
Las guerras comerciales en curso, que amenazan con arrastrar al mundo hacia una peligrosa recesión, se han colocado en el centro de las discusiones de la cumbre del G-7 que se celebra en Biarritz. El anfitrión del encuentro de las siete potencias económicas democráticas, Emmanuel Macron, trató ayer de apaciguar los ánimos, en especial los de su homólogo estadounidense, Donald Trump, e instó al resto de líderes a buscar soluciones en un espíritu de cooperación. También el primer ministro británico, Boris Johnson, se dijo dispuesto a interceder ante Trump para que rebaje su presión sobre China . Leer más
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