
A principios de noviembre del año pasado, Ahinara, de seis años, comenzó a vomitar. Sus padres pensaron que sería un virus estomacal y la llevaron a urgencias del hospital de Guayaquil, en Ecuador, donde vivían. Tras un primer reconocimiento, la pediatra decidió hacerle una resonancia magnética cerebral y ahí, inesperado, llegó el diagnóstico, como un mazazo: tumor cerebral, agresivo; había que operarla con urgencia para extirpárselo. Aunque la cirugía salió bien y no le dejó secuelas de movilidad, el sarcoma cerebral de Ahinara, un tipo de cáncer muy poco frecuente en Europa, pero común en América Latina, requería más tratamiento. Así es que, después de mucho indagar, y justo al inicio de la pandemia de Covid, los padres de Ahinara decidieron cruzar el Atlántico para venir a tratar a la niña a España. Leer más
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