España
cuenta las pateras, zodiacs y cayucos, pero ¿cuántos inmigrantes entran por los
aeropuertos y permanecen ilegalmente en el país?
Por Bruno Perera
Cuando hablamos de inmigración ilegal en España,
casi siempre aparecen las mismas imágenes: pateras, zodiacs y cayucos
abarrotados de inmigrantes ilegales magrebíes y/o subsaharianos que llegan a
las costas canarias, andaluzas o baleares con solo lo puesto sobre ellos. Las
cámaras de televisión muestran los desembarcos, las autoridades contabilizan
las llegadas, la Policía y Cruz Roja participan y los medios de comunicación
publican las cifras de los que llegan sanos, enfermos, los que mueren en alta
mar, las mujeres preñadas, los nacimientos a bordo y los problemas graves que a
veces ocurren a bordo de las embarcaciones, como han sido asesinatos de hombres
y violaciones a mujeres.
Sin embargo, hay otra cuestión que merece una
investigación mucho más profunda: ¿cuántos inmigrantes procedentes de países
extracomunitarios llegan a España por los aeropuertos, inicialmente como
turistas o visitantes, y después permanecen en el país sin disponer de
autorización para hacerlo?
No se trata de afirmar que todos los extranjeros
que llegan en avión incumplen la legislación. La inmensa mayoría de los
viajeros entra legalmente y regresa a su país o continúa su viaje. Se trata de
averiguar si estamos prestando suficiente atención a una vía de entrada y
permanencia ilegal que resulta mucho menos visible que las llegadas en pateras,
zodiacs y cayucos.
6,9 millones
de extranjeros residentes en España
Según el Instituto Nacional de Estadística (INE),
a 1 de enero de 2025 España tenía 49.128.297 habitantes, de los cuales
6.911.971 poseían nacionalidad extranjera. Esto representaba el 14,1 % de la
población.
Pero existe otro dato todavía más significativo:
9.464.210 residentes habían nacido fuera de España, lo que representaba el 19,3
% de la población.
La diferencia entre ambas cifras se explica,
entre otras razones, porque muchas personas nacidas en otros países han
adquirido posteriormente la nacionalidad española.
Entre las principales nacionalidades extranjeras
encontramos ciudadanos de Marruecos, Colombia, Rumanía, Venezuela, Italia,
Reino Unido, China, Ucrania, Perú, Honduras, Argentina, Ecuador, Paraguay,
Pakistán y Brasil.
Son millones de personas que forman parte de la
población residente en España. Ahora bien, estas cifras no permiten determinar
por qué vía llegaron ni si su entrada fue legal o ilegal.
Las cifras
oficiales de las llegadas por mar
El Ministerio del Interior contabilizó en 2024 un
total de 64.019 entradas ilegales en España, de las cuales 61.372 se produjeron
por vía marítima y 2.647 por vía terrestre, principalmente a través de Ceuta y
Melilla.
En 2025 las cifras descendieron
considerablemente.
Según el balance oficial publicado por el
Departamento de Seguridad Nacional, llegaron ilegalmente a España 36.775
personas: 32.925 por vía marítima y 3.850 por vía terrestre.
En Canarias, las llegadas marítimas pasaron de
46.843 en 2024 a 17.788 en 2025.
Nota especial: El 30 y 31 de julio de 2026 se produjo
una entrada masiva en Ceuta que fue organizada por Marruecos. El Gobierno español
llegó a estimar unas 80.000 entradas, aunque alrededor de 70.000 personas
habrían regresado posteriormente a Marruecos. Aún quedan en
Ceuta unos 3.000 Menas y unos 7.000 adultos. Y en Canarias no ha dejado de
llegar pateras, zodiacs y cayucos en los últimos dos meses, a veces hasta 4
pateras en un solo día con cientos de inmigrantes ilegales.
Estas cifras demuestran que las llegadas por mar
están perfectamente identificadas como una categoría estadística de la
inmigración ilegal.
Pero ¿qué sucede con quienes entran por los
aeropuertos?
Los
aeropuertos españoles: millones de pasajeros y una pregunta pendiente
Según AENA, durante 2024 los aeropuertos
españoles registraron 309.332.069 pasajeros.
Naturalmente, esta cifra incluye españoles,
ciudadanos comunitarios, turistas, viajeros de negocios y pasajeros de otros
países. No significa que todos sean inmigrantes ni que todos procedan de fuera
de la Unión Europea.
