La invasión
de Ceuta ya no es una sospecha: el informe policial y el “guiado activo” señalan
al Gobierno marroquí como culpable
Por Bruno
Perera
Durante semanas, lo ocurrido en Ceuta podía ser
presentado como una enorme avalancha migratoria provocada por las redes
sociales, por rumores o por una reacción espontánea de miles de personas.
Hoy, esa explicación resulta mucho más difícil de
sostener.
Un informe del Centro Nacional de Inmigración y
Fronteras (CENIF) de la Policía Nacional, remitido a la jueza de la Audiencia
Nacional que investiga los hechos, describe la entrada masiva producida los
días 30 y 31 de julio de 2026 como un fenómeno planificado, con una
actuación sobre el terreno de las fuerzas de seguridad marroquíes que el propio
informe califica de “guiado activo de la masa hacia los lugares de paso”.
(EuropaPress.tv)
Y esta expresión, guiado activo, cambia
sustancialmente la dimensión del problema.
Ya no hablamos
solamente de una frontera desbordada
Unos 80.000 marroquíes, entre ellos adultos y
MENAs, más niñas y mujeres preñadas llegaron a Ceuta en aquellas jornadas, según
las estimaciones recogidas en las informaciones sobre el informe policial. Lo
verdaderamente relevante, sin embargo, no es solamente el número.
Lo importante es cómo se produjo aquel
movimiento humano de dimensiones extraordinarias.
El CENIF sostiene que no se trató de un fenómeno
incidental ni espontáneo. Habla de planificación previa, planificación táctica,
dirección estratégica y operacional y de una organización que, por su magnitud
y especialización, estaría muy por encima de las capacidades habituales de las
redes criminales dedicadas a la inmigración ilegal. (Diario Sabemos)
Y, sobre todo, señala el comportamiento de las
fuerzas de seguridad marroquíes.
El informe describe una presencia mucho menor de
la habitual y una actuación que, lejos de contener a la multitud, habría
contribuido a conducirla hacia determinados puntos de paso.
Eso es precisamente lo que la Policía denomina “guiado
activo”.
¿Qué significa
“guiado activo”?
La expresión no describe simplemente que la
policía marroquí no actuara.
Describe algo más.
Según el informe, las fuerzas de seguridad
marroquíes habrían intervenido sobre el terreno orientando a la masa hacia
determinados lugares de entrada, al mismo tiempo que se producía una
permisividad extraordinaria en la zona fronteriza. Europa Press recoge
literalmente que el CENIF atribuye a las fuerzas marroquíes el “guiado activo
de la masa hacia los lugares de paso”. (Europa Press)
Por tanto, la pregunta ya no es únicamente:
¿Por qué Marruecos no impidió la entrada?
La pregunta que ahora debe responderse es otra:
¿Por qué determinados agentes marroquíes
facilitaron y orientaron el desplazamiento de miles de personas hacia los
puntos de acceso a Ceuta?
Y esa pregunta tiene una enorme importancia
política y diplomática.
Una operación
demasiado grande para ser improvisada
Resulta difícil imaginar que un movimiento de
decenas de miles de personas hacia una frontera internacional pueda organizarse
de la noche a la mañana sin que exista algún tipo de estructura detrás.
El informe policial apunta precisamente en esa
dirección.
Según las informaciones publicadas sobre el
documento, durante los días anteriores se detectaron mensajes difundidos desde
teléfonos marroquíes que animaban a acudir a la frontera y proporcionaban
indicaciones sobre los posibles lugares de entrada. La Policía también había
alertado previamente del riesgo de una entrada masiva. (RTVE.es)
Después llegó el movimiento.
Miles.
Después decenas de miles.
Y, mientras la multitud avanzaba, los controles
marroquíes aparecían sensiblemente reducidos y las fuerzas de seguridad, según
el informe, no solo permitían el desplazamiento, sino que en determinados
momentos guiaban a la masa hacia los lugares de paso.
Demasiadas coincidencias para despacharlo todo
como un simple fenómeno espontáneo.
¿Quién dio la
orden?
Aquí conviene ser rigurosos.
El informe policial señala la actuación de las
fuerzas de seguridad marroquíes y habla de planificación y dirección, pero no
determina de manera concluyente quién fue el autor intelectual de toda la
operación.
Eso significa que debemos afirmar como un hecho
probado que el Gobierno marroquí ordenó personalmente la operación.
Tampoco debemos ignorar lo que el informe sí dice.
Y lo que dice es extraordinariamente grave:
agentes de las fuerzas de seguridad marroquíes
participaron en el guiado de la masa hacia los puntos de entrada de Ceuta. (Servimedia)
La autoría intelectual podrá ser objeto de
investigación.
La actuación observada sobre el terreno es otra
cuestión.
