Rancho Texas - Puerto del Carmen - Lanzarote

jueves, 3 de septiembre de 2026

La invasión de Ceuta ya no es una sospecha: el informe policial y el “guiado activo” señalan al Gobierno marroquí como culpable

 


La invasión de Ceuta ya no es una sospecha: el informe policial y el “guiado activo” señalan al Gobierno marroquí como culpable

Por Bruno Perera

Durante semanas, lo ocurrido en Ceuta podía ser presentado como una enorme avalancha migratoria provocada por las redes sociales, por rumores o por una reacción espontánea de miles de personas.

Hoy, esa explicación resulta mucho más difícil de sostener.

Un informe del Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF) de la Policía Nacional, remitido a la jueza de la Audiencia Nacional que investiga los hechos, describe la entrada masiva producida los días 30 y 31 de julio de 2026 como un fenómeno planificado, con una actuación sobre el terreno de las fuerzas de seguridad marroquíes que el propio informe califica de “guiado activo de la masa hacia los lugares de paso”. (EuropaPress.tv)

Y esta expresión, guiado activo, cambia sustancialmente la dimensión del problema.

Ya no hablamos solamente de una frontera desbordada

Unos 80.000 marroquíes, entre ellos adultos y MENAs, más niñas y mujeres preñadas  llegaron a Ceuta en aquellas jornadas, según las estimaciones recogidas en las informaciones sobre el informe policial. Lo verdaderamente relevante, sin embargo, no es solamente el número.

Lo importante es cómo se produjo aquel movimiento humano de dimensiones extraordinarias.

El CENIF sostiene que no se trató de un fenómeno incidental ni espontáneo. Habla de planificación previa, planificación táctica, dirección estratégica y operacional y de una organización que, por su magnitud y especialización, estaría muy por encima de las capacidades habituales de las redes criminales dedicadas a la inmigración ilegal. (Diario Sabemos)

Y, sobre todo, señala el comportamiento de las fuerzas de seguridad marroquíes.

El informe describe una presencia mucho menor de la habitual y una actuación que, lejos de contener a la multitud, habría contribuido a conducirla hacia determinados puntos de paso.

Eso es precisamente lo que la Policía denomina “guiado activo”.

¿Qué significa “guiado activo”?

La expresión no describe simplemente que la policía marroquí no actuara.

Describe algo más.

Según el informe, las fuerzas de seguridad marroquíes habrían intervenido sobre el terreno orientando a la masa hacia determinados lugares de entrada, al mismo tiempo que se producía una permisividad extraordinaria en la zona fronteriza. Europa Press recoge literalmente que el CENIF atribuye a las fuerzas marroquíes el “guiado activo de la masa hacia los lugares de paso”. (Europa Press)

Por tanto, la pregunta ya no es únicamente:

¿Por qué Marruecos no impidió la entrada?

La pregunta que ahora debe responderse es otra:

¿Por qué determinados agentes marroquíes facilitaron y orientaron el desplazamiento de miles de personas hacia los puntos de acceso a Ceuta?

Y esa pregunta tiene una enorme importancia política y diplomática.

Una operación demasiado grande para ser improvisada

Resulta difícil imaginar que un movimiento de decenas de miles de personas hacia una frontera internacional pueda organizarse de la noche a la mañana sin que exista algún tipo de estructura detrás.

El informe policial apunta precisamente en esa dirección.

Según las informaciones publicadas sobre el documento, durante los días anteriores se detectaron mensajes difundidos desde teléfonos marroquíes que animaban a acudir a la frontera y proporcionaban indicaciones sobre los posibles lugares de entrada. La Policía también había alertado previamente del riesgo de una entrada masiva. (RTVE.es)

Después llegó el movimiento.

Miles.

Después decenas de miles.

Y, mientras la multitud avanzaba, los controles marroquíes aparecían sensiblemente reducidos y las fuerzas de seguridad, según el informe, no solo permitían el desplazamiento, sino que en determinados momentos guiaban a la masa hacia los lugares de paso.

Demasiadas coincidencias para despacharlo todo como un simple fenómeno espontáneo.

¿Quién dio la orden?

Aquí conviene ser rigurosos.

El informe policial señala la actuación de las fuerzas de seguridad marroquíes y habla de planificación y dirección, pero no determina de manera concluyente quién fue el autor intelectual de toda la operación.

Eso significa que debemos afirmar como un hecho probado que el Gobierno marroquí ordenó personalmente la operación.

Tampoco debemos ignorar lo que el informe sí dice.

Y lo que dice es extraordinariamente grave:

agentes de las fuerzas de seguridad marroquíes participaron en el guiado de la masa hacia los puntos de entrada de Ceuta. (Servimedia)

La autoría intelectual podrá ser objeto de investigación.

