Nuestro lar y mar canario se han convertido en “Pateralandia”
Por Bruno Perera
De lo que se conoce, se puede confirmar que, unos años antes
y después de que llegara a Fuerteventura la primera patera con dos inmigrantes
ilegales saharauis en fecha 28 de agosto 1994, las Islas Canarias comenzaron a
convertirse progresivamente en plataforma de estancia y de punto de escalón
para inmigrantes ilegales africanos que deseaban pasar a países europeos. Amén
de otras tantas decenas de miles de inmigrantes ilegales de diversos países que
también con las mismas intenciones han arribado vía aérea usando el transporte
de aviones como pateras.
Siguiendo el mismo hilo. De varias fuentes habidas en
Internet, se sabe que, a Canarias en los últimos casi 30 años han entrado desde
África de forma ilegal, unos 250.000 individuos, entre ellos, adultos hombres,
mujeres, niños y MENAS. Y todos han recibido ayudas sociales: Alojamiento,
alimentos, vestimenta, calzado, sanidad y paguitas. Y postre unos días de la
llegada de cada cual, derecho a circular libremente con la garantía de obtener
permiso de trabajo. (Y con todo este tránsito de personas ilegales han saturado
y menguado los servicios sociales que correspondían y corresponden a nacionales
y gente extranjera que legalmente reside en las islas).
Solo en los años 2020, 2021 y 2022, han arribado a las islas
unos 50.000 inmigrantes ilegales desde África, más otras decenas de miles de
ilegales que han venido por vía aérea de naciones de Centro, Norte, Sur de América,
Caribe y de países europeos ex
comunistas, de los cuales no tenemos números exactos de cuántos han entrado.
Entran tantos inmigrantes ilegales casi a diario en las islas
que ya es imposible darles la ayuda que se merecen como personas necesitadas.
¿Y qué dicen a todo este estrago las supuestas autoridades políticas? Respondo:
–Nada- más bien se rascan los “eggs and
the ass” con el cuento de pobrecitos; y que el SIVE está para salvar vidas,
y que por ello los rescatan a pocos kilómetros, casi saliendo del puerto o playa
desde donde inician su tragedia hacia altamar.
Estos políticos cobardes y charlatanes no quieren aceptar que
las mafias usan a los samaritanos Guardia Civil del SIVE como esclavos de su
negocio porque sabiendo que el SIVE rescata a cuantos ellos envían, el negocio
continua lucrativo, porque tienen la garantía de que tantos manden en pateras,
cayucos y zodiacs serán rescatados, lejos o cerca de Canarias. En esto también
algunas oenegés españolas, sobre todo Cruz Roja y Caminando Fronteras y los que
venden mantas y otros utensilios relacionados con la inmigración ilegal se
nutren de la misma desgracia.
La solución para atajar la invasión de inmigrantes ilegales,
radica en hacer albergues cerrados para los que lleguen y sean apresados; y
después de prestarles auxilio 72 horas puedan ser deportados. Asimismo anular
la tutela de los MENAS habidos y depórtalos para que sus familias en África o
dónde sea, se hagan cargo de ellos y ellas, y así no nos causen tanta
delincuencia dentro y fuera de los albergues donde se hallan cobijados.
Mientras sepan las mafias que los inmigrantes ilegales serán
rescatados, no deportados y tutelados, las mismas seguirán enviando a más, y
esta abominación jamás parará porque con la acogida se hace un llamamiento que
las mafias utilizan como reclamo diciéndoles a los inmigrantes ilegales que en
Canarias y en toda España les damos toda
clase de ayudas y que no los deportamos, etc.
La deportación de inmigrantes ilegales es la solución, y VOX
la apoya.
Inmigrantes Sí, pero únicamente cuando los necesitemos y de
forma legal.
Nota. Si por lo que he escrito en otros artículos y en este ahora,
alguien osa llamarme racista o xenófobo, le responde que, entonces estoy
orgulloso de serlo porque lo que trato de conseguir es que haya un orden en
España que dé lugar a un control inmigratorio que no nos convierta en un país
de odio y rencor contra los inmigrantes habidos y contra los que de forma legal
intentan llegar a suelo patrio.
PD. Con los inmigrantes que ya tenemos en España es bastante.
Por el bien de todos, nacionales y extranjeros, más –NO-.
