¿Llegará el
día en que convivamos con robots humanoides como si fueran personas?
Por Bruno Perera.
Durante décadas, la idea de convivir con robots
humanoides ha pertenecido más al terreno de la ciencia ficción que al de la
realidad. Sin embargo, en los últimos años los avances en inteligencia
artificial, robótica y materiales sintéticos están acercando esa posibilidad de
una forma que hasta hace poco parecía impensable.
Hoy existen robots capaces de caminar, mantener
conversaciones básicas, reconocer rostros e incluso expresar gestos que imitan
emociones humanas. Aunque todavía estamos lejos de que estas máquinas puedan
sustituir completamente la interacción humana, la dirección tecnológica parece
clara: cada año los robots se vuelven más sofisticados.
Un ejemplo del interés que despiertan estos
avances puede verse en el vídeo habido al final de este artículo, donde se
muestran robots humanoides con apariencia femenina que sorprenden por su
realismo.
El avance de
los robots humanoides. Empresas tecnológicas de países
como Estados Unidos, Japón, Corea del Sur y China están invirtiendo enormes
cantidades de dinero en el desarrollo de robots humanoides. Estas máquinas
combinan varios campos tecnológicos:
A: Inteligencia artificial, que permite conversar y aprender.
B: Sensores y cámaras, que ayudan a interpretar el entorno.
C: Motores eléctricos de precisión, que imitan movimientos humanos.
D: Materiales sintéticos, diseñados para reproducir la apariencia de la piel.
Algunos robots ya pueden servir de asistentes en
hoteles, guías en museos o ayudantes en tareas domésticas sencillas.
Robots de
compañía: una nueva realidad emergente. Más allá de la
industria o los servicios, existe un campo que está generando especial debate:
el desarrollo de robots de compañía.
En una sociedad cada vez más envejecida y con
mayores niveles de soledad, algunos investigadores creen que los robots
sociales podrían desempeñar funciones importantes:
A: acompañar a
personas mayores
B: ayudar a
personas con discapacidad
C: ofrecer
asistencia en el hogar
D: facilitar
interacciones educativas
Sin embargo, también surgen preguntas éticas:
¿Hasta qué punto es saludable sustituir relaciones humanas por relaciones con
máquinas?
¿Podría una persona llegar a desarrollar vínculos emocionales profundos con un
robot?
¿Podrían
llegar a parecer completamente humanos?
Aunque los robots actuales han avanzado mucho,
aún existen limitaciones claras. La mayoría de los robots humanoides todavía
muestran movimientos algo rígidos y una capacidad limitada de comprensión del
lenguaje.
Además, hay una diferencia fundamental: los
robots son máquinas, no organismos vivos. No poseen biología, emociones
reales ni capacidad de reproducción.
Por tanto, ideas como que un robot pueda tener
descendencia pertenecen todavía al ámbito de la especulación o de la ciencia
ficción.
Mirando hacia
el futuro. A pesar de estas limitaciones, muchos expertos
creen que en las próximas décadas veremos robots humanoides mucho más
avanzados. Algunos podrían convertirse en compañeros cotidianos, ayudando en
tareas domésticas, asistencia sanitaria o educación.
Tal vez dentro de 30 o 40 años resulte normal ver
a personas paseando con su robot asistente por la calle, del mismo modo que hoy
llevamos un teléfono móvil o un ordenador portátil.
Lo que parece claro es que la relación entre
humanos y máquinas está cambiando rápidamente. Y aunque todavía estemos lejos
de convivir con robots indistinguibles de las personas, la tecnología sigue
avanzando a un ritmo que hace que muchas ideas que ayer parecían imposibles
comiencen a parecer, poco a poco, plausibles.
Nota: Si aparecen robots que sustituyan a las
mujeres las feministas lo van a tener bien difícil, porque serán reemplazadas
por robots hembras.
Ver vídeo de robótica avanzada: https://www.youtube.com/watch?v=sReqCf3SlX4&t=20s

No hay comentarios:
Publicar un comentario