Rancho Texas - Puerto del Carmen - Lanzarote

sábado, 7 de febrero de 2026

¿Está la humanidad convirtiendo a las plantas y árboles en seres estériles?

 


¿Está la humanidad convirtiendo a las plantas y árboles en seres estériles?

Por Bruno Perera.

En los últimos años se ha extendido una preocupación creciente: muchas frutas que consumimos ya no tienen semillas. Sandías, uvas, mandarinas, plátanos… parecen frutos “perfectos”, cómodos, limpios. Pero esa aparente ventaja despierta una pregunta inquietante: ¿estamos convirtiendo a las plantas y árboles en seres estériles? ¿Estamos alterando un equilibrio natural que podría volverse en nuestra contra?

La cuestión no es trivial. La semilla es el corazón de la continuidad biológica. Sin semilla fértil no hay germinación, y sin germinación no hay renovación de especies. Sin embargo, conviene separar los hechos científicos de los temores infundados.

1. ¿Qué está ocurriendo realmente?

No todas las frutas sin semillas son producto de ingeniería genética moderna. Muchas son resultado de técnicas tradicionales de mejora vegetal que se aplican desde hace siglos:

Selección artificial

A: Hibridación controlada

B: Triploidía

C: Propagación clonal (injertos y esquejes)

Por ejemplo:

A: Sandía sin semillas: resultado de cruzamientos que generan plantas triploides estériles.

B: Uvas sin semillas: derivadas en muchos casos de mutaciones naturales antiguas.

C: Plátano Cavendish: estéril y reproducido por clonación.

No se trata de que la naturaleza haya dejado de producir semillas, sino de que el sistema agrícola industrial favorece variedades que interesan al mercado.

2. Un aspecto ecológico poco mencionado: la dispersión animal

Existe además un factor ecológico que rara vez se discute: la dispersión de semillas a través de los animales.

En los ecosistemas naturales, muchos frutos evolucionaron precisamente para ser ingeridos por aves y mamíferos. Las semillas:

A: Son tragadas junto con la pulpa.

B: Viajan por el aparato digestivo.

C: Son expulsadas en otro lugar mediante la defecación.

D: Germinan lejos de la planta madre.

Este proceso, conocido como endozoocoria, es fundamental para la expansión natural de muchas especies vegetales.

Si un fruto carece de semillas viables:

A: No puede propagarse por ingestión animal.

B: Se rompe una vía tradicional de dispersión.

C: Se reduce la expansión espontánea fuera del cultivo humano.

Ahora bien, conviene matizar: las variedades comerciales sin semillas casi nunca están destinadas a naturalizarse en ecosistemas silvestres. Son cultivos agrícolas controlados. Por tanto, su falta de dispersión natural no implica necesariamente un colapso ecológico global.

Sin embargo, si hipotéticamente la esterilidad se extendiera masivamente a variedades silvestres, sí podría afectar los ciclos ecológicos.

3. El verdadero riesgo: la homogeneización genética

El peligro real no es la fruta sin semillas en sí misma, sino la reducción de diversidad genética.

Cuando el mercado global depende de unas pocas variedades:

A: Aumenta la vulnerabilidad a plagas.

B: Se favorecen monocultivos.

C: Se debilita la resiliencia del sistema alimentario.

El caso del plátano es ilustrativo: al ser clones casi idénticos, una enfermedad como el Fusarium TR4 puede poner en jaque plantaciones enteras.

4. ¿Estamos perdiendo las semillas originales?

Afortunadamente, no.

A: Existen bancos de germoplasma en todo el mundo.

B: El Svalbard Global Seed Vault conserva millones de muestras.

C: El sistema CGIAR mantiene colecciones internacionales.

D: La FAO coordina programas de conservación de variedades tradicionales.

El problema no es la desaparición física de las semillas, sino el abandono de su cultivo.

5. Dimensión económica y estratégica

Las semillas híbridas obligan a comprarlas cada temporada. Esto:

A: Genera dependencia comercial.

B: Concentra poder en grandes corporaciones.

C: Desplaza semillas locales tradicionales.

Aquí el debate ya no es biológico, sino político y económico.

Conclusión

No, no estamos convirtiendo a todas las plantas y árboles en seres estériles.
Pero sí estamos favoreciendo un modelo agrícola más uniforme, más dependiente y menos diverso.

La falta de semillas en ciertos frutos no destruye la naturaleza por sí sola, pero sí altera mecanismos naturales como la dispersión animal y contribuye a la homogeneización genética.

La cuestión no es demonizar la ciencia, sino recordar que la biodiversidad es nuestra mejor póliza de seguro frente al futuro.

Datos y fuentes de información

A: FAO (2019). The State of the World’s Biodiversity for Food and Agriculture.

B: IPBES (2019). Global Assessment Report on Biodiversity and Ecosystem Services.

C: Svalbard Global Seed Vault – Crop Trust.

D: CGIAR Genebank Platform.

E: McKey, D. et al. (2010). The evolutionary ecology of clonally propagated domesticated plants. New Phytologist.

F: Ploetz, R.C. (2015). Fusarium wilt of banana. Phytopathology.

G: Howe, H.F. & Smallwood, J. (1982). Ecology of Seed Dispersal. Annual Review of Ecology and Systematics.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario