
En el distrito electoral galés de Brecon y Radnorshire hay 69.000 habitantes y casi un millón de ovejas. En el referéndum del 2016, los votantes se pronunciaron a favor de la salida de Europa por un 51,86% a un 48,14%, sólo muy ligeramente por debajo de la media nacional. Mañana tienen la oportunidad de cambiar de idea, desbancar a su representante conservador partidario del Brexit, y reemplazarlo por una liberal demócrata enamorada del continente. ¿Lo harán? That is the question... El ascenso de Boris Johnson ha dado un empujón electoral de seis o siete puntos a los tories en los sondeos, ligeramente inferior al que es habitual cuando se produce un cambio de líder, pero muy bienvenido en las actuales circunstancias, después de los batacazos electorales que se llevaron en las municipales y europeas, cuando el Partido del Brexit de Nigel Farage le robó un amplio porcentaje de sus votantes. Si conservan este escaño galés, un territorio eminentemente rural de caminos vecinales y campos ondulados donde ir de un sitio a otro puede llevar hasta tres horas, el nuevo primer ministro se pondrá como un pavo real y tendrá la tentación de convocar elecciones anticipadas para disponer de su propio mandato. Si lo pierde, verá las orejas al lobo. Es su primer reto, examen y desafío.
No hay comentarios:
Publicar un comentario