Ceuta: cuando
una frontera deja de funcionar
Una frontera internacional no es solamente una
línea dibujada sobre un mapa.
Es el lugar donde un Estado ejerce su soberanía.
Por eso, cuando decenas de miles de personas se
concentran durante horas en el lado contrario de una frontera y las fuerzas
responsables de impedir su paso reducen extraordinariamente su intervención,
estamos ante algo mucho más serio que una crisis migratoria.
Estamos ante una crisis de seguridad
fronteriza.
Y si, además, esas mismas fuerzas orientan a los
grupos hacia determinados puntos de entrada, la situación adquiere una
dimensión todavía mayor.
La imagen que queda grabada es sencilla:
Miles de personas avanzando hacia Ceuta.
La frontera española desbordada.
Y, al otro lado, agentes marroquíes que, según el
informe policial, en lugar de impedir el movimiento, participan en su
orientación.
Eso es el guiado activo.
La respuesta
de España no puede limitarse a mirar hacia otro lado
España necesita saber qué ocurrió.
Necesita saber quién organizó aquella
movilización, quién la financió o facilitó, quién permitió que decenas de miles
de personas llegaran hasta la frontera y, sobre todo, quién tomó las
decisiones que hicieron posible semejante operación.
Porque si una potencia vecina descubre que puede
poner en jaque una frontera española mediante la movilización de decenas de
miles de personas, el problema deja de ser exclusivamente migratorio.
Pasa a ser estratégico.
Y afecta a toda España.
También a Canarias.
De Ceuta a
Canarias
Por eso no sorprende que ayer miles de ciudadanos
salieran a la calle en distintas ciudades españolas para expresar su apoyo a
Ceuta.
En Arrecife, unas 2.000 personas, según la
Policía Local, se concentraron frente al Ayuntamiento para mostrar su solidaridad
con la ciudad autónoma. La movilización formó parte de la convocatoria de la
Federación Española de Municipios y Provincias bajo el lema “Ceuta somos
todos”. (La Voz de Lanzarote)
No fue un hecho aislado.
También hubo concentraciones en distintos puntos
de Canarias y de la Península.
Y el mensaje que se está extendiendo es sencillo:
Si una frontera española puede ser puesta en
jaque de esta manera, ninguna otra frontera puede considerarse completamente
ajena al problema.
Canarias conoce bien lo que significa soportar
una presión migratoria extraordinaria.
Por eso muchos ciudadanos contemplan lo sucedido
en Ceuta no como un problema lejano, sino como una advertencia.
La frontera no
puede ser un instrumento de presión
España necesita una política fronteriza firme,
transparente y previsora.
La cooperación con Marruecos es importante.
Precisamente por eso, debe estar basada en la confianza y en el respeto mutuo.
Pero la cooperación no puede significar que
España tenga que cerrar los ojos cuando aparecen indicios de que una frontera
española ha sido utilizada como instrumento de presión y de chantaje.
El informe del CENIF no permite todavía responder
a todas las preguntas.
Pero sí obliga a formularlas.
Y algunas son demasiado importantes para quedar
enterradas bajo declaraciones políticas.
¿Quién
planificó la operación?
¿Quién
permitió que decenas de miles de personas llegaran hasta Ceuta?
¿Quién decidió
reducir los controles?
¿Quién indicó
a determinados grupos hacia dónde dirigirse?
Y quién tenía
interés en demostrar que la frontera española podía ser desbordada?
Las respuestas corresponden ahora a las
investigaciones.
Pero hay algo que ya no puede hacerse:
decir que lo ocurrido fue simplemente una
avalancha espontánea sin organización alguna.
El informe policial describe planificación,
dirección y “guiado activo” por parte de las fuerzas de seguridad
marroquíes.
Eso no es una opinión.
Es lo que consta en un informe policial remitido
a la Audiencia Nacional. (RTVE.es)
Y España tiene derecho a saber toda la verdad.
Porque Ceuta no es solamente Ceuta.
Ceuta es una frontera española.
Y cuando una frontera española es puesta a prueba
de esta manera, la respuesta no puede ser el silencio.
Nota: De la experiencia se aprecia que
Marruecos no es un país de fiar. Por lo que debemos vigilar las fronteras y no
concederles subvenciones anuales, ni tampoco hacernos cargo de sus emigrantes,
sean adultos o menores. Marruecos ya es grandito para cuidar a su gente y sin
tener que chantajear a España y a la UE.
El Gobierno marroquí es tan miserable que
sabiendo que aún hay en Ceuta unos 8.000 inmigrantes marroquies, no ha tenido
la gentileza humana de enviar alimentos, ropa, agua y calzado para sus
compatriotas. Lo ha dejado todo en manos de España. Lo mismo sucede en Canarias
cuando llegan inmigrantes marroquies, Marruecos se desentiende de ellos y deja
que Canarias se encargue del problema.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.