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domingo, 15 de marzo de 2026

El cierre de Ormuz no afecta el consumo de petróleo y gas hacia España porque España importaba solo el 5 % de crudo y el 2 % de gas de esa zona

 


El cierre de Ormuz no afecta el consumo de petróleo y gas hacia España porque España importaba solo el 5 % de crudo y el 2 % de gas de esa zona

Por Bruno Perera.

Hasta el inicio de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, España apenas dependía del estrecho de Ormuz, ya que solo alrededor del 5 % del petróleo y cerca del 2 % del gas que importaba el país procedían de esa zona.

La guerra en Oriente Medio y la posibilidad de que Irán cierre el estrecho de Ormuz ha despertado preocupación en todo el mundo. Muchos ciudadanos creen que si esa vía marítima se bloquea, Europa y especialmente España se quedarían sin petróleo o gas. Sin embargo, la realidad es bastante más matizada.

España depende muy poco de esa ruta estratégica. Diversos datos oficiales indican que solo alrededor del 5 % del petróleo y cerca del 2 % del gas que importaba España pasaban por el estrecho de Ormuz, lo que significa que el impacto directo en el suministro será relativamente reducido.

Fuente:
https://efe.com/economia/2026-03-02/solo-5-petroleo-importado-espana-pasa-estrecho-ormuz-segun-gobierno/

En términos concretos, gran parte de ese petróleo procede de Irak, que representa aproximadamente el 4,8 % del crudo que llega a España, mientras que el gas natural licuado procedente de Catar supone alrededor del 1,7 % del total importado.

Fuente:
https://www.infobae.com/espana/2026/03/03/el-cierre-del-estrecho-de-ormuz-puede-disparar-la-tarifa-de-la-electricidad-de-los-espanoles-un-50-y-un-100-la-del-gas/

Esto significa que, incluso si el estrecho se cerrara completamente, España perdería solo una pequeña fracción de su suministro directo.

Un sistema de importación energética muy diversificado

La razón de esta relativa tranquilidad es que España dispone de uno de los sistemas de importación energética más diversificados de Europa.

Entre los principales proveedores de petróleo a España se encuentran:

  • Estados Unidos (alrededor del 15 % del total)
  • Brasil (aprox. 13 %)
  • México (aprox. 12 %)
  • Arabia Saudí
  • Irak

En conjunto, el petróleo procedente de Oriente Medio representa solo una parte limitada del total importado.

Fuente:
https://www.infobae.com/espana/2026/03/03/el-cierre-del-estrecho-de-ormuz-puede-disparar-la-tarifa-de-la-electricidad-de-los-espanoles-un-50-y-un-100-la-del-gas/

En cuanto al gas natural, la situación es todavía más clara. El principal proveedor de España es Argelia, que suministra aproximadamente un tercio del gas consumido en el país, seguido por Estados Unidos y otros exportadores de gas natural licuado.

Gracias a esta diversificación, el suministro energético español es relativamente flexible y puede reorganizarse si alguna ruta comercial se ve afectada.

El verdadero problema: el precio mundial

Aunque el cierre del estrecho de Ormuz no afectaría gravemente al suministro directo de España, sí podría provocar un fuerte impacto en los precios internacionales de la energía.

Este paso marítimo, situado entre Irán y Omán, es uno de los puntos estratégicos más importantes del planeta. Por él circula aproximadamente una quinta parte del petróleo que se comercia en el mundo, así como cerca del 20 % del gas natural licuado transportado por barco.

Por esta razón, cualquier amenaza militar o bloqueo genera inmediatamente nerviosismo en los mercados internacionales. Los operadores financieros reaccionan elevando el precio del petróleo por miedo a una posible escasez futura.

De hecho, los conflictos recientes en la región ya han impulsado el precio del petróleo por encima de los 100 dólares por barril, encareciendo la gasolina, el gasóleo y la electricidad en numerosos países.

Fuente:
https://elpais.com/economia/2026-03-15/la-aie-anuncia-la-liberacion-inmediata-de-las-primeras-reservas-estrategicas-de-petroleo.html

Esto significa que incluso los países que apenas dependen del estrecho de Ormuz, como España, pueden verse afectados indirectamente a través del aumento del coste de la energía.

España puede resistir más de 100 días sin importar petróleo

Otro factor importante es que España dispone de reservas estratégicas de petróleo. Estas reservas permiten mantener el consumo durante aproximadamente 105 días aunque no llegara ni un solo barco petrolero al país.

Fuente:
https://elpais.com/economia/2026-03-11/espana-puede-aguantar-mas-de-100-dias-sin-recibir-petroleo-asi-funcionan-las-reservas-estrategicas.html

Este sistema fue creado tras las crisis energéticas de los años setenta y está coordinado a nivel internacional por la Agencia Internacional de la Energía. Su objetivo es evitar que una crisis geopolítica provoque un colapso inmediato del suministro.

Un problema global más que nacional

En resumen, el cierre del estrecho de Ormuz sería sin duda un acontecimiento grave para la economía mundial, pero España no sería uno de los países más afectados en términos de suministro directo.

El país importa solo una pequeña fracción de su petróleo y gas de esa zona y dispone de proveedores alternativos en América, África y otros mercados internacionales.

El verdadero impacto se produciría en los precios del petróleo, del gas y del transporte mundial, lo que acabaría repercutiendo en la gasolina, la electricidad y los costes de producción de muchos sectores económicos.

Por tanto, más que un problema de abastecimiento inmediato para España, el cierre de Ormuz sería principalmente un problema de encarecimiento energético a escala global.

Nota del autor

Si España dispone de reservas estratégicas para más de 100 días de consumo, surge una pregunta lógica: ¿por qué han subido los precios de los combustibles en los últimos días?

La respuesta está en que el petróleo no se fija por la cantidad que tenga cada país almacenada, sino por el precio del mercado internacional. Cuando existe riesgo de guerra o de interrupción del suministro mundial, los mercados anticipan una posible escasez futura y elevan los precios inmediatamente.

Por eso, aunque España tenga reservas suficientes y dependa muy poco del estrecho de Ormuz, los españoles seguimos pagando el combustible al precio que fija el mercado internacional. Cuando el petróleo sube, todo empieza a encarecerse: el transporte, la agricultura y la producción de muchos bienes. Y al final, como casi siempre ocurre en economía, la factura termina cayendo sobre los ciudadanos, especialmente porque los precios suben mientras los salarios permanecen prácticamente estancados.

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