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martes, 3 de noviembre de 2026

España cuenta las pateras, zodiacs y cayucos, pero ¿cuántos inmigrantes entran por los aeropuertos y permanecen ilegalmente en el país?

 


España cuenta las pateras, zodiacs y cayucos, pero ¿cuántos inmigrantes entran por los aeropuertos y permanecen ilegalmente en el país?

Por Bruno Perera

Cuando hablamos de inmigración ilegal en España, casi siempre aparecen las mismas imágenes: pateras, zodiacs y cayucos abarrotados de inmigrantes ilegales magrebíes y/o subsaharianos que llegan a las costas canarias, andaluzas o baleares con solo lo puesto sobre ellos. Las cámaras de televisión muestran los desembarcos, las autoridades contabilizan las llegadas, la Policía y Cruz Roja participan y los medios de comunicación publican las cifras de los que llegan sanos, enfermos, los que mueren en alta mar, las mujeres preñadas, los nacimientos a bordo y los problemas graves que a veces ocurren a bordo de las embarcaciones, como han sido asesinatos de hombres y violaciones a mujeres.

Sin embargo, hay otra cuestión que merece una investigación mucho más profunda: ¿cuántos inmigrantes procedentes de países extracomunitarios llegan a España por los aeropuertos, inicialmente como turistas o visitantes, y después permanecen en el país sin disponer de autorización para hacerlo?

No se trata de afirmar que todos los extranjeros que llegan en avión incumplen la legislación. La inmensa mayoría de los viajeros entra legalmente y regresa a su país o continúa su viaje. Se trata de averiguar si estamos prestando suficiente atención a una vía de entrada y permanencia ilegal que resulta mucho menos visible que las llegadas en pateras, zodiacs y cayucos.

6,9 millones de extranjeros residentes en España

Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), a 1 de enero de 2025 España tenía 49.128.297 habitantes, de los cuales 6.911.971 poseían nacionalidad extranjera. Esto representaba el 14,1 % de la población.

Pero existe otro dato todavía más significativo: 9.464.210 residentes habían nacido fuera de España, lo que representaba el 19,3 % de la población.

La diferencia entre ambas cifras se explica, entre otras razones, porque muchas personas nacidas en otros países han adquirido posteriormente la nacionalidad española.

Entre las principales nacionalidades extranjeras encontramos ciudadanos de Marruecos, Colombia, Rumanía, Venezuela, Italia, Reino Unido, China, Ucrania, Perú, Honduras, Argentina, Ecuador, Paraguay, Pakistán y Brasil.

Son millones de personas que forman parte de la población residente en España. Ahora bien, estas cifras no permiten determinar por qué vía llegaron ni si su entrada fue legal o ilegal.

Las cifras oficiales de las llegadas por mar

El Ministerio del Interior contabilizó en 2024 un total de 64.019 entradas ilegales en España, de las cuales 61.372 se produjeron por vía marítima y 2.647 por vía terrestre, principalmente a través de Ceuta y Melilla.

En 2025 las cifras descendieron considerablemente.

Según el balance oficial publicado por el Departamento de Seguridad Nacional, llegaron ilegalmente a España 36.775 personas: 32.925 por vía marítima y 3.850 por vía terrestre.

En Canarias, las llegadas marítimas pasaron de 46.843 en 2024 a 17.788 en 2025.

Nota especial: El 30 y 31 de julio de 2026 se produjo una entrada masiva en Ceuta que fue organizada por Marruecos. El Gobierno español llegó a estimar unas 80.000 entradas, aunque alrededor de 70.000 personas habrían regresado posteriormente a Marruecos. Aún quedan en Ceuta unos 3.000 Menas y unos 7.000 adultos. Y en Canarias no ha dejado de llegar pateras, zodiacs y cayucos en los últimos dos meses, a veces hasta 4 pateras en un solo día con cientos de inmigrantes ilegales.

Estas cifras demuestran que las llegadas por mar están perfectamente identificadas como una categoría estadística de la inmigración ilegal.

Pero ¿qué sucede con quienes entran por los aeropuertos?

Los aeropuertos españoles: millones de pasajeros y una pregunta pendiente

Según AENA, durante 2024 los aeropuertos españoles registraron 309.332.069 pasajeros.

