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lunes, 7 de septiembre de 2026

Alemania apoyará a España en el problema inmigratorio de Ceuta y Melilla

 



Alemania apoyará a España en el problema inmigratorio de Ceuta y Melilla

Por Bruno Perera

La reciente crisis migratoria de Ceuta ha puesto sobre la mesa una realidad que durante demasiado tiempo se ha contemplado principalmente como un problema español: Ceuta y Melilla son también fronteras exteriores de la Unión Europea. Y cuando una frontera exterior europea sufre una presión inmigratoria extraordinaria, la responsabilidad de protegerla no puede recaer únicamente sobre el país que la administra. (Entrar ilegalmente en España o invadir sus fronteras es igual a entrar e invadir la UE).

En este contexto, Alemania puede desempeñar un papel especialmente importante.

No es casualidad que el canciller alemán, Friedrich Merz, reaccionara ante la llegada masiva de inmigrantes a Ceuta reclamando que se protegieran las fronteras exteriores de la Unión Europea y exigiendo que Marruecos readmitiese a quienes hubieran entrado ilegalmente. El Gobierno alemán calificó la protección de las fronteras exteriores de la UE como una cuestión fundamental para combatir la inmigración ilegal. (Alemania)

Es una declaración de enorme importancia política.

Alemania está cambiando su posición ante la inmigración

La política migratoria está adquiriendo cada vez mayor importancia dentro de Alemania. La reciente victoria de Alternativa para Alemania (AfD) en las elecciones regionales de Sajonia-Anhalt constituye una señal política extraordinariamente fuerte: el partido obtuvo alrededor del 44 % de los votos, aunque sin alcanzar la mayoría absoluta. (Reuters)

Esto no significa que AfD gobierne Alemania, ni que su victoria regional equivalga a ganar unas elecciones federales. Pero sí demuestra que existe una presión creciente dentro de la sociedad alemana para que se controle con mayor firmeza la inmigración ilegal y se combata las ayudas sociales insostenibles, sin ton ni son, a inmigrantes ilegales y legales.

Los partidos tradicionales alemanes no pueden ignorar indefinidamente esa realidad.

Y esta evolución puede tener consecuencias en la política europea.

Ceuta y Melilla son un asunto europeo

España tiene soberanía sobre dos ciudades desde hace casi 500 años situadas geográficamente en el norte de África, y socialmente y políticamente son españolas y forman parte de la Unión Europea.

Por ello, cuando decenas de miles de personas son enviadas por el Gobierno marroquí a  atravesar masivamente la frontera de Ceuta desde Marruecos, el problema no termina en la frontera española. Estamos hablando de una de las fronteras exteriores de la UE.

España no debería tener que enfrentarse sola a una presión de semejante magnitud.

De hecho, el propio Ministerio de Asuntos Exteriores español ha insistido en que entrar ilegalmente en Ceuta o Melilla no concede derecho a permanecer en España ni permite viajar libremente a la Península o por Europa. (Ministerio de Asuntos Exteriores)

La cuestión fundamental es, por tanto, que la Unión Europea debe disponer de una política común para impedir que sus fronteras exteriores puedan convertirse en instrumentos de presión inmigratoria.

La posición alemana puede ser decisiva

Alemania es la principal potencia económica de la Unión Europea y uno de sus países políticamente más influyentes. Si Berlín considera que la protección de las fronteras exteriores europeas debe reforzarse, su posición puede influir considerablemente en Bruselas.

Y aquí aparece un punto que España debería aprovechar.

España necesita que sus socios europeos comprendan que Ceuta y Melilla no son simplemente dos ciudades españolas situadas frente a Marruecos. Son también dos puntos estratégicos de la frontera exterior europea.

Por eso, si España solicita una mayor cooperación europea de Frontex para protegerlas, Alemania puede convertirse en uno de sus principales aliados.

La cuestión territorial

Existe además otra dimensión política.

Alemania conoce perfectamente la importancia que tiene la integridad territorial de los Estados. Su propia Constitución, la Grundgesetz, establece procedimientos muy estrictos para modificar la organización territorial de la República Federal y contempla la participación de los ciudadanos mediante referendos a nivel nacional en determinados supuestos. (Gesetze im Internet)

No sería correcto afirmar que la Constitución alemana prohíbe literalmente que un Land se separe de Alemania mediante una votación nacional. Pero sí refleja una concepción muy clara de un Estado federal cuya organización territorial está sometida a procedimientos constitucionales.

Desde esta perspectiva, Alemania tiene razones históricas y políticas para conceder importancia a la estabilidad territorial de los Estados europeos.

Eso no significa que Berlín esté jurídicamente obligado a pronunciarse sobre cualquier controversia territorial española. Pero sí hace razonable pensar que Alemania defenderá el principio de que las fronteras de los Estados miembros no deben modificarse mediante presiones, amenazas o hechos consumados por medio de inmigración ilegal que Marruecos utiliza como esclavos y carne de cañón.

Marruecos tendrá que tenerlo en cuenta

La relación entre España y Marruecos es demasiado importante para ambos países como para reducirla exclusivamente a la cuestión de Ceuta y Melilla.

España necesita a Marruecos para cooperar en materia de inmigración, seguridad y lucha contra las redes criminales.

Pero Marruecos para su propia economía también necesita a España y a la Unión Europea.

Por ello, la solución no debería ser una confrontación permanente, sino una relación basada en el respeto mutuo y en unas reglas claras.

Si Marruecos quiere mantener buenas relaciones con Europa, debe comprender que la presión sobre las fronteras españolas no puede convertirse en un instrumento político.

Y si España quiere contar con el respaldo de sus socios europeos, debe plantear la cuestión de Ceuta y Melilla como lo que realmente es: un problema de seguridad, inmigración y protección de una frontera exterior de la Unión Europea.

España necesita una Europa unida

La crisis de Ceuta ha demostrado que ningún país europeo puede considerar que las grandes crisis migratorias son exclusivamente un problema del país que las recibe.

Hoy es Ceuta.

Mañana puede ser otra frontera europea.

Por eso Alemania, Francia, Italia y los demás Estados miembros tienen un interés directo en que las fronteras exteriores de la Unión estén protegidas.

Y Alemania ya ha dado un primer paso importante al reclamar públicamente la protección de esas fronteras y la readmisión por Marruecos de quienes hubieran entrado ilegalmente en Ceuta. (Alemania)

La reciente evolución política alemana, además, demuestra que la inmigración se ha convertido en una cuestión central para el electorado. La victoria de AfD en Sajonia-Anhalt es una señal que difícilmente podrá ser ignorada por la política alemana. (Deutsche Welle)

Una oportunidad para España

España debería aprovechar este nuevo escenario para pedir a Alemania y al resto de nuestros socios europeos algo muy sencillo:

que Ceuta y Melilla sean tratadas como fronteras europeas.

España no pretende que otros países defiendan únicamente intereses españoles. Lo que debe pedir es que Europa defienda sus propias fronteras.

La protección de Ceuta y Melilla, el control de la inmigración ilegal y el respeto a la integridad territorial de los Estados miembros deben formar parte de una misma política europea.

Porque si Europa permite que una de sus fronteras exteriores pueda ser sometida periódicamente a una presión inmigratoria  extraordinaria sin una respuesta europea conjunta, el problema no será solamente español.

Será europeo.

Alemania puede ser uno de los países decisivos para que Europa comprenda finalmente que la defensa de Ceuta y Melilla también es, en buena medida, la defensa de la frontera exterior de toda la Unión Europea.




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