
Tras una fulgurante vuelta desde los mínimos de Navidad, la bolsa estadounidense alcanzó ayer los niveles más altos alcanzados en su historia, en septiembre de 2018. En concreto, el S&P 500 se anota en el año un 17%, el Dow Jones un 14%, y el tecnológico Nasdaq, un 22%.
Pero bajo los grandes titulares de mercado, en letra pequeña, el índice Russell 2000, que agrupa a los valores de pequeña capitalización estadounidenses, se revaloriza un 32% en el mismo periodo. Cierto es que en momentos de alta volatilidad e incertidumbre las compañías de menor capitalización suelen comportarse peor porque los inversores prefieren buscar refugio en los grandes valores por la seguridad y liquidez que genera, pero lo cierto es que a largo plazo, las compañías pequeñas suelen batir a sus índices de referencia.
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