Naturalmente, esta cifra incluye españoles, ciudadanos comunitarios, turistas, viajeros de negocios y pasajeros de otros países. No significa que todos sean inmigrantes ni que todos procedan de fuera de la Unión Europea.

Sin embargo, permite comprender la enorme dimensión del tráfico aéreo internacional que recibe España.

Además, durante 2024 España expidió 1.327.298 visados Schengen uniformes de corta duración.

Estos visados permiten permanecer en el espacio Schengen un máximo de 90 días dentro de cualquier periodo de 180 días, siempre que se cumplan las condiciones legales.

Pero hay otra circunstancia que debemos considerar: ciudadanos de numerosos países latinoamericanos, entre ellos Colombia, Venezuela, Argentina, Brasil y Chile, pueden viajar a España sin necesidad de obtener previamente un visado para estancias cortas.

Por tanto, estudiar solamente los visados expedidos no permite conocer el número total de ciudadanos extracomunitarios que entran por vía aérea.

Un dato de Eurostat que merece atención

La oficina estadística de la Unión Europea, Eurostat, contabilizó en España durante 2024 un total de 84.690 nacionales de terceros países detectados en situación de estancia ilegal.

Esta cifra debe interpretarse correctamente: son personas detectadas por las autoridades por encontrarse ilegalmente en el territorio. No significa que todas hubieran llegado ese mismo año, ni que todas hubieran entrado por avión.

Podían haber llegado por mar, por tierra o mediante una entrada inicialmente legal que posteriormente dio lugar a una situación ilegal.

No obstante, existe una comparación que merece ser investigada:

  • Personas detectadas en situación ilegal en 2024: 84.690.
  • Llegadas ilegales por mar durante 2024: 61.372.
  • Diferencia numérica: 23.318 personas.

No podemos afirmar que esas 23.318 personas entraran por los aeropuertos. Las dos estadísticas miden fenómenos diferentes. Pero sí podemos preguntar por qué no se publica de forma suficientemente detallada el origen y la vía de entrada de las personas detectadas en situación ilegal.

Las fronteras aéreas también rechazan entradas

Eurostat ofrece otro dato interesante.

En 2024 España denegó la entrada a 6.415 ciudadanos de terceros países. De ellos, 5.650 fueron rechazados en las fronteras aéreas, 420 en las terrestres y 345 en las marítimas.

Esto significa que el 88,1 % de las denegaciones de entrada contabilizadas se produjo en las fronteras aéreas.

No quiere decir que esas personas consiguieran entrar ilegalmente. Precisamente fueron rechazadas. Pero demuestra que los controles aeroportuarios constituyen una parte muy importante de la vigilancia de las fronteras españolas.

¿Cuántas personas entran legalmente y después se quedan ilegalmente?

Esta es la pregunta principal de esta investigación.

Imaginemos a un ciudadano de un país extracomunitario que llega a Madrid con un visado turístico o con autorización para viajar sin visado. Entra legalmente, se aloja en España y, cuando vence el periodo autorizado, decide permanecer en el país.

A partir de ese momento puede encontrarse en situación administrativa ilegal, salvo que haya obtenido otra autorización o se encuentre amparado por algún procedimiento legal.

Su entrada inicial no fue ilegal. Lo que pasa a ser ilegal es su permanencia posterior.

Por eso, las estadísticas de llegadas en pateras, zodiacs y cayucos no pueden utilizarse como si representaran toda la inmigración ilegal existente en España.

Para conocer la dimensión real del fenómeno necesitamos distinguir entre las entradas ilegales desde el primer momento y las estancias que se convierten en ilegales después de una entrada legal.

La población africana y subsahariana que reside en España

Para completar esta investigación también debemos examinar la procedencia de los ciudadanos africanos que residen actualmente en España.

Según las cifras del INE a 1 de enero de 2025, España tenía 1.367.584 residentes de nacionalidad africana. Sin embargo, esta cantidad incluye tanto a ciudadanos del norte de África como del África subsahariana.

Es importante establecer esa diferencia porque no todos los inmigrantes africanos proceden de los países desde los que parten habitualmente las embarcaciones que llegan a Canarias.

