sus comandos.

El universo es su cuadro, una obra que todavía no ha terminado de pintar.

Nosotros somos pequeñas partes de esa creación, criaturas capaces de observar el lienzo, estudiar sus colores e intentar comprender las intenciones del pintor.

Pero existe un misterio que permanece fuera de nuestro conocimiento: el desenlace de la obra.

El Cosmo-Poder es el pintor. El universo es su pintura. Y mientras la pintura continúe desarrollándose, nadie podrá asegurar que el pintor haya terminado de trabajar.

Quizá ese sea uno de los grandes misterios de la existencia.

 


La Fiscalía de Canarias reclama cambios en la legislación marítima española para poder perseguir delitos graves cometidos en pateras

 


La Fiscalía de Canarias reclama cambios en la legislación marítima española para poder perseguir delitos graves cometidos en pateras

Por Bruno Perera

La Fiscalía Superior de Canarias ha reclamado al Gobierno de España una reforma legislativa que permita a los tribunales españoles investigar y juzgar delitos graves cometidos durante las travesías migratorias, especialmente cuando estos se producen fuera de las aguas territoriales españolas.

La petición tiene especial relevancia para Lanzarote y el resto del archipiélago canario, donde llegan embarcaciones procedentes de las costas africanas. En algunas de ellas se han denunciado agresiones sexuales y otros delitos graves cuya investigación se ha visto dificultada por las limitaciones legales de la jurisdicción española.

El fiscal superior de Canarias, Jaime Serrano-Jover González, expuso esta problemática durante la presentación de la memoria de la Fiscalía correspondiente a 2025 ante una comisión del Parlamento de Canarias. Según explicó, el Ministerio Público ha intentado agotar las posibilidades legales existentes, pero el artículo 23 de la Ley Orgánica del Poder Judicial limita la capacidad de actuación de los tribunales españoles en determinados supuestos de delitos cometidos fuera de España.

Noticia de referencia: Lancelot Digital: El caso de una violación en una patera de Lanzarote evidencia un vacío legal en España.

Mi respuesta a la reclamación de la Fiscalía de Canarias

Considero que la Fiscalía tiene motivos para reclamar instrumentos legales que permitan perseguir delitos graves cometidos a bordo de pateras, zodiacs y cayucos durante las travesías migratorias. Sin embargo, antes de abordar esta cuestión, debemos aclarar algunos aspectos relacionados con la geografía y el Derecho marítimo.

Canarias dispone de un mar territorial de 12 millas náuticas de periferia marítima, reconocido con anterioridad a la ratificación española de la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, firmada en Montego Bay en 1982.

En mi interpretación jurídica, Canarias no dispone de una Zona Económica Exclusiva (ZEE) propia de 200 millas náuticas frente a las costas africanas. Tampoco debe confundirse la existencia de una legislación española sobre la ZEE atlántica con la existencia de una delimitación marítima de 200 millas alrededor de Canarias reconocida internacionalmente frente a los países vecinos.

La cuestión debe examinarse teniendo en cuenta las disposiciones de la Convención del Mar, especialmente el artículo 121, y las normas relativas a los archipiélagos que pertenecen a Estados continentales. No debemos confundir el régimen de los Estados archipelágicos con el de los archipiélagos que forman parte de una nación continental.

La zona SAR no es una zona de soberanía

Otro asunto que considero importante aclarar es el de la zona SAR (Search and Rescue), es decir, el área marítima de búsqueda y salvamento que España tiene asignada para coordinar operaciones de rescate entre Canarias y las costas africanas.

La zona SAR es un espacio destinado a organizar y coordinar los auxilios marítimos. Su existencia no concede soberanía sobre las aguas que comprende ni convierte toda su superficie en territorio español.

Por tanto, cuando se observa un mapa de la zona SAR de Canarias, no debe interpretarse como si representara las aguas territoriales del archipiélago o una ZEE española de 200 millas náuticas.

Su finalidad es exclusivamente la coordinación de operaciones de búsqueda y salvamento, de acuerdo con los compromisos internacionales correspondientes.

