
Un empleado de la sección de banca de patrimonio de BBVA -el área de banca privada especializada de la entidad para los patrimonios más elevados- perdió entre 50 millones y 60 millones de euros de un reducido número de clientes en 2017, después de haberse saltado las medidas de seguridad de la entidad. La empresa, por aquel entonces presidida por Francisco González, identificó al empleado en 2018 y, tras pedirle explicaciones, éste acabó dimitiendo, según fuentes de mercado conocedoras del caso.
Posteriormente, el banco ha demandado al exempleado, que había manipulado los datos del perfil de riesgo de los clientes, realizado inversiones especulativas, aportando a los mismos informaciones falsas sobre el estado de sus posiciones e incluso llegando a pedir líneas de crédito para intentar recuperar lo perdido, siempre según estas fuentes. Leer más
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