EL COSMO-PODER ETERNO: EL PINTOR DEL UNIVERSO Y EL MISTERIO DE LA CREACIÓN
Por Bruno Perera
¿Y si el
universo no fuera más que una obra que todavía está pintando su creador?
Desde que el ser humano comenzó a preguntarse de
dónde procede el universo, han surgido innumerables explicaciones religiosas,
filosóficas y científicas. Sin embargo, hay una pregunta que continúa
despertando nuestra curiosidad: ¿qué había antes del Big Bang y qué pudo dar
origen a todo cuanto existe?
A partir de esta interrogante quiero desarrollar
una concepción filosófica a la que denomino Cosmo-Poder Eterno.
No pretendo presentar una teoría científica
demostrada, sino exponer una hipótesis filosófica sobre la naturaleza del
universo, su procedencia y aquello que podría encontrarse en el fundamento de
su existencia.
1. El
Cosmo-Poder: una existencia eterna
Según mi concepción, el Cosmo-Poder es un ente
eterno, infinito y carente de dimensiones espaciales. No tiene longitud,
anchura ni altura, tampoco un diámetro que podamos medir. No tiene principio ni
tendrá final.
El Cosmo-Poder no habría necesitado que alguien
lo creara, porque su propia naturaleza sería la eternidad.
Desde esta perspectiva, el Cosmo-Poder existía
antes del Big Bang y continúa existiendo después de este.
Pero ¿cómo pudo surgir nuestro universo?
2. El Big
Bang: una transformación del propio Cosmo-Poder
Mi planteamiento sostiene que el Cosmo-Poder
transformó una parte de su propia esencia para dar origen al Big Bang.
Es decir, no utilizó una materia externa ni
necesitó un elemento ajeno a sí mismo. El universo habría surgido de una
transformación de aquello que ya formaba parte del Cosmo-Poder.
La porción transformada continúa perteneciendo a
él y permanece sometida a sus comandos.
Esta idea plantea una diferencia fundamental
respecto a la interpretación habitual de la creación: el universo no sería una
realidad independiente de su origen, sino una parte transformada de la propia
esencia creadora.
La cosmología científica describe la evolución
del universo observable desde un estado extremadamente caliente y denso. Sin
embargo, todavía no dispone de una respuesta definitiva sobre el origen último
del Big Bang ni sobre si tiene sentido hablar de un estado anterior.
Mi propuesta filosófica intenta explorar
precisamente ese interrogante.
3. El universo
es el cuadro y el Cosmo-Poder es el pintor
Para explicar mejor mi pensamiento, utilizaré una
comparación sencilla.
Imaginemos a un pintor que dispone de un lienzo
infinito. Ese pintor crea su obra utilizando su propia esencia y comienza a
dibujar, mezclar colores y extender pinceladas.
El pintor es el Cosmo-Poder y el cuadro es el
universo.
Las estrellas, las galaxias, los planetas, los
océanos, los animales, las plantas y los seres humanos forman parte de esa
pintura.
Pero hay algo que diferencia esta obra de un
cuadro convencional: todavía no está terminada.
El Cosmo-Poder continúa pintando, mezclando
colores y limpiando pinceles. La creación sigue desarrollándose.
Desde esta perspectiva, el universo no es una
obra concluida, sino una creación permanente que permanece bajo la autoridad de
su creador.
4. El universo
está sujeto a los comandos del Cosmo-Poder
En mi concepción, el universo no tiene autonomía
absoluta.
Todo cuanto sucede en él permanece sujeto a los
comandos del Cosmo-Poder.
La materia, la energía, el movimiento de los
cuerpos celestes y la evolución del universo formarían parte de esa obra
universal.
Esto no significa que la ciencia haya demostrado
la existencia de un ente que dirija los acontecimientos cósmicos. Es un
postulado central de mi hipótesis filosófica.
La pregunta que surge es inevitable: ¿cómo ejerce
el Cosmo-Poder esa autoridad sobre su creación?
¿Mediante leyes establecidas desde el nacimiento
del universo o mediante una intervención permanente?
Por ahora, esa cuestión forma parte de los
misterios que mi planteamiento intenta explorar.
5. El misterio
del proyecto final
Llegamos quizá a la pregunta más difícil de
todas.
¿Tiene el Cosmo-Poder un proyecto final para el
universo?
¿Sabe cómo quiere que termine su obra?
¿Existe un propósito último detrás de la
formación de las galaxias, la aparición de la vida y la evolución de las
especies?
Mi respuesta es que no lo sé.
Y considero que reconocerlo es importante.
Si yo conociera las intenciones finales del
Cosmo-Poder, si supiera exactamente qué pretende conseguir con su creación y cuál
será el desenlace de su obra, estaría atribuyéndome un conocimiento que, según
mi propia concepción, pertenece exclusivamente al Cosmo-Poder.
En otras palabras, conocer completamente sus
propósitos equivaldría a conocer la propia voluntad del creador.
Y si yo pudiera conocer todo eso, estaría
ocupando intelectualmente el lugar del propio Cosmo-Poder.
6. La vida
como parte de una creación inacabada
Los seres humanos contemplamos el universo y
tratamos de comprenderlo mediante la ciencia, la filosofía y la observación.
Hemos descubierto galaxias, estudiado las
estrellas, identificado planetas y comenzado a comprender los mecanismos que
permiten la existencia de la vida.
Sin embargo, seguimos sin conocer la respuesta
definitiva a la pregunta fundamental: ¿por qué existe algo en lugar de no
existir absolutamente nada?
Quizá nuestra capacidad de investigar y hacernos
preguntas forme parte de esa misma obra universal.
No sabemos cuál es el propósito final del
universo, pero podemos continuar investigando, aprendiendo y tratando de
comprender nuestra existencia.
Conclusión: el
pintor que nunca termina su obra
El Cosmo-Poder Eterno, según mi concepción
filosófica, es el origen, la esencia y la autoridad suprema del universo.
Transformó una parte de sí mismo para dar lugar
al Big Bang, y la parte transformada continúa sometida a su naturaleza y a sus
comandos.
El universo es su cuadro, una obra que todavía no
ha terminado de pintar.
Nosotros somos pequeñas partes de esa creación,
criaturas capaces de observar el lienzo, estudiar sus colores e intentar
comprender las intenciones del pintor.
Pero existe un misterio que permanece fuera de
nuestro conocimiento: el desenlace de la obra.
El Cosmo-Poder es el pintor. El universo es su
pintura. Y mientras la pintura continúe desarrollándose, nadie podrá asegurar
que el pintor haya terminado de trabajar.
Quizá ese sea uno de los grandes misterios de la
existencia.

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