Entre las nacionalidades subsaharianas con cifras individualizadas encontramos las siguientes:

País de procedencia

Residentes en España

Senegal

101.432

Mali

38.517

Nigeria

32.223

Gambia

26.953

Ghana

21.133

Guinea Ecuatorial

14.281

Guinea

11.594

Mauritania

10.500

Total, de estos ocho países

256.633

Estas ocho nacionalidades representan una parte de la población subsahariana residente en España, pero no su totalidad. Existen también residentes de Camerún, Costa de Marfil, Burkina Faso, Guinea-Bisáu, Cabo Verde, Angola, República Democrática del Congo, Etiopía, Kenia, Sudáfrica y otros países de la región.

La categoría estadística «otro país africano» agrupa 52.359 personas, pero no permite separar con precisión las nacionalidades subsaharianas de las norteafricanas.

Por otra parte, Marruecos, con 968.999 ciudadanos residentes, constituye la principal nacionalidad africana extranjera en España.

Estos datos permiten observar que la población africana residente en nuestro país no es homogénea y que resulta necesario diferenciar entre el norte y el sur del continente.

Una comparación entre los continentes

Si agrupamos a los extranjeros residentes por grandes regiones geográficas, encontramos una presencia muy importante de ciudadanos procedentes de América, África y Asia.

Según los datos del INE a 1 de enero de 2025, las cifras correspondientes a las principales agrupaciones eran:

  • América: 2.522.072 residentes.
  • África: 1.367.584 residentes.
  • Asia: 563.293 residentes.

Estas cantidades permiten comprobar que la población extranjera procedente de América supera ampliamente a la procedente de África, mientras que la población asiática también representa una parte significativa.

Pero debemos recordar que estas cifras corresponden a nacionalidades extranjeras, no a personas nacidas en cada continente, y tampoco indican si su entrada fue legal o ilegal.

La distribución geográfica de los residentes plantea una pregunta interesante: ¿qué proporción de la inmigración procedente de América y Asia llegó por vía aérea y qué proporción de la procedente de África lo hizo por vía marítima?

Es una comparación que merece disponer de estadísticas específicas.

Una petición de transparencia al Ministerio del Interior

Considero que el Ministerio del Interior debería facilitar una estadística detallada que permita responder a cinco preguntas:

1.    ¿Cuántos ciudadanos extracomunitarios han sido detectados cada año por permanecer en España después de vencer su visado o autorización de estancia?

2.    ¿Cuántos de ellos habían entrado inicialmente por un aeropuerto español?

3.    ¿Cuántos habían llegado por las fronteras terrestres?

4.    ¿Cuántos procedían de llegadas marítimas?

5.    ¿Se dispone de un desglose por nacionalidades y por años que permita comparar las distintas vías de entrada?

También sería conveniente conocer cuántas personas detectadas en situación ilegal habían entrado sin necesidad de visado y cuántas lo habían hecho con un visado de corta duración.

No estoy solicitando información sobre la identidad de ningún inmigrante, sino estadísticas generales que permitan conocer mejor la realidad migratoria de España.

Conclusión: no podemos medir un fenómeno mirando solamente las pateras, zodiacs y cayucos

El pueblo español tiene derecho a conocer con precisión cuántos inmigrantes entran ilegalmente en nuestro territorio y cuántos permanecen en él sin autorización.

Las llegadas por mar son visibles, se contabilizan y aparecen periódicamente en los balances oficiales. Sin embargo, la inmigración ilegal también puede producirse después de una entrada aérea inicialmente legal.

La cuestión no es enfrentar a quienes llegan por mar con quienes llegan por avión. La cuestión es que las estadísticas deben medir todas las vías de entrada y permanencia con el mismo rigor.

Si el Estado contabiliza a quienes llegan en una patera, zodiac o cayuco, también debería poder explicar cuántos inmigrantes entran por los aeropuertos y terminan permaneciendo ilegalmente en España.

Porque una política migratoria seria necesita información completa, no solamente imágenes de desembarcos.