La actuación observada sobre el terreno es otra cuestión.

Ceuta: cuando una frontera deja de funcionar

Una frontera internacional no es solamente una línea dibujada sobre un mapa.

Es el lugar donde un Estado ejerce su soberanía.

Por eso, cuando decenas de miles de personas se concentran durante horas en el lado contrario de una frontera y las fuerzas responsables de impedir su paso reducen extraordinariamente su intervención, estamos ante algo mucho más serio que una crisis migratoria.

Estamos ante una crisis de seguridad fronteriza.

Y si, además, esas mismas fuerzas orientan a los grupos hacia determinados puntos de entrada, la situación adquiere una dimensión todavía mayor.

La imagen que queda grabada es sencilla:

Miles de personas avanzando hacia Ceuta.

La frontera española desbordada.

Y, al otro lado, agentes marroquíes que, según el informe policial, en lugar de impedir el movimiento, participan en su orientación.

Eso es el guiado activo.

La respuesta de España no puede limitarse a mirar hacia otro lado

España necesita saber qué ocurrió.

Necesita saber quién organizó aquella movilización, quién la financió o facilitó, quién permitió que decenas de miles de personas llegaran hasta la frontera y, sobre todo, quién tomó las decisiones que hicieron posible semejante operación.

Porque si una potencia vecina descubre que puede poner en jaque una frontera española mediante la movilización de decenas de miles de personas, el problema deja de ser exclusivamente migratorio.

Pasa a ser estratégico.

Y afecta a toda España.

También a Canarias.

De Ceuta a Canarias

Por eso no sorprende que ayer miles de ciudadanos salieran a la calle en distintas ciudades españolas para expresar su apoyo a Ceuta.

En Arrecife, unas 2.000 personas, según la Policía Local, se concentraron frente al Ayuntamiento para mostrar su solidaridad con la ciudad autónoma. La movilización formó parte de la convocatoria de la Federación Española de Municipios y Provincias bajo el lema “Ceuta somos todos”. (La Voz de Lanzarote)

No fue un hecho aislado.

También hubo concentraciones en distintos puntos de Canarias y de la Península.

Y el mensaje que se está extendiendo es sencillo:

Si una frontera española puede ser puesta en jaque de esta manera, ninguna otra frontera puede considerarse completamente ajena al problema.

Canarias conoce bien lo que significa soportar una presión migratoria extraordinaria.

Por eso muchos ciudadanos contemplan lo sucedido en Ceuta no como un problema lejano, sino como una advertencia.

La frontera no puede ser un instrumento de presión

España necesita una política fronteriza firme, transparente y previsora.

La cooperación con Marruecos es importante. Precisamente por eso, debe estar basada en la confianza y en el respeto mutuo.

Pero la cooperación no puede significar que España tenga que cerrar los ojos cuando aparecen indicios de que una frontera española ha sido utilizada como instrumento de presión y de chantaje.

El informe del CENIF no permite todavía responder a todas las preguntas.

Pero sí obliga a formularlas.

Y algunas son demasiado importantes para quedar enterradas bajo declaraciones políticas.

¿Quién planificó la operación?

¿Quién permitió que decenas de miles de personas llegaran hasta Ceuta?

¿Quién decidió reducir los controles?

¿Quién indicó a determinados grupos hacia dónde dirigirse?

Y quién tenía interés en demostrar que la frontera española podía ser desbordada?

Las respuestas corresponden ahora a las investigaciones.

Pero hay algo que ya no puede hacerse:

decir que lo ocurrido fue simplemente una avalancha espontánea sin organización alguna.

El informe policial describe planificación, dirección y “guiado activo” por parte de las fuerzas de seguridad marroquíes.

Eso no es una opinión.

Es lo que consta en un informe policial remitido a la Audiencia Nacional. (RTVE.es)

Y España tiene derecho a saber toda la verdad.

Porque Ceuta no es solamente Ceuta.

Ceuta es una frontera española.

Y cuando una frontera española es puesta a prueba de esta manera, la respuesta no puede ser el silencio.

Nota: De la experiencia se aprecia que Marruecos no es un país de fiar. Por lo que debemos vigilar las fronteras y no concederles subvenciones anuales, ni tampoco hacernos cargo de sus emigrantes, sean adultos o menores. Marruecos ya es grandito para cuidar a su gente y sin tener que chantajear a España y a la UE.

El Gobierno marroquí es tan miserable que sabiendo que aún hay en Ceuta unos 8.000 inmigrantes marroquies, no ha tenido la gentileza humana de enviar alimentos, ropa, agua y calzado para sus compatriotas. Lo ha dejado todo en manos de España. Lo mismo sucede en Canarias cuando llegan inmigrantes marroquies, Marruecos se desentiende de ellos y deja que Canarias se encargue del problema.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.