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martes, 26 de mayo de 2026

¿Cuándo se ha vivido mejor en España, con el franquismo o durante la democracia?

 


¿Cuándo se ha vivido mejor en España, con el franquismo o durante la democracia?

Por Bruno Perera

La pregunta sigue viva en millones de conversaciones familiares, bares, tertulias y redes sociales: ¿se vivía mejor en España durante el franquismo o se vive mejor hoy en democracia? La respuesta no es sencilla, porque depende de qué aspecto de la vida quiera analizarse y también de la experiencia personal de cada generación.

Para muchos españoles mayores, especialmente quienes crecieron entre los años cincuenta y setenta, existe el recuerdo de una sociedad donde, pese a las limitaciones políticas, la vida parecía más estable. Se podía trabajar con relativa facilidad, formar una familia numerosa y comprar una vivienda con menos obstáculos que hoy. No eran raras las familias con cuatro, seis u ocho hijos. Un solo sueldo, normalmente el del padre, podía mantener el hogar. La vivienda era mucho más asequible en proporción al salario y existía una sensación de mayor seguridad social y de barrio.

Sin embargo, esa realidad convivía con otra mucho más dura que a veces se olvida o se minimiza. España era entonces un país con menos libertades políticas y civiles. Existía censura, los partidos políticos estaban prohibidos, los sindicatos independientes no podían actuar libremente y las críticas abiertas al régimen podían tener consecuencias graves. Franquismo

Durante las primeras décadas del franquismo, España también sufrió pobreza, aislamiento internacional y atraso económico. Muchas familias sobrevivían con muy pocos recursos y la emigración hacia Europa o hacia grandes ciudades españolas fue masiva. No obstante, a partir de los años sesenta llegó una etapa de fuerte crecimiento económico conocida como el “milagro económico español”, impulsada por el turismo, la industrialización y la apertura parcial al exterior. Milagro económico español

Hoy, en democracia, España disfruta de libertades políticas, elecciones libres, libertad de prensa, derechos sociales amplios y una calidad de vida tecnológica y sanitaria muy superior a la de aquella época. La mayoría de los españoles posee comodidades que hace cincuenta años eran inimaginables: internet, coches accesibles, universidades masificadas, viajes internacionales baratos, acceso inmediato a información y una sanidad pública moderna.

Pero al mismo tiempo ha aparecido otro problema profundo: la inseguridad económica de las clases medias y jóvenes. Muchos trabajadores sienten que hoy se trabaja más para vivir peor. Comprar una vivienda se ha convertido en un reto gigantesco para miles de parejas. Los alquileres absorben gran parte de los salarios y la precariedad laboral provoca que muchos jóvenes sigan viviendo con sus padres hasta edades avanzadas. Tener hijos ya no depende solo de querer, sino de poder permitírselo económicamente.

Ahí es donde surge la nostalgia de algunos sectores hacia el pasado. No necesariamente por la falta de libertades del franquismo, sino por la percepción de que entonces existía más estabilidad social y menos presión económica cotidiana. La frase “antes con un sueldo se levantaba una familia y hoy apenas se puede mantener uno mismo” resume bastante bien ese sentimiento.

También existe otro elemento importante: la corrupción política. Muchos ciudadanos consideran que en la España actual la corrupción ha alcanzado niveles gigantescos y profesionalizados, afectando a distintos partidos y administraciones. Casos como el Caso Gürtel, el Caso de los ERE y otros muchos han deteriorado la confianza pública en las instituciones.

Durante el franquismo también hubo corrupción, enchufismo y privilegios para sectores cercanos al poder, pero existía menos transparencia y menos investigaciones públicas. La diferencia es que hoy los casos salen más a la luz debido a la existencia de jueces independientes, medios de comunicación y oposición política.

Por tanto, comparar ambas épocas exige honestidad histórica. Ni el franquismo fue un paraíso perfecto, ni la democracia actual ha resuelto todos los problemas de los ciudadanos. Una etapa ofrecía más estabilidad familiar y vivienda accesible, pero menos libertades. La otra ofrece más derechos y libertades, pero también una presión económica y social que afecta cada vez más a la población.

Quizá la verdadera pregunta no sea si se vivía mejor antes o ahora, sino por qué una parte creciente de la sociedad siente que el progreso económico prometido por la democracia no ha llegado plenamente a las clases trabajadoras y medias. Ahí es donde se encuentra el verdadero debate de fondo.

Datos y contexto histórico

1.      Durante el franquismo la natalidad española era una de las más altas de Europa occidental.

  1. En la actualidad, España posee una de las tasas de natalidad más bajas del continente. España
  2. El precio medio de la vivienda en relación con el salario era considerablemente más accesible en los años 60 y 70 que hoy.
  3. La edad media de emancipación juvenil actual supera ampliamente la de generaciones anteriores.
  4. La democracia española ha permitido elecciones libres desde 1977 y el desarrollo del actual sistema constitucional surgido tras la Transición española.

 

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