Posiblemente la humanidad dentro de unos trescientos años se enfrente a
una crisis de espacio habitable y recursos
Por Bruno
Perera.
Si la
población mundial continúa creciendo al ritmo actual, es posible que dentro de
unos trescientos años la humanidad se enfrente a una crisis de espacio
habitable y recursos.
La población mundial actual
Según
estimaciones en tiempo real, la población mundial en noviembre de 2025 es de 8.259.185.580 personas.
Crecimiento
anual:
Ronda el 0,8%,
lo que significa que cada año se suman decenas de millones de habitantes.
Distribución
por continentes:
Asia
concentra cerca del 59%,
África
un 19%, Europa un 9%, América del Norte un 7%, América del Sur un 5% y Oceanía apenas un 1%.
Nacimientos diarios
De acuerdo
con estimaciones demográficas internacionales, nacen entre 372.000 y 385.000 personas cada día,
mientras que mueren unas 155.000.
Equivalencia
ilustrativa:
Cada 24 horas aparece en el mapa una ciudad del tamaño de Zúrich en número de
habitantes.
Crecimiento
neto diario:
Más de 200.000 personas,
reforzando la presión sobre los recursos globales.
Perspectiva a futuro
La ONU
proyecta que la población mundial alcanzará:
8,5
mil millones en 2030
9,7
mil millones en 2050
10,3
mil millones hacia 2080, momento en que se espera un pico y
posterior estabilización.
El ritmo de
nacimientos está disminuyendo lentamente en muchos países, pero sigue siendo
alto en regiones como África y Asia, que impulsan la mayor parte del
crecimiento global.
En
resumen:
hoy somos alrededor de 8,26
mil millones de personas y cada día nacen unas 380.000 nuevas vidas.
Es como si la humanidad añadiera una ciudad mediana al planeta cada jornada.
Escenarios a 300 años (año 2325)
1.
Estabilización global:
Si las tasas de fertilidad siguen bajando (como ya ocurre en Europa, Japón o
Corea), la población podría estabilizarse en torno a 9–11 mil millones y
mantenerse más o menos constante.
2.
Declive poblacional:
Si la fertilidad cae por debajo del nivel de reemplazo (2,1 hijos por mujer) en
la mayoría de regiones, la población podría reducirse drásticamente. En 300
años, podríamos estar hablando de 5–6
mil millones o menos, con sociedades envejecidas y migraciones
masivas para sostener economías.
3.
Expansión inesperada:
Si la tecnología médica prolonga la vida mucho más allá de los 100 años y la
fertilidad se mantiene en regiones como África, la población podría superar los
15–20 mil millones.
Este escenario es menos probable, pero no imposible si se combinan avances
biotecnológicos y cambios culturales.
Un escenario hipotético
Si la
población mundial sigue creciendo como hasta ahora, dentro de unos 300 años
seremos tantos que ocuparemos incluso las regiones más inhóspitas del planeta,
deforestando casi todo el territorio donde hoy viven animales salvajes.
Fauna
confinada:
La mayoría de los animales acabarían en granjas.
Presión
alimentaria:
La pesca
se reduciría y el espacio
habitacional sería mucho más limitado que hoy.
Agua
y aire:
La falta de agua potable
y la contaminación del
aire se convertirían en problemas críticos.
Energía
y desalación:
Si no encontramos nuevas fuentes de energía, cuando se agote el petróleo
—posiblemente dentro de unos 100
años— habrá menos alternativas para desalar agua de mar.
La
Naturaleza, sin embargo, suele imponer sus propios límites: plagas, virus y
catástrofes podrían reducir la población a niveles sostenibles. En términos
filosóficos, podemos pensar la vida como un préstamo del Cosmo-Poder, un
misterio que algún día podría decidir que nuestro tiempo aquí ha terminado.
Fuentes
utilizadas
Worldometer
– Población mundial en tiempo real
ONU
– World Population Prospects 2024
360
Radio – Nacimientos diarios
La
República – Proyecciones ONU hasta 2100
Nota final
Crecimiento anual: Ronda el 0,8%, lo que significa que cada año se suman decenas de
millones de habitantes.
Distribución por continentes: Asia concentra cerca del 59%, África un 19%, Europa un 9%,
América del Norte un 7%, América del Sur un 5% y Oceanía apenas
un 1%.
Consumo de materias primas y alimentos:
Aunque Asia concentra el 59% de la población
mundial, el mayor consumo per cápita se da en América del Norte,
Europa y países ricos de Oceanía y Oriente Medio.
En términos absolutos, China, India, Estados
Unidos y la Unión Europea son los que más consumen materias primas y
alimentos.
El desequilibrio es enorme: un ciudadano de EE. UU.
o Europa consume hasta 10 veces más recursos que uno de África.
¿Un nuevo
ciclo de colonización?
En medio de esta tragedia poblacional, cabe
imaginar un giro inesperado: si la población occidental sigue disminuyendo por
falta de nacimientos, es probable que gran parte de la población africana —más
joven y en expansión— termine ocupando el vacío demográfico en Europa y
América.
Lo que hoy se llama migración podría, dentro de unos cientos de años, parecerse
más a una colonización inversa: no por conquista, sino por necesidad, por
supervivencia, por simple aritmética demográfica.
Así, los descendientes de quienes fueron colonizados podrían convertirse en los
nuevos pobladores de los antiguos imperios. Y quizá entonces, la historia
vuelva a preguntarse qué significa realmente la palabra “fraternidad”.

No hay comentarios:
Publicar un comentario