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lunes, 16 de marzo de 2026

¿Nos están engañando con el cambio climático?

 


¿Nos están engañando con el cambio climático?

Por Bruno Perera.

En los últimos años el ciudadano medio escucha constantemente el mismo mensaje: el planeta se está calentando, la humanidad es culpable y debemos cambiar radicalmente nuestro modo de vida para evitar una catástrofe climática.

Gobiernos, organizaciones ecologistas, medios de comunicación y organismos internacionales repiten la misma consigna casi a diario. Pero ante una campaña tan insistente cabe hacerse una pregunta legítima: ¿hasta qué punto estamos ante un problema científico real y hasta qué punto ante un gran relato político y económico?

Porque lo primero que conviene recordar es algo que rara vez se menciona en los discursos alarmistas: el clima de la Tierra nunca ha sido estable.

A lo largo de su historia el planeta ha atravesado innumerables ciclos de calentamiento y enfriamiento. Hace apenas entre 11.000 y 20.000 años, durante la última gran glaciación, enormes capas de hielo cubrían buena parte de Europa. El hielo descendía desde Escandinavia hacia el centro del continente y el frío dominaba territorios que hoy tienen un clima templado. Incluso el norte de España tenía un clima mucho más riguroso que el actual.

Después el planeta entró en una fase natural de calentamiento que hizo retroceder los glaciares. Gracias a ese cambio climático natural surgieron las condiciones que permitieron el desarrollo de la agricultura y, con el tiempo, de las primeras civilizaciones humanas.

Es decir, el clima ha cambiado siempre, mucho antes de que existieran automóviles, fábricas o centrales térmicas.

Ahora bien, eso tampoco significa negar otro hecho que también es real: las mediciones modernas indican que la temperatura media global ha aumentado desde finales del siglo XIX.

Muchos científicos atribuyen parte de ese aumento al incremento de gases de efecto invernadero —especialmente dióxido de carbono— generado por la actividad humana.

Hasta ahí llega la ciencia.

Pero a partir de ese punto comienza la batalla política.

Porque alrededor del llamado “cambio climático” se ha construido una gigantesca arquitectura económica: impuestos verdes, subvenciones multimillonarias, mercados de derechos de emisión, planes energéticos internacionales y una industria entera basada en la transición ecológica.

En otras palabras: el clima también se ha convertido en un gran negocio.

Esto ha provocado que el debate público se haya polarizado hasta el absurdo. Por un lado encontramos a los profetas del desastre que anuncian cada pocos años el inminente colapso del planeta. Predicciones que, curiosamente, suelen ir cambiando de fecha cuando no se cumplen.

Por otro lado están quienes rechazan de plano cualquier influencia humana sobre el clima.

Pero entre esos dos extremos existe una posición mucho más razonable: aceptar que el clima está cambiando —algo que siempre ha hecho— y reconocer que la actividad humana podría influir en cierta medida, sin convertir esa realidad científica en una herramienta de miedo permanente ni en un instrumento político.

La historia demuestra que las grandes narrativas globales suelen ir acompañadas de grandes intereses económicos. Y el clima no parece ser una excepción.

Tal vez por eso conviene recordar una vieja lección de prudencia: cuando un tema científico se convierte en dogma político y en negocio internacional, lo más sensato es mantener el espíritu crítico.

Porque el clima seguirá cambiando, como lo ha hecho durante millones de años.

Lo que todavía está por ver es si el verdadero problema es el clima… o la política que se construye alrededor de él.

Datos y referencias

Última glaciación
Hace entre 20.000 y 11.000 años grandes capas de hielo cubrían amplias zonas de Europa durante el máximo glacial.

Aumento de temperatura global
La temperatura media del planeta ha aumentado aproximadamente 1,1 °C desde finales del siglo XIX, según registros climáticos modernos.

Concentración de CO₂
La concentración atmosférica de dióxido de carbono supera actualmente las 420 ppm, el nivel más alto registrado en al menos 800.000 años según estudios de núcleos de hielo.

Consenso científico
Diversos análisis de publicaciones científicas señalan que la mayoría de climatólogos considera que el calentamiento global existe y que la actividad humana contribuye a él, aunque existe debate sobre la magnitud exacta de ese efecto.

Fuentes orientativas

A: NASA Climate Change

B: NOAA (National Oceanic and Atmospheric Administration)

C: Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC)

D: Estudios paleoclimáticos basados en núcleos de hielo de la Antártida

Nota: “El clima cambia y la actividad humana puede influir, pero el discurso político y mediático ha convertido el cambio climático en un instrumento económico y de poder.”

 

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