¿A quién pertenecen las aguas situadas entre Canarias y África?

Esta cuestión requiere distinguir entre mar territorial, zona económica exclusiva y alta mar.

Las aguas situadas más allá de las 12 millas náuticas del mar territorial canario no se convierten automáticamente en aguas internacionales por el simple hecho de encontrarse fuera de la jurisdicción territorial española.

En función de su situación geográfica y de las delimitaciones marítimas aplicables, pueden encontrarse bajo derechos de Estados vecinos, como Marruecos, Mauritania y Cabo Verde, o en espacios marítimos cuya delimitación y situación jurídica deben examinarse teniendo en cuenta también el Sáhara Occidental, cuyo estatuto internacional continúa pendiente de solución.

No corresponde a España modificar unilateralmente los límites marítimos de otros países. Las delimitaciones entre Estados deben resolverse mediante los procedimientos y acuerdos previstos en el Derecho internacional.

¿Qué puede hacer España para perseguir los delitos cometidos en las pateras?

Aquí llegamos al problema que ha planteado la Fiscalía de Canarias.

Si se comete una violación, una agresión física u otro delito grave a bordo de una embarcación migratoria que navega fuera de las 12 millas náuticas del mar territorial canario, la posibilidad de que los tribunales españoles puedan investigar y juzgar esos hechos depende de las reglas de jurisdicción penal aplicables.

El artículo 23 de la Ley Orgánica del Poder Judicial establece los supuestos en los que los tribunales españoles pueden ejercer jurisdicción penal fuera del territorio nacional.

Por ello, considero que el Gobierno español debería estudiar una reforma legislativa que permita perseguir determinados delitos graves cometidos durante las travesías migratorias, sin que las víctimas queden desprotegidas por las dificultades que puedan surgir al determinar la jurisdicción competente.

Esta reforma no tendría por qué implicar una ampliación de las aguas territoriales españolas ni una modificación de las fronteras marítimas de los países vecinos.

La jurisdicción penal y la soberanía marítima son cuestiones jurídicas diferentes. España puede estudiar mecanismos de jurisdicción extraterritorial y cooperación internacional sin pretender apropiarse de espacios marítimos que no le corresponden.

Una recomendación para Salvamento Marítimo

También considero conveniente que Salvamento Marítimo utilice expresiones geográficas precisas cuando comunique sus operaciones de rescate.

Cuando se socorra una patera, una zodiac o un cayuco, sería preferible informar de la distancia y situación geográfica del lugar donde se produjo el auxilio.

Por ejemplo:

«Salvamento Marítimo ha rescatado una embarcación a 35 millas náuticas al este de Lanzarote».

De esta manera, los ciudadanos conocerían la distancia aproximada a la que se produjo el rescate sin que se genere confusión sobre la soberanía o jurisdicción de las aguas.

No considero conveniente utilizar indiscriminadamente la expresión «aguas internacionales» para cualquier rescate realizado fuera de las 12 millas náuticas de Canarias, porque estar fuera del mar territorial no significa necesariamente estar en alta mar. Una embarcación puede encontrarse en una zona económica exclusiva de otro Estado, donde existen derechos soberanos sobre determinados recursos y competencias específicas, pero no soberanía territorial plena.

Conclusión

La Fiscalía Superior de Canarias ha puesto sobre la mesa un problema que merece atención por parte del Gobierno español y de las Cortes Generales.

Los delitos graves cometidos durante las travesías migratorias deben poder investigarse y perseguirse judicialmente cuando exista una base legal para ello, protegiendo especialmente a las víctimas.

Pero también es necesario que las instituciones españolas expliquen correctamente las diferencias entre mar territorial, zona económica exclusiva, alta mar y zona SAR.

Canarias tiene una situación geográfica particular frente al continente africano. Por ello, considero imprescindible que exista claridad sobre sus límites marítimos y que no se confunda una zona destinada al salvamento con una zona de soberanía.

La justicia debe poder perseguir los delitos cometidos en el mar, pero sin confundir la competencia de los tribunales con la soberanía sobre los espacios marítimos.