Dos correos electrónicos remitidos por la Dirección General de Salud de la Comunidad de Madrid el sábado 7 de marzo a las 20:46 y a las 20:47 de la noche comunicaron personalmente al delegado del Gobierno, José Manuel Franco, la adopción de medidas restrictivas para intentar lograr la “contención de la transmisión del COVID-19”. Los mails trasladaron la petición a Franco de que extremara el control de medidas dirigidas a evitar los contagios en los centros de mayores y en las concentraciones de sanitarios porque se adoptaban precisamente por “la existencia de un riesgo inminente y extraordinario para la salud”. El delegado del Gobierno en Madrid se ha defendido de su imputación en el proceso por haber permitido las manifestaciones feministas del 8-M en plena ola de contagios asegurando que no tuvo ninguna advertencia de la Comunidad. Leer más

No hay comentarios:
Publicar un comentario