Acostumbrado a reveses judiciales, las últimas decisiones de los tribunales han dado aire al PP, que se siente rearmado frente al Gobierno de Pedro Sánchez, después de semanas en las que el Ejecutivo llegó a acorralarlo por su negativa a renovar el Consejo General del Poder Judicial por el veto impuesto por los populares a Podemos. La decisión de la Audiencia Nacional que eleva al Supremo la investigación sobre el vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, por el caso Dina supone, para el PP, la confirmación de que hizo bien con ese veto a Podemos para el CGPJ y sobre todo el convencimiento de que ahora se entenderá su posición. Por eso, ayer, en la Asamblea de la Empresa Familiar, en Toledo, el presidente del PP, Pablo Casado, dio un paso más respecto a las peticiones de cese que ya reclamó el miércoles, a través de Twitter, cuando se conoció la decisión del juez Manuel García-Castellón sobre el líder morado.

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