Día mundial contra el cáncer 4 de febrero 2019
“LA QUIMIOTERAPIA, ESA GRAN ESTAFA”
Por
Donato Gratia
Según el oncólogo Dr. Alberto Martí Bosch, la
oncología sigue tratando el cáncer con métodos bárbaros, con métodos más
parecidos a los de la Edad Media: “descabezarlo, envenenarlo, quemarlo”. Es
decir, con cirugía, con quimioterapia y con radio-terapia.
Otto H. Warburg, Premio Nobel en 1.931 en Fisiología
o Medicina por su trabajo sobre “Los
orígenes del cáncer y su prevención”, ya conocía antes de esta fecha cómo
se producía el cáncer y cómo se podía prevenir o curar.
Hoy en día los oncólogos aún no saben cómo se
produce el cáncer: que si se debe a la mala alimentación, al tabaco, a la
contaminación ambiental, que si es genético… Es más, he comprobado que la gran
mayoría de los médicos y oncólogos a los que he tenido la osadía de
preguntarles, jamás han oído hablar de Otto H. Warburg. Por algún motivo se le
ha echado tierra encima. Parece ser que su nombre no aparece en los libros de
texto de Medicina. ¿Por qué será?
Estos médicos se extrañan muchísimo cuando un lego
en la materia les dice que el Dr. Warburg es un puntal de la Medicina, cuando
ellos ni siquiera lo han oído mencionar.
Otto H. Warburg afirmó que “Todas las enfermedades son
ácidas. En un cuerpo oxigenado y alcalinizado no cabe la enfermedad, ni
siquiera el cáncer”. Descubrió, entre otras cosas, la respiración
celular. Comprobó experimentalmente en su laboratorio que, si se le retiraba a
una célula un tercio del oxígeno que necesitaba, ésta mutaba y se volvía
cancerosa, en solo unas 48 horas.
Las células sanas
necesitan vivir en un medio ambiente interno alcalino. Necesitan oxígeno para
respirar (son aeróbicas) y para llevar a cabo el metabolismo y crear energía o
ATP.
Cuando el medio interno en
que viven las células se acidifica por diversos motivos, la acidez impide que
el oxígeno llegue a las células. Si las células no reciben
oxígeno, mueren por apoptosis o bien mutan y se convierten en células tumorales.
Las células que han mutado viven, pues, en un medio interno ácido, por lo que
no les llega oxígeno.
¿De qué se alimentan las células mutadas,
cancerosas?
Toman ácido
pirúvico y glucosa, y, con ayuda
de la enzima fructoquinasa, llevan a cabo la fermentación de los azúcares
para conseguir alimento y producir energía. De ahí que los pacientes con cáncer
sientan una gran avidez por el azúcar y por las cosas dulces, debido a que las
células mutadas necesitan mucha glucosa: unas 8 veces más que las células
sanas.
Cuando Linus Pauling, 2 veces Premio Nobel no
compartido, en 1.954 y en 1.962, fue a
visitar a su amigo Otto H. Warburg, le preguntó a éste de qué se alimentaban y
cómo creaban la energía las células cancerosas, puesto que, al vivir en un
medio acidificado, no les llegaba el oxígeno. Cuando Otto H. Warburg le
respondió que vivían de la fermentación de los azúcares, con la ayuda de la
enzima fructoquinasa, Linus Pauling pensó inmediatamente: “¡Tengo la solución para el cáncer!”
Él sabía que la
vitamina C destruye la fructoquinasa. Destruida ésta, no habría
fermentación de los azúcares, por lo que las células cancerosas se quedarían
sin alimento y sin energía. Sin alimento y sin energía morirían, sin afectar
para nada a las células sanas. Para ello se necesitaban altas dosis de vitamina C. Cuando Linus Pauling hizo
esta propuesta, lo desacreditaron hasta tal punto que hasta le retiraron su
pasaporte Norte-americano.
La verdad es que la lógica de Linus Pauling es
bastante convincente, si bien, cuando se habla de Linus Pauling, todavía te
dicen: “Ah, el ‘piraoese’ de la Vit. C”.
No obstante, esta práctica de curar el cáncer con
muy altas dosis de Vit. C la están llevando a cabo algunos médicos en sus
clínicas privadas.