Fuentes documentales

  • Instituto Nacional de Estadística (INE): Censo Anual de Población 2025.
  • Ministerio del Interior: Balances de inmigración irregular de 2024 y 2025.
  • Departamento de Seguridad Nacional: Flujos migratorios irregulares.
  • Eurostat: Enforcement of immigration legislation statistics, 2024.
  • Comisión Europea: EMN Country Factsheet Spain 2024.
  • AENA: Estadísticas de tráfico aeroportuario de 2024.
  • Funcas: La población extranjera en situación irregular en España, enero de 2026.

Fuentes oficiales para consultar:

Nota.

Un ejemplo a nivel nacional sobre las entradas de inmigrantes en situación ilegal.

Si observamos las cifras del INE correspondientes al 1 de enero de 2025, comprobamos que la población extranjera residente en España, procedente de estos tres grandes grupos continentales, se distribuía de la siguiente manera:

·        América: 2.522.072 residentes.

·        África: 1.367.584 residentes.

·        Asia: 563.293 residentes.

En estas tres cifras, dejando al margen a quienes realmente han entrado en España con un visado legal y han respetado las condiciones de su estancia, encontramos una cuestión que merece ser investigada: una gran parte de los inmigrantes residentes en España procede de países de América Latina y Asia. Como suele ocurrir, muchos de ellos podrían haber entrado por los aeropuertos con un visado o una autorización de estancia legal como turistas y, posteriormente, haber permanecido en el país una vez superado el plazo permitido, pasando así a encontrarse en situación ilegal.

Por tanto, no debemos centrar el análisis de la inmigración ilegal únicamente en las personas que llegan por mar en pateras, zodiacs y cayucos. También es necesario conocer cuántas entran por los aeropuertos y terminan permaneciendo en España sin autorización.

Teniendo en cuenta que la mayor parte de la población inmigrante residente en España procede de países de América Latina, resulta razonable pensar que la vía aérea podría ser una de las principales puertas de entrada de la inmigración ilegal. Muchas personas llegan inicialmente como turistas, pero posteriormente permanecen en el país una vez superado el tiempo autorizado de estancia, pasando así a encontrarse en situación ilegal. Por este motivo, cabe plantear que la mayor parte de la inmigración ilegal que residía en España antes de la última regularización inmigratoria procedía de países latinoamericanos. Con la regularización extraordinaria que el Gobierno español aprobó el 14 de abril 2026 con el plazo hasta el 30 de junio de este mismo año y que afectaba a 1.174.97 inmigrantes que se encontraban en situación ilegal, se aprobaron 609.737 solicitudes. Por lo tanto, en España quedan todavía en situación ilegal casi la mitad de los que presentaron la su solicitud inmigratoria, y también todas las decenas de miles de inmigrantes ilegales que han entrado después de haber finalizado la fecha de la regularización, -vía de aeropuertos, pateras, zodiacs y cayucos-.

Dato importante que explica que la mayor parte de la inmigración ilegal habida en España antes de la regularización era de estos países.

 ¿De dónde procedían los solicitantes?

 

Procedencia

Porcentaje

Colombia

25,9 %

Marruecos

13,3 %

Venezuela

11,8 %

Perú

8,8 %

Honduras

4,9 %

Una conclusión importante: aproximadamente dos de cada tres solicitudes correspondían a personas procedentes de América Central y Sudamérica. Esto aporta un dato oficial muy relevante para el análisis sobre el peso de la inmigración latinoamericana en España.

Dato especial y final.

Los inmigrantes que llegan a España por avión de países latinos americanos y asiáticos, rara vez son socorridos socialmente por los entes sociales españoles. Esta gente viene a través de familiares o bien por su cuenta, pero con algo de dinero para procurarse una estabilidad económica a través de un trabajo, sea por sí mismo o familiar. Pero la gran mayoría de los inmigrantes que llegan a España desde África en pateras, zodiacs y cayucos malamente traen lo puesto, y los entes sociales españoles deben procurarles a los adultos por un tiempo de una o dos semanas, asistencia médica, albergue, alimentos, ropa y calzado. Y para mujeres que vienen preñadas, lo mismo, pero por años de asistencia. Y a los menores los llamados MENAs, también lo mismo por varios años a razón de un gasto de unos 2.500-3.000 euros por mes por individuo. Esa es la diferencia económica que hay entre una inmigración hispana latina, la asiática y la africana.

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