
Es el precandidato demócrata al que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, le preocupa desde hace mucho tiempo que se convierta en su rival en las elecciones generales. Ahora, con la entrada del exvicepresidente Joe Biden en unas elecciones primarias abarrotadas, una carrera que una vez fue vista por Trump como una charla abstracta se ha convertido en un campo de pruebas concreto que desafiará su control sobre el foco políticode la nación.
Ya mismo, Trump ha notado con desagradable sorpresa que el campo demócrata está ocupando cada vez más tiempo en el aire y en papeles impresos, espacio que ha disfrutado en gran medida para sí mismo durante los últimos dos años. Ha trabajado para contrarrestar la marea, regresando a su práctica de realizar entrevistas telefónicas con presentadores de televisión amigables y aumentando su furiosa actividad en Twitter.
No hay comentarios:
Publicar un comentario