Tenemos, pues, que cuando el medio interno pierde la
homeos-tasis del pH y se acidifica, las células mueren porque no les
llega el oxígeno que necesitan, o bien mutan para poder sobrevivir.
Otto H. Warburg apunta la solución: “En un
cuerpo oxigenado y alcalinizado no cabe la enfermedad, ni siquiera el cáncer”
¡Ni siquiera el cáncer!
La solución es, pues, bien obvia: Habría que alcalinizar al paciente para que el oxígeno pueda llegar a
las células. Por otro lado, la alcalinización y la oxigenación, destruyen
las células cancerosas.
¿Qué hace la medicina alopática a este respecto?
En vez de alcalinizar al paciente, que es lo que
necesita, la medicina alopática recurre
a los métodos bárbaros antes mencionados: cirugía, quimioterapia y radioterapia
principal-mente.
La quimioterapia, aparte de los múltiples y gravísimos efectos
secundarios, es muy ácida y muy tóxica.
La quimioterapia acidifica el
organismo a tal extremo, que este debe recurrir a las reservas alcalinas de
forma inmediata para neutralizar tanta acidez, sacrificando bases minerales
(Calcio, Magnesio, Potasio) depositadas en huesos, dientes, uñas, articulaciones
y cabellos. Es por ese
motivo que se observa semejante degradación en las personas que reciben este
tratamiento, y entre tantas otras cosas, se les cae a gran velocidad el
cabello. Para el organismo no significa nada quedarse sin cabello, pero un PH
acido significaría la muerte.
El Doctor George
w. Crile, de Cleverand, uno de los cirujanos más importantes del mundo
declara abiertamente: “Todas las muertes
mal llamadas naturales no son más que el punto terminal de una saturación de
ácidos en el organismo”. Contrario a lo anterior es totalmente imposible que un
cáncer prolifere en una persona que libere su cuerpo de la acidez, nutriéndose
con alimentos que produzcan reacciones metabólicas alcalinas y aumentando el
consumo del agua pura y que, a su vez, evite los alimentos que originan dicha
acidez, y se cuide de los elementos tóxicos. En general el cáncer no se
contagia ni se hereda…lo que se hereda son las costumbres alimenticias,
ambientales y de vida que lo producen."
Mencken escribió: “La lucha de la vida es
en contra de la retención de ácido. El envejecimiento, la falta de energía, el
mal genio y los dolores de cabeza, enfermedades del corazón, alergias, eczemas,
urticaria, asma, cálculos y arteriosclerosis no son más que la acumulación de
ácidos."
El Dr. Theodore
A. Baroody dice en su libro “Alkalizeor Die” (alcalinizar o morir):
"En realidad no importa el sin número de nombres de enfermedades. Lo que
sí importa es que todas provienen de la misma causa básica: muchos desechos
ácidos en el cuerpo”.
El Dr. Robert O
Young dijo: “El exceso de
acidificación en el organismo es la causa de todas las enfermedades
degenerativas. Cuando se rompe el equilibrio y el organismo comienza a
producir y almacenar más acidez y desechos tóxicos de los que puede eliminar,
entonces se manifiestan diversas dolencias.
¿Cómo es posible que,
cuando el cuerpo está ácido y necesita alcalinizarse, en vez de alcalinizarlo,
se le meta más acidez, más de lo mismo que está produciendo la enfermedad? ¿Acaso no se agrava con ello aún más la enfermedad?
No llego a concebir cómo una persona pueda infligir
a un semejante un tratamiento a todas luces tan inhumano.
Ni llego a concebir mentes tan desalmadas que, por
beneficios económicos, no les importe acabar con tantísimos seres humanos de
una manera semejante. Porque a quienes propician estos negocios les sobra el
dinero.
¡Y pensar que existen
varios procedimientos incruentos y más efectivos de curar el cáncer, que
están incluso perseguidos y aplastados porque, si no, se les
derrumba el ingente negocio! Un negocio con millones de víctimas inocentes en
todo el mundo, niños incluidos. ¿Hasta cuándo nuestros parientes, nuestros
hijos, van a seguir cayendo como víctimas inocentes, arrancados de nuestro
entorno por una medicina desalmada?
Ver artículo de un niño holandés de 12 años a quien
un juez le autorizó rehusar la quimioterapia: https://elpais.com/internacional/2017/05/12/actualidad/1494590797_341184.html

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