Sin embargo, permite comprender la enorme
dimensión del tráfico aéreo internacional que recibe España.
Además, durante 2024 España expidió 1.327.298
visados Schengen uniformes de corta duración.
Estos visados permiten permanecer en el espacio
Schengen un máximo de 90 días dentro de cualquier periodo de 180 días, siempre
que se cumplan las condiciones legales.
Pero hay otra circunstancia que debemos
considerar: ciudadanos de numerosos países latinoamericanos, entre ellos
Colombia, Venezuela, Argentina, Brasil y Chile, pueden viajar a España sin
necesidad de obtener previamente un visado para estancias cortas.
Por tanto, estudiar solamente los visados
expedidos no permite conocer el número total de ciudadanos extracomunitarios
que entran por vía aérea.
Un dato de
Eurostat que merece atención
La oficina estadística de la Unión Europea,
Eurostat, contabilizó en España durante 2024 un total de 84.690 nacionales de
terceros países detectados en situación de estancia ilegal.
Esta cifra debe interpretarse correctamente: son
personas detectadas por las autoridades por encontrarse ilegalmente en el
territorio. No significa que todas hubieran llegado ese mismo año, ni que todas
hubieran entrado por avión.
Podían haber llegado por mar, por tierra o
mediante una entrada inicialmente legal que posteriormente dio lugar a una
situación ilegal.
No obstante, existe una comparación que merece
ser investigada:
- Personas detectadas en situación ilegal en 2024: 84.690.
- Llegadas ilegales por mar durante 2024: 61.372.
- Diferencia numérica: 23.318 personas.
No podemos afirmar que esas 23.318 personas
entraran por los aeropuertos. Las dos estadísticas miden fenómenos diferentes.
Pero sí podemos preguntar por qué no se publica de forma suficientemente
detallada el origen y la vía de entrada de las personas detectadas en situación
ilegal.
Las fronteras
aéreas también rechazan entradas
Eurostat ofrece otro dato interesante.
En 2024 España denegó la entrada a 6.415
ciudadanos de terceros países. De ellos, 5.650 fueron rechazados en las
fronteras aéreas, 420 en las terrestres y 345 en las marítimas.
Esto significa que el 88,1 % de las denegaciones
de entrada contabilizadas se produjo en las fronteras aéreas.
No quiere decir que esas personas consiguieran
entrar ilegalmente. Precisamente fueron rechazadas. Pero demuestra que los
controles aeroportuarios constituyen una parte muy importante de la vigilancia
de las fronteras españolas.
¿Cuántas
personas entran legalmente y después se quedan ilegalmente?
Esta es la pregunta principal de esta
investigación.
Imaginemos a un ciudadano de un país extracomunitario
que llega a Madrid con un visado turístico o con autorización para viajar sin
visado. Entra legalmente, se aloja en España y, cuando vence el periodo
autorizado, decide permanecer en el país.
A partir de ese momento puede encontrarse en
situación administrativa ilegal, salvo que haya obtenido otra autorización o se
encuentre amparado por algún procedimiento legal.
Su entrada inicial no fue ilegal. Lo que pasa a
ser ilegal es su permanencia posterior.
Por eso, las estadísticas de llegadas en pateras,
zodiacs y cayucos no pueden utilizarse como si representaran toda la
inmigración ilegal existente en España.
Para conocer la dimensión real del fenómeno
necesitamos distinguir entre las entradas ilegales desde el primer momento y
las estancias que se convierten en ilegales después de una entrada legal.
La población
africana y subsahariana que reside en España
Para completar esta investigación también debemos
examinar la procedencia de los ciudadanos africanos que residen actualmente en
España.
Según las cifras del INE a 1 de enero de 2025,
España tenía 1.367.584 residentes de nacionalidad africana. Sin embargo, esta
cantidad incluye tanto a ciudadanos del norte de África como del África
subsahariana.
Es importante establecer esa diferencia porque no
todos los inmigrantes africanos proceden de los países desde los que parten
habitualmente las embarcaciones que llegan a Canarias.
Entre las nacionalidades subsaharianas con cifras
individualizadas encontramos las siguientes:
|
País de procedencia |
Residentes en España |
|
Senegal |
101.432 |
|
Mali |
38.517 |
|
Nigeria |
32.223 |
|
Gambia |
26.953 |
|
Ghana |
21.133 |
|
Guinea Ecuatorial |
14.281 |
|
Guinea |
11.594 |
|
Mauritania |
10.500 |
|
Total, de estos ocho países |
256.633 |
Estas ocho nacionalidades representan una parte de la población subsahariana residente en España, pero no su totalidad. Existen también residentes de Camerún, Costa de Marfil, Burkina Faso, Guinea-Bisáu, Cabo Verde, Angola, República Democrática del Congo, Etiopía, Kenia, Sudáfrica y otros países de la región.
La categoría estadística «otro país africano»
agrupa 52.359 personas, pero no permite separar con precisión las
nacionalidades subsaharianas de las norteafricanas.
Por otra parte, Marruecos, con 968.999 ciudadanos
residentes, constituye la principal nacionalidad africana extranjera en España.
Estos datos permiten observar que la población
africana residente en nuestro país no es homogénea y que resulta necesario
diferenciar entre el norte y el sur del continente.
Una
comparación entre los continentes
Si agrupamos a los extranjeros residentes por
grandes regiones geográficas, encontramos una presencia muy importante de
ciudadanos procedentes de América, África y Asia.
Según los datos del INE a 1 de enero de 2025, las
cifras correspondientes a las principales agrupaciones eran:
- América: 2.522.072 residentes.
- África: 1.367.584 residentes.
- Asia: 563.293 residentes.
Estas cantidades permiten comprobar que la
población extranjera procedente de América supera ampliamente a la procedente
de África, mientras que la población asiática también representa una parte
significativa.
Pero debemos recordar que estas cifras
corresponden a nacionalidades extranjeras, no a personas nacidas en cada
continente, y tampoco indican si su entrada fue legal o ilegal.
La distribución geográfica de los residentes
plantea una pregunta interesante: ¿qué proporción de la inmigración procedente
de América y Asia llegó por vía aérea y qué proporción de la procedente de
África lo hizo por vía marítima?
Es una comparación que merece disponer de
estadísticas específicas.
Una petición
de transparencia al Ministerio del Interior
Considero que el Ministerio del Interior debería
facilitar una estadística detallada que permita responder a cinco preguntas:
1. ¿Cuántos ciudadanos extracomunitarios han sido detectados cada año por permanecer
en España después de vencer su visado o autorización de estancia?
2. ¿Cuántos de ellos habían entrado inicialmente por un aeropuerto español?
3. ¿Cuántos habían llegado por las fronteras terrestres?
4. ¿Cuántos procedían de llegadas marítimas?
5. ¿Se dispone de un desglose por nacionalidades y por años que permita
comparar las distintas vías de entrada?
También sería conveniente conocer cuántas
personas detectadas en situación ilegal habían entrado sin necesidad de visado
y cuántas lo habían hecho con un visado de corta duración.
No estoy solicitando información sobre la
identidad de ningún inmigrante, sino estadísticas generales que permitan
conocer mejor la realidad migratoria de España.
Conclusión: no
podemos medir un fenómeno mirando solamente las pateras, zodiacs y cayucos
El pueblo español tiene derecho a conocer con
precisión cuántos inmigrantes entran ilegalmente en nuestro territorio y cuántos
permanecen en él sin autorización.
Las llegadas por mar son visibles, se
contabilizan y aparecen periódicamente en los balances oficiales. Sin embargo,
la inmigración ilegal también puede producirse después de una entrada aérea
inicialmente legal.
La cuestión no es enfrentar a quienes llegan por
mar con quienes llegan por avión. La cuestión es que las estadísticas deben
medir todas las vías de entrada y permanencia con el mismo rigor.
Si el Estado contabiliza a quienes llegan en una
patera, zodiac o cayuco, también debería poder explicar cuántos inmigrantes
entran por los aeropuertos y terminan permaneciendo ilegalmente en España.
Porque una política migratoria seria necesita
información completa, no solamente imágenes de desembarcos.
Fuentes
documentales
- Instituto Nacional de Estadística (INE): Censo Anual de Población
2025.
- Ministerio del Interior: Balances de inmigración irregular de 2024 y
2025.
- Departamento de Seguridad Nacional: Flujos migratorios irregulares.
- Eurostat: Enforcement of immigration legislation statistics, 2024.
- Comisión Europea: EMN Country Factsheet Spain 2024.
- AENA: Estadísticas de tráfico aeroportuario de 2024.
- Funcas: La población extranjera en situación irregular en España,
enero de 2026.
Fuentes oficiales para consultar:
- INE: https://www.ine.es/
- Seguridad Nacional: https://www.dsn.gob.es/
- Eurostat: https://ec.europa.eu/eurostat/
- Comisión Europea: https://home-affairs.ec.europa.eu/
- AENA: https://www.aena.es/
- Funcas: https://www.funcas.es/
Nota.
Un
ejemplo a nivel nacional sobre las entradas de inmigrantes en situación ilegal.
Si
observamos las cifras del INE correspondientes al 1 de enero de 2025,
comprobamos que la población extranjera residente en España, procedente de
estos tres grandes grupos continentales, se distribuía de la siguiente manera:
·
América: 2.522.072
residentes.
·
África: 1.367.584
residentes.
·
Asia: 563.293 residentes.
En estas
tres cifras, dejando al margen a quienes realmente han entrado en España con un
visado legal y han respetado las condiciones de su estancia, encontramos una
cuestión que merece ser investigada: una gran parte de los inmigrantes
residentes en España procede de países de América Latina y Asia. Como suele
ocurrir, muchos de ellos podrían haber entrado por los aeropuertos con un
visado o una autorización de estancia legal como turistas y, posteriormente,
haber permanecido en el país una vez superado el plazo permitido, pasando así a
encontrarse en situación ilegal.
Por tanto,
no debemos centrar el análisis de la inmigración ilegal únicamente en las
personas que llegan por mar en pateras, zodiacs y cayucos. También es necesario
conocer cuántas entran por los aeropuertos y terminan permaneciendo en España
sin autorización.
Teniendo en cuenta que la mayor parte de la
población inmigrante residente en España procede de países de América Latina,
resulta razonable pensar que la vía aérea podría ser una de las principales
puertas de entrada de la inmigración ilegal. Muchas personas llegan
inicialmente como turistas, pero posteriormente permanecen en el país una vez
superado el tiempo autorizado de estancia, pasando así a encontrarse en
situación ilegal. Por este motivo, cabe plantear que la mayor parte de la inmigración
ilegal que residía en España antes de la última regularización inmigratoria procedía
de países latinoamericanos. Con la regularización extraordinaria
que el Gobierno español aprobó el 14 de abril 2026 con el plazo hasta el 30 de
junio de este mismo año y que afectaba a 1.174.97 inmigrantes que se
encontraban en situación ilegal, se aprobaron 609.737 solicitudes. Por lo tanto,
en España quedan todavía en situación ilegal casi la mitad de los que
presentaron la su solicitud inmigratoria, y también todas las decenas de miles de
inmigrantes ilegales que han entrado después de haber finalizado la fecha de la
regularización, -vía de aeropuertos, pateras, zodiacs y cayucos-.
Dato importante que explica que la mayor
parte de la inmigración ilegal habida en España antes de la regularización era
de estos países.
¿De dónde procedían los solicitantes?
|
Procedencia |
Porcentaje |
|
Colombia |
25,9 % |
|
Marruecos |
13,3 % |
|
Venezuela |
11,8 % |
|
Perú |
8,8 % |
|
Honduras |
4,9 % |
Una conclusión importante: aproximadamente dos de cada tres solicitudes correspondían a personas procedentes de América Central y Sudamérica. Esto aporta un dato oficial muy relevante para el análisis sobre el peso de la inmigración latinoamericana en España.
Dato
especial y final.
Los
inmigrantes que llegan a España por avión de países latinos americanos y asiáticos,
rara vez son socorridos socialmente por los entes sociales españoles. Esta
gente viene a través de familiares o bien por su cuenta, pero con algo de
dinero para procurarse una estabilidad económica a través de un trabajo, sea
por sí mismo o familiar. Pero la gran mayoría de los inmigrantes que llegan a
España desde África en pateras, zodiacs y cayucos malamente traen lo puesto, y
los entes sociales españoles deben procurarles a los adultos por un tiempo de
una o dos semanas, asistencia médica, albergue, alimentos, ropa y calzado. Y
para mujeres que vienen preñadas, lo mismo, pero por años de asistencia. Y a los
menores los llamados MENAs, también lo mismo por varios años a razón de un
gasto de unos 2.500-3.000 euros por mes por individuo. Esa es la diferencia económica
que hay entre una inmigración hispana latina, la asiática y